Algo me pasa. Soy incapaz de concentrarme. Voy y vengo de una tarea a otra. Salto de flor en flor. Nada me retiene. Mi atención, ese bien preciado, parece haberse esfumado. No aguanto sentada. Me levanto. Vuelvo. Abro una pestaña. Cierro otra. Empiezo un correo y lo dejo a medias. Leo y no entiendo. Vuelvo a leer. Tampoco. Procrastino, que dirían los modernos. Pierdo el tiempo, que diría mi madre. Sueño con otras vidas, con otros yos. Me imagino viviendo lejos. Recogiendo flores. Cultivando tomates. O retirando las hojas secas de una piscina. Una vida sencilla. Ritmo lento, sin estrés. Sin apenas responsabilidad. Disfrutando del momento. Saboreando el instante. Me imagino tomando el sol y casi puedo sentirlo sobre mi cara. Me entra el sueño. Se me caen los párpados. No paro de tomar café, pero ya no me hace efecto. Nada me espabila. Siento el peso de mi cuerpo, de mis brazos, de mis piernas, de mis músculos. Soy consciente de la gravedad de mi ser. Nunca había pensado tanto en lo ...
Escribo sobre la vida. Reflexiones, pensamientos, ideas que cruzan por mi mente, viajes, anécdotas, aventuras...