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Tentadoras adicciones

Llevo más de un mes prácticamente sin vida. No leo, ni duermo, no hago la compra, no cocino, no me ocupo de mis hijos, ni de mi marido, no me desmaquillo, casi, casi ni me ducho y trabajo porque no me queda otra. Victoria Grayson me ha quitado la vida.

Me explico, llevo un mes enganchada a una serie. No es una serie de culto. Qué va. Es Revenge, una serie de guapos perversos capitaneados por los Grayson. Una serie de  lujo y venganza ambientada en los Hamptons. Al más puro estilo Dallas o Dinastía.

No quería hacer nada que no fuese ver mi serie. A cualquier hora y a costa de lo que fuera.  Afortunadamente, por fin la he acabado. Al principio sentí un enorme vacío en mi vida, normal. Pero rápidamente he ido recuperando rutinas perdidas y he vuelto a la normalidad. He vuelto a ser yo.

Lo cierto es que no es la primera vez que me engancho así con algo. Todavía recuerdo la época de Cristal, aquella telenovela venezolana con el insuperable Carlos Mata, que nos tenía completamente enamoradas hace más de 25 años ( buff).  Claro, que por aquellos entonces, no teníamos la posibilidad de tragarnos varios episodios seguidos como ocurre ahora, con lo cual la adicción era un poco más controlada.


Tampoco estuvo mal la adicción generalizada que nos dio durante un verano a muchas lectoras  con el famoso Grey.  Recuerdo que mi hijo Juan, con 4 años, un día me preguntó que  quién era ese tal Grey del que tanto hablaba con mis amigas y yo, más ancha que larga, le contesté que mi novio. Me miró asombrado y me contestó: “ pensé que era papá”. No entendía nada.

La saga Milenium también me mantuvo muy enganchada durante un tiempo. Nada más terminar un volumen me lanzaba como loca a leer el siguiente, lo cual me provocó un considerable empacho de novela negra sueca. De ahí me pasé a la poesía japonesa, diametralmente opuesta. Es broma.

Afortunadamente, nunca me ha dado por engancharme a ningún reality show ni a ningún programa de cotilleos de esos que todos gritan y se insultan a la vez, porque eso ya sí que sería demasiado. Creo que mi marido no lo soportaría.  Y probablemente mi autoestima tampoco, sinceramente.

Es curioso esto de las adicciones.  Te arrastran, te abducen, te absorben, dejas de ser tú. Se convierten en tu único pensamiento, en tu monotema, te quitan la personalidad, te hacen abandonar las aficiones, pero a la vez, qué gran placer te provocan.  Puro hedonismo, abandonarte a la ficción, sin más miramientos, dejarte llevar, sin mas responsabilidad, ni más obligación.

Los hay que se enganchan al fútbol, al golf, al tenis, al carrusel deportivo, a master chef, al yoga on line, al canal de recetas, a los videosjuegos....  de todo hay en la viña del señor, que diría mi abuela.

También hay quien no reconoce estar enganchado a nada y es mentira y quien de verdad no logra que nada le guste y eso que se pierde.

Aunque esto de las adicciones tiene su doble cara. Hasta aqui, he presentado el lado frívolo, casi inocuo, que no del todo, de este tipo de obsesiones. En mi caso, tengo una cierta edad y una estructura mental que considero sana. Ahora bien, vivimos en un mundo de inmediatez y consumismo desenfrenado en el que caer en adicciones resulta muy tentador para muchos jóvenes. La tecnologia y las redes sociales pueden convertirse muy fácilmente en un arma de doble filo si no se saben usar. Pueden llegar a crear mundos paralelos, provocar auténticas desconexiones de la realidad, y provocar un verdadero aislamiento.

Por no entrar, claro, en otras adicciones "de toda la vida" y que se han convertido en auténticas lacras sociales como es el caso del alcoholismo o la drogadicción, con consecuencias muy graves, a corto y a largo plazo, aunque muchos prefieran no verlo. Es la otra cara de la moneda.

En fin, que mientras la cosa se quede en atiborrarse de vez en cuando - y con una determinada edad - de capítulos de Revenge,  que no cunda el pánico, pero ojito si la cosa pasa a mayores...  no vayamos a perder el rumbo.

Feliz semana!!




Comentarios

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Ja ja !!! María, ya sabes que ha sido un vicio compartido...... recuerdo el día en que nos dijiste habéis visto .... ??? bla bla, y al día siguiente enganchada!!! Bueno, ha tenido dos aspectos muy positivos,te olvidas de muchos problemas, te metes tanto en la serie....y practicas inglés. Un beso querida Emily :))

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    1. Que vicio Marta!!! Menos mal q hemos recuperado la vida!!! Besos

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  3. Biiiien!!! He conseguido cambiar esta cosa! Jajaja
    Que decía que yo solo he visto las dos primeras temporadas de Revenge y me has despertado el gusanillo de ver cómo acaba ese pedazo culebrón!!!
    Un besiño!

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  4. Me encanta como escribes!!! Ya tengo ganas de ver Revenge!!!

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  5. En cuanto duermen mis princesas, me engancho a "The crown"😂. #identificada

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    1. The Crown me encanta!!! es tan British!! tengo pendiente la segunda temporada, pero debo dejar pasar un tiempo. me da miedo engancharme de nuevo y volver a perder mi vida ( aunque The Crown es corta!). Gracias Silvia! besos

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  6. Maria me ha chiflado este blog de las adicciones a las series y a determinadas novelas. Es así y es bastante "scary"....Yo como tú me enganché perdidamente a Grey (como muchas mujeres del mundo ese verano aunque hay muchas que no lo reconocieron y siguen sin reconocerlo jajaja). Con el tema de las series no sé cómo valorarlo pq a mi me chiflan pero intento ver varias a la vez para no engancharme a ninguna y perder mi vida! Pero la pena es que ahora leemos mucho menos. Y los adolescentes lo mismo: leen menos pq ven sus series en el ipad o el ordenador casi sin q los padres nos enteremos! En fin, qué nos deparará esta nueva era digital que te permite ver lo que quieras cuando quieras(un sueño y pura utopia hace 10 años!). Besos mil

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    1. efectivamente. lo que peor llevo de este enganche es que dejo de leer con lo que me gusta, como bien sabes!! como ahora estoy en pleno proceso de desintoxicación, voy a ver si recupero mi pasión por la lectura!! debo reconocer que un buen libro es lo más! besos y gracias!!

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  7. ja, ja, está claro que las RuizMo somos carne de cañon!!! y te acuerdas de Cristal??? jaja. qué tiempos!! besos

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  8. Amiga así es, hay series que te enganchan de tal manera que pierdes el norte jajajjajaja. Son vías de desconexión que de vez en cuando no vienen mal. Como siempre un 10 tu post. Bsss

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    1. Gracias Romerez!!! tú nunca pierdes el norte! retomando mi anterior post, eres de las que tienes una capacidad mundial y seguro que aunque te enganches a algo no pierdes el rumbo de tu vida!!! gracias y besos

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