Hoy hemos descubierto una rata en el jardín. Pero lo peor no ha sido eso, sino que una vecina nos ha dicho que está prohibido poner veneno para matar las ratas porque se considera maltrato animal, y que si lo haces, incluso te puede caer pena de cárcel. Me he quedado en shock. Resulta que vivimos en un mundo donde hay países en los que caen bombas indiscriminadas sobre la población civil, donde sigue existiendo el trabajo infantil, mujeres esclavizadas y guerras retransmitidas en directo. Pero, ojo, la ratas tienen derechos. No es que pretenda yo organizar un exterminio masivo de ratas, que, por otro lado, no estaría mal. Pero, a veces, no termino de entender el orden de nuestras preocupaciones. Creo que hemos desarrollado una capacidad extraordinaria para indignarnos por determinadas cosas mientras convivimos con el horror sin alterarnos demasiado. Hace años discutía con un activista contra el maltrato animal. Defendía apasionadamente a los animales pero al rato me di cuenta de q...
Tengo muchas ganas de conocer a Todo el mundo. Llevo años oyendo hablar de él. Durante muchos años pensé que todo el mundo era una expresión coloquial, una forma de hablar, un recurso lingüístico para generalizar. Pero, últimamente, empiezo a sospechar que Todo el mundo tiene personalidad propia e independiente Y debe ser, por cierto, una persona fascinante, con una capacidad de trabajo y una energía fuera de lo común. Porque Todo el mundo hace de todo. Según mis hijos, Todo el mundo sale hasta las tantas sin hora de llegada y tiene el último modelo de iPhone. Cuando hablo con algunas amigas, me entero de que Todo el mundo se pone bótox y toma magnesio, colágeno y Omega 3. Todo el mundo también hace ayuno intermitente, sigue una dieta sin gluten ni azúcar y tiene entrenador personal. Por supuesto, Todo el mundo ha ido a un concierto de Bad Bunny, ha visitado Japón, corre maratones y utiliza la IA. El otro día, un amigo que es muy jefe me dijo que Todo el Mundo concilia demasiado, ...