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La vida y las listas

Soy una “chica lista”. Con esto no quiero decir que sea inteligente, aguda, hábil o rápida de entendimiento. Sería pretencioso decirlo yo de mí misma.  Simplemente me refiero a que me encanta hacer listas.  Tengo listas de todo tipo. No sé si todo el mundo tendrá tantas listas en su vida como tengo yo. Algunas de mis listas está claro que son muy comunes. Me refiero, por ejemplo, a la lista de la compra. En un mundo digital como el que vivimos reconozco que estoy de lo más anticuada en lo que a la compra se refiere. Me encanta hacerla por teléfono y aunque tengo más de una lista grabada en mi ordenador, la mayoría de las veces parto de nuevas y rehago la lista en mi cuadernito. Porque, por supuesto, mis listas las escribo a mano en un cuaderno que llevo siempre en el bolso. Nada de agenda electrónica ni nada que se le parezca. Recuerdo el día que coincidí en Mercadona con el marido de una amiga y me dejó impactada la maravillosa lista de la compra que llevaba en su móvil ...

Los números nos invaden

Hay quien dice que los humanos somos puros algoritmos. No soy de matemáticas, así que eso de los algoritmos me suena fatal y muy complicado. No sé si seremos algoritmos ( así, a bote pronto, me inclino más a pensar que no, la verdad) pero lo cierto es que nuestro día cada vez está más inundado de cifras y números. Recién llegada de Nueva York, donde todo son números, la 5ª con la 52, la 81 con la 2ª, la 1ª con la 44….  el famoso 155 me está volviendo loca.  Que si 155 para arriba, que si 155 para abajo, que si se aplica, que si no se aplica. La gente habla del artículo en cuestión con toda la ligereza del mundo y debate sin cesar en torno al 155 cuando no ha leído la constitución en su vida.  De hecho, ahora todo quisqui parece saber lo que dice el artículo 155 de nuestra Constitución pero poca gente sabe lo que dice el artículo 1.  Los números nos invaden. Recuerdo que cuando empecé a salir con el que hoy es mi marido, me impresionada verle resolver ecuacio...

NEW YORK, NEW YORK!!

Me encanta Nueva York.  Sentirme pequeña y a la vez grande. Mirar a mi alrededor y tener que estirar el cuello. Me gusta la sensación de que en cualquier momento puedes encontrarte con un actor aunque no me encuentre con ninguno. Confiar en que al doblar la siguiente esquina me estará esperando Woody Allen, Leonardo di Caprio o el mismísimo Harrison Ford. Me gusta sentirme "new yorker" simplemente por el hecho de llevar en la mano un vaso de café o por llevar los tacones en mi bolso mientras recorro las calles con mis zapatos planos. Me encanta tomarme un perrito caliente en uno de los miles de puestos callejeros de Manhattan. Con kétchup, mostaza y cebolla caramelizada. Me hace ilusión sentirme Carrie Bradsaw paseando por delante de su portal en el 66 de la Calle Perry, en pleno corazón del Village. Y de paso, me encanta imaginarme por un momento que su vestidor es mío. Me encanta parar un taxi amarillo en medio del tráfico. Bastante menos me gust...

¡VIVA ESPAÑA!

Welcome to Catatonia. Así estamos todas y todas, jóvenes y jóvenas, después de la intervención del 5º Beatle, y todavía hombre libre, que ejerce de Presidente de Catatonia. Y es que, como vive en un país paralelo de realidad virtual, habrá que llamarlo de alguna forma, y por qué no Catatonia, que es como me he quedado yo, catatónica, con todo lo que está pasando. Menos mal que nuestro Rey nos ha recordado que este es un gran país, una gran patria en la que todos cabemos y de la que tenemos sobrados motivos para sentirnos orgullosos.  También ha llamado a todos los poderes del Estado para restablecer el orden constitucional, lo que no es ninguna tontería, dicho está de paso. Así que, eso, que se pongan a ello, y cuanto más rápido mejor. Escribo esto cuando los dos grandes bancos catalanes y muchas empresas están ejerciendo “su derecho a decidir” y parece que están decidiendo, como muchos de sus clientes, votar con los pies para alejarse todo lo posible de Catatonia. Espero ...

Errores desmemorizados

El mundo sería otro si los errores tuvieran memoria. Pero la vida está llena de errores desmemorizados. Yo tengo una caja llena de errores. No quiero llenarla más. Es más, nunca quise coleccionarlos. De algunos de ellos conozco su origen, sé de dónde vienen, los reconozco como propios, pero, en la mayoría de los casos, no sé ni cómo llegaron ahí. ¿Seguros que son míos? me pregunto a menudo. ¿No serán de otros que me los quieren endosar a mí?  Parece ser que es bastante frecuente esto de ver como ajenos los errores propios. A menudo doy vueltas a mi caja de errores, aunque quiero dejar de hacerlo porque me mareo. Cada vez que lo hago, la intento cerrar un poco más, para que los errores no se escapen. Porque sé que si se escapan se harán más grandes y cada uno de ellos volverá  a hacer lo que más le gusta, sin acordarse de lo que ya hizo, porque, insisto, los errores no tienen memoria, y peor aún,  son reincidentes. Cuando se escapan, hacen de las suyas, sin acorda...

ACCIDENTES GEOMÉTRICOS

Hace poco asistí a una charla interesante y uno de los ponentes decía que en la vida hay tres figuras geométricas que hay que evitar: los círculos viciosos, los triángulos amorosos y las mentes cuadradas. La frase me ha dado que pensar.  El tema de los triángulos amorosos siempre me ha llamado la atención. Si ya es difícil de por sí la relación de pareja, no me quiero ni imaginar lo que debe ser cuando hay tres implicados. Dejando al lado razones puramente morales, creo que mi cabeza ya no está capacitada para un triángulo amoroso. Sólo pensarlo me provoca estrés.  Y si te equivocas de nombre? Y si en sueños dices el nombre de uno cuando estás con el otro?  Qué lío y qué cansancio: comes con uno y cenas con otro, vas a París con uno y a Londres con otro, ya nos sabes qué ropa te has puesto con uno y qué ropa te has puesto con otro, cuál de los dos tiene intolerancia al kiwi y cuál a la lactosa…  Qué ansiedad! Lo de caer en un círculo vicioso sin embargo me pa...

La gorda misteriosa

Hasta hoy no me había atrevido a contárselo a nadie. Pero este verano me ha pasado una cosa muy misteriosa. Cada tarde, a la hora de la siesta, en mi cama aparecía una gorda. Tal cual, una gorda completamente desconocida. Una gorda como las de Botero. Inmensa, desparramada en mi  cama.  Siempre aparecía en el mismo momento. Justo cuando me debatía entre dejarme llevar por el sopor más absoluto y abandonarme definitivamente al sueño o levantarme de un salto para irme a la playa. En ese instante, aparecía la gorda indolente mirándome con ojos de cordero degollado y yo claro, me quedaba inmóvil. Porque al principio me daba miedo. ¿Que hace ésta en mi cama? Pensaba yo. Pero a medida que sus apariciones se iban repitiendo, le fui perdiendo el miedo y me acostumbré a su presencia. A veces también aparecía por la mañana. Sonaba el despertador que me había puesto para salir a caminar por la playa y al girarme para apagarlo, ahí estaba la gorda de nuevo. Henchida, relleni...

Los milagros existen

Hoy toca un cuento... Marta y Nacho siempre habían querido tener hijos. Los dos eran muy niñeros. Se les caía la baba con sus sobrinos. Llevaban varios años casados pero los niños no llegaban. Los dos se habían hecho miles de pruebas y aparentemente todo estaba en orden. Un día Marta fue a recoger los resultados de las últimas pruebas a las que se había sometido. Malas noticias. Lo intuyó desde que entró en la consulta y  miró al médico. Tienes una enfermedad grave, muy grave. Le dijo el médico. No ha dado la cara hasta ahora pero la tenías latente todos estos años y por eso no te quedabas embarazada. Lo siento Marta. No sólo no podrás tener niños sino que tu esperanza de vida es corta, muy corta. Nacho y ella se quedaron destrozados con la noticia. No esperaban un mazazo así. Ese mismo día al llegar a casa Marta empezó a sentiré mareada. Será el disgusto pensó. Pero el mareo y el malestar seguían y seguían. Volvió al médico y cuál fue su sorpresa cuando el médico asombra...

Viaje a la Toscana

Este verano hemos hecho un viaje maravilloso que sin duda merece un post. Hemos estado en la Toscana. Un plan cien por cien recomendable, para ir sin prisas, para disfrutar a tope. Un viaje de coche pero también de sentarse tranquilamente en la plaza de cualquier pueblo recóndito para tomarse un cappuccino, una pizza o un rico gelato. Un viaje para extasiarse ante ciudades únicas como Florencia o Siena. Colinas, bosques, hileras de cipreses, pueblos deliciosos, vino, pasta, pizza, buen gente, dolce vita…. ¿qué más se puede pedir? Poco más.  Esto es la Toscana, tierra de valles y viñedos y la vez tierra de historia, de arte, de renacimiento. Nuestro hotel, Borgo di Pietrafita, un auténtico remanso de paz en un entorno privilegiado, estaba en el Valle del Chianti. El Chianti, para mi gusto, es el valle más bonito de la Toscana y seguramente el menos conocido y menos turístico. Una delicia de la que he vuelto absolutamente enamorada. Paisajes ...

Mis actrices très chic

Ha muerto Jeanne Moreau , uno de los grandes iconos del cine francés, "la mejor actriz del mundo", según Orson Welles, y la primera mujer académica de Bellas Artes en la historia de Francia. Todo un clásico del cine francés, carismática y seductora. Moreau fue hallada sin vida en su “apartement parisien”, es decir, en su apartamento parisino. Lo siento, pero hasta su muerte suena “chic” (no es lo mismo que te encuentren muerta en tu apartamento madrileño, que en tu domicilio parisino, por mucho que me guste Madrid, París siempre será París, hasta para morir).   La muerte de Jeanne Moreau me ha traído a la mente el maravilloso cine francés y sus maravillosa actrices, a las que dedico este post.  No dudo que en España tenemos una actrices muy buenas, no digo yo que no, pero, qué le voy a hacer, a mí me encantan el “charme” y la elegancia de las francesas.  Empezaré con Catherine Deneuve , una de las grandes musas del cine francés. Elegante, impecab...