lunes, 23 de octubre de 2017

Los números nos invaden

Hay quien dice que los humanos somos puros algoritmos. No soy de matemáticas, así que eso de los algoritmos me suena fatal y muy complicado. No sé si seremos algoritmos ( así, a bote pronto, me inclino más a pensar que no, la verdad) pero lo cierto es que nuestro día cada vez está más inundado de cifras y números.

Recién llegada de Nueva York, donde todo son números, la 5ª con la 52, la 81 con la 2ª, la 1ª con la 44….  el famoso 155 me está volviendo loca.  Que si 155 para arriba, que si 155 para abajo, que si se aplica, que si no se aplica. La gente habla del artículo en cuestión con toda la ligereza del mundo y debate sin cesar en torno al 155 cuando no ha leído la constitución en su vida.  De hecho, ahora todo quisqui parece saber lo que dice el artículo 155 de nuestra Constitución pero poca gente sabe lo que dice el artículo 1. 

Los números nos invaden. Recuerdo que cuando empecé a salir con el que hoy es mi marido, me impresionada verle resolver ecuaciones de esas gigantescas que parecen no tener ni fin ni solución. Cuando lo cuento la gente no se lo cree y piensan que llamo ecuación a otra cosa, pero no, eran ecuaciones, tal cual.

Hay números intrínsecamente ligados a nuestra identidad como el número del DNI o el del pasaporte, el numero de teléfono, el número de pie, lo que medimos o lo que pesamos (este último número, para bien o para mal, suele variar).

Hay números asociados a fechas, que nunca se olvidan, como la tu cumpleaños o la del cumpleaños de tus seres más queridos. Y a medida que va pasando la vida, a esta lista de fechas se van uniendo otras fechas también inolvidables, ya sea por buenas, como la de tu boda, o malas, como las fechas marcadas por muertes cercanas.

Mundo aparte es el mundo de las contraseñas. No hay manera de recordarlas todas. Yo siempre trato de poner la misma pero al final es imposible así que siempre hay sitios en los que no consigo entrar por culpa de la maldita contraseña. Un horror.

Hasta la infancia que todos recordamos suele estar cargada de números. Hoy no soy capaz de memorizar ningún número de teléfono, sin embargo, recuerdo sin problema los número de teléfono de las dos casas en las que viví de pequeña o el teléfono de mis mejores amigas. Recuerdo también el número de los autobuses que solía coger más a menudo, el 61, el 16, el 147 y por supuesto, recuerdo la 1 y la 2, los 2 rombos y los 3 globos (1 globo, 2 globos, 3 gloooobos…).


Es curioso el juego que dan las combinaciones de números y letras. Desde elementos químicos de la tabla periódica, H2O, CO2; hasta robots, RD2-D2; pasando por grupos musicales, UB40, U2; grupos de influencia y poder: G20, G30; modelos de coches, A6,  Q5; de hornos, de lavadoras…….. No hay más que fijarse un poco en lo que nos rodea para darse cuenta.

Incluso algunas de las fechas más señaladas de los últimos tiempos se han convertido en meras combinaciones.  Hablamos ya siempre del 11S para referirnos al triste atentado de las torres gemelas; del 11M para hablar del atentado de Madrid, o del 23F, que es la forma más habitual de referirse al golpe de Estado de Tejero.

Por no hablar del mundo de las leyes y normas. Los abogados hablan de la 49/2002 o de la 15/2015 como si todo hijo de vecino las conociera.

Los números nos invaden, está claro. Y ahora, para más inri, parece que el que no sepa programar está perdido. Miedo me da. 

Reivindico un lugar para los de letras, para las fechas en toda su inmensidad. No quiero que el 12 de octubre de 1492 termine convertido en 12O42, aunque………. a la vista del nombre de la proposición de ley que leí ayer (Proposición de Ley contra la discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género y características sexuales, y de igualdad social de lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales”)…. abreviemos por favor!!!!!!!!!!


¡Feliz semana!

13 comentarios:

  1. Mary muy bueno! Tambien hay temazos como .......Numera numera viva la numeración quien ha visto matrimonio...... jaja tú eres la number one !!! Bsñs

    ResponderEliminar
  2. Cierto!! Que bueno kitiña!!! Jaja. Viva la numeración!!!! Besos

    ResponderEliminar
  3. Lo peor sin duda, los números rojos y los clausus.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es verdad!!!! Jaja. Mira que no citarlos!! Buena observación ! Bss

      Eliminar
  4. Lo peor sin duda, los números rojos y los clausus.

    ResponderEliminar
  5. Y el comentario tan utilizado y que no puede ser siempre cierto de "ha sido el numero uno de su promoción"?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ja ja? Que luego se convierte en mano derecha de su presidente!! Besos medusa!

      Eliminar
  6. "A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar: '¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas?' Pero en cambio preguntan: '¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre?' Solamente con estos detalles creen conocerle." (El Principito)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ana! genial traída esta bonita observación del Principito. es triste cómo a veces cómo muchas veces valoramos a los demás "por sus números" sin fijarse en la esencia! besos y mil gracias!

      Eliminar
  7. A los de letras los números siempre nos han escocido un poco. En el colegio, recuerdo que me negué en rotundo a aprenderme en quimica la tabla periódica....tanto número me mareaba y emcima, aprobé la asignatura.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jaja Chemitas!! ya eras rebelde por lo que veo. yo, de letras, estudié hasta Matemáticas financieras en la carrera! horror! beso

      Eliminar
  8. Buenisímo María. Y las catalogaciones que hacíamos: ¿ 8o A u 8o B? ¿ Está en E1 o E3? Esas combinaciones también significaban mucho...Me impresiona tu habilidad para relacionar cosas y darles un enfoque entretenido.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jaja. Tú y yo siempre fuimos del b y molaba más!!! Gracias Myriam! Beso

      Eliminar