Ir al contenido principal

La que nos ronda


Quizá me rondas y no lo sé. Quizá me esperas, escondida.

Quizá formo parte de tu lista. Una más.

Quizá llegas sin avisar y me pillas desprevenida, sin preparar.


Sé que no me hará falta maleta.

Sé que aún tendré cosas por hacer. Personas a las que amar. Nada de eso te importará.

Sé que formas parte de la vida y que un día llegarás.


A veces llegas cruel, aunque no eres tú quien tiene maldad.

Provocas lloros y lamentos. No lo puedes remediar.

Eres puente a algo eterno que somos incapaces de adivinar.


Prefiero que toques mi puerta y que a ellos les dejes en paz. Pero nunca nos das a elegir.

A veces corres y llegas pronto. Otras, te demoras, remolona. Eres imposible de predecir.

Tu camino nunca es igual.


Arrebatas sin piedad. Es parte de tu esencia.

Te llevas al que no quiere marchar.

Arrastras al que se quiere quedar.

Meces en tus brazos al que ya anhela la eternidad.


No sé cuándo llegarás. No te espero, ni te deseo.

No creo al que te predice. No le quiero escuchar.

No te he visto cerca ni cerca de ti quiero estar.


Protejo a los míos de tu presencia. Pero sé que cuando quieras llegar, lo harás.

Sé que no debemos temerte, pero a veces tienes maneras abruptas de llegar.

A veces te acercas y luego te vas, como si tuvieras ganas de jugar.


Truncas destinos que nunca lo serán

Desgarras corazones y provocas dolor. No lo puedes remediar.

En tu espejo, casi nadie se quiere reflejar.


A veces llegas serena y tranquila,  y envuelves al que te recibe.

O prolongas el sueño hasta la eternidad.

Ojalá me pilles preparada. No sé si alguna vez se está.

Comentarios

  1. Qué bonito y cuánta razón 🤍

    ResponderEliminar
  2. Precioso… y tan real 😥

    ResponderEliminar
  3. Me gusta Maria! Que espanto le tenemos a la muerte, porque existimos para vivir ! Y es tan fuerte la vida que pensar que se termina es un sin sentido, como lo es el mal. Pero si tenemos fe sabemos que la muerte ya fue vencida y que la vida eterna nos espera.
    Admiro tu coraje para hablar de la muerte, que es una realidad que todos tratamos de evitar de mirar.

    ResponderEliminar
  4. Muy bueno. No es para un tía triste como hoy...

    ResponderEliminar
  5. María! Qué reflexioes tan bien escritas y tan ciertas. Es lo único que tenemos de verdad asegurado en nuestro incierto futuro. Cristina

    ResponderEliminar
  6. Y que es?
    No se..🤔..
    Muy bueno

    ResponderEliminar
  7. Muy fuerte y muy buena reflexión, María, tanto a raíz de la tragedia de Urda como meditación sobre el Todos los Santos.

    ResponderEliminar
  8. Es precioso María!!! 🤍

    ResponderEliminar
  9. Estemos prevenidos, a todos nis vendrá a buscar! Es la única certeza❤️

    ResponderEliminar
  10. Real como la vida misma María!! Cada día es un regalo!

    ResponderEliminar
  11. Muy bonito. Un poco de paz entre tanto dolor. Gracias por escribir y compartir tu don. Un abrazo fuerte

    ResponderEliminar
  12. Precioso María, la muerte es parte de la vida y yo estoy reconciliada con ella… vivamos a tope, digamos todos los te quiero que hay que decir porque nos puede tocar mañana…. Os quiero mis senegaleses favoritos

    ResponderEliminar
  13. Precioso, real y tal cuál.....♥️♥️

    ResponderEliminar
  14. Precioso, real y tal cuál.....♥️♥️

    ResponderEliminar
  15. Precioso, verdadero, desafiante.. Me ha encantado. También digo que cuando realmente eres consciente de que eres mortal, se te quita un peso de encima enorme. Se vive más.

    ResponderEliminar
  16. Es tan real María… nunca nos viene bien cuando viene a por alguien querido….. ojalá nos llegue de una manera serena porque lo que es seguro es que no la vamos a poder evitar, el único consuelo es que nos lleve a reencontrarnos a tantos seres queridos que se nos han ido tan pronto😇💕😘😘

    ResponderEliminar
  17. Forma parte de la vida, es muy dura cuando te elige pero…. siempre nos esperan en la habitación de al lado. Gracias María, qué delicadeza.

    ResponderEliminar
  18. Buena reflexión, María.
    Qué suerte es tener Fe y saber que la muerte no es el final y no tiene la última palabra.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Vestimenta tradicional china.

No puedo vivir en China y no tener un “Qi pao” ( lo que para nosotros es el "típico vestido chino").  Tengo que decidir si me lo compro ya hecho o me lo hago a medida.  Buscando posibles modelos, he estado investigando sobre la “vestimenta” tradicional china y me ha parecido interesante dedicarle unas líneas. Originariamente, el traje tradicional chino era el  "Hanfu". El hanfu es un traje milenario, existe desde hace más de 3.000 años  e incluso hay quien dice que es el traje tradicional más antiguo del mundo y que en él se inspira el famoso kimono japonés.  El hanfu está compuesto de dos partes, una especie de túnica por arriba y una falda larga por abajo. Me parece espectacular. El Hanfu era la vestimenta de la dinastía Han, de ahí el nombre.  Los hanfu, que los vestían tanto los hombres como las mujeres, solían ser  de seda y existían muchos tipos distintos, dependiendo del rango social de la persona que lo vistiera....

Lanzamiento de bebés

Podría escribir páginas y páginas sobre la visita del Papa, un acontecimiento único que he tenido el privilegio de vivir intensamente.  Pero hoy quiero escribir sobre una de las mayores pruebas de fe de la que hemos sido testigos estos días: el lanzamiento de bebés al Papa. Qué mayor prueba hay, no ya sólo de fe, sino de confianza en el prójimo, que confiar tu bebé a una cadena humana formada por desconocidos. Sin embargo, cientos de madres han practicado cada día el lanzamiento de bebés olvidando por un instante el más mínimo sentido de la prudencia y hasta el más básico instinto de conservación de las crías que todo mamífero tiene por naturaleza. Un bebé que hacía cinco minutos no podía alejarse más de un metro de su sillita de pronto comenzaba una aventura épica por encima de una multitud de miles de personas. “¿Es suyo? No. ¿Lo conoce?. Tampoco. ¿Y por qué se lo entrega? Porque va hacia el Papa” Y allí que iba el niño en volandas pasando de unas manos a otras. Los niños más afo...

EL REY MONO

Si alguien no conociese a nuestro querido Don Quijote, personaje literario mundialmente famoso, pensaríamos  que es un inculto.  Sin embargo, hasta hace muy poco yo no tenía ni idea de quien era el Rey Mono ( Sun Wukong o Wukong), el protagonista de la gran novela  épica Viaje al Oeste, una de las cuatros grandes novelas clásicas de la literatura china, atribuida  a Wu Cheng'en y escrita en 1590.  Las otras tres grandes obras clásicas, por cierto, son   Romance de los Tres Reinos,  A la orilla del agua y Sue ño en el pabellón rojo. La cosa es que yo veía mucho rey mono por todos lados e, ignorante, pensaba que era por aquéllo del año del mono, pero no, el rey mono es un personaje muy popular y querido en China.  Su historia es fantástica y llena de aventuras, que voy a tratar de resumir (tarea sin duda complicada, porque es como tratar de resumir el Quijote). Wukong nació de una especie de “piedra huevo”. Al poco, se unió a un c...

El país donde no paraba de llover

Había una vez un país pequeño bordeado por el mar Mediterráneo donde el sol era costumbre. Un país donde las sábanas se secaban en la azotea, los niños comían helados todo el año, las camisas eran siempre de manga corta y la gente se reunía en la calle. Pero un año, sin previo aviso, empezó a llover. Al principio era una lluvia tímida, que fue bienvenida. La gente estrenaba paraguas, los niños chapoteaban en los charcos, y los campos lo agradecían. Luego la lluvia se volvió insistente. Día tras día. Noche tras noche. Una cortina espesa que no se retiraba nunca. Los ríos comenzaron a desbordarse y las calles se inundaron. El cielo era una sábana gris que nadie sabía cómo tender. La gente empezó a marchitarse. Caminaban encorvados, con los hombros húmedos y el ánimo hecho barro. Nadie quería salir a la calle. Fue entonces cuando un hombre acudió al hospital preocupado por unas grietas en su piel. El dermatólogo le recetó una pomada. Poco a poco los casos se multiplicaron. Cada vez acudía...

Adultas contemporáneas

Ser adulta contemporánea, como dice mi amiga Connie, resulta agotador.   Hoy en día, a las adultas contemporáneas se les presume  formación. Han estudiado una carrera, algunas dos; un máster, algunas un doctorado, y la mayoría sabe idiomas.  Pero nada es suficiente. Porque ahora a las adultas contemporáneas se les exige estar en continua formación. Así que la adulta contemporánea debe hacer nuevos cursos, escuchar podcasts, leer newsletters y preguntar a ChatGPT cosas que ni siquiera sabía que necesitaba saber. La adulta contemporánea debe demostrar que sigue siendo relevante y difícilmente sustituible por la inteligencia artificial. Debe demostrar que es ágil, flexible, creativa, que tiene criterio, sensibilidad, intuición, don de gentes, empatía y liderazgo. La adulta contemporánea también debe poner en valor su experiencia frente a los jóvenes y desplegar su perspectiva, templanza, conocimiento y memoria histórica. Las adultas contemporáneas suelen ser  madre...

Dime qué uñas tienes y te diré quién eres

Siempre me fijo en las uñas. Hay quien mira los zapatos, la sonrisa, los ojos… Yo miro las uñas. Las uñas hablan por sí mismas. Son una seña de identidad, una carta de presentación. Sólo mirando las uñas puedes intuir cómo es alguien: si es cuidadoso o caótico, limpio o sucio, paciente o ansioso. No me gusta que la gente se muerda las uñas. No soporto el ruido que hacen, ni esa cara de concentración que se les pone mientras se las muerden. Las uñas largas en los hombres me horripilan. En mi casa siempre las hemos llamado “uñas de chino”, porque los chinos suelen llevarlas largas. Todas ellas o solo algunas, sobre todo la del meñique. Prefiero no saber para qué la usan. A veces intento ser comprensiva. Cuando conozco a un hombre con las uñas largas pienso que igual toca la guitarra. Pero casi nunca es así. La mayoría de las veces no hay guitarra, solo uñas. He dejado a dos novios por sus uñas. A uno, porque las tenía largas. Al otro, porque se las comía. Una noche fuimos al cine y se pa...

¿ La realidad supera la ficción?

 Madrid, 2085. - Tío ¿sabes que hoy he estado hablando mucho con mi abuela? -¿Presencialmente? - No, bro. No te pases. ¿Tú sabías que nuestros abuelos pensaban? -¿Cómo que "pensaban"? ¿ellos? ¿Sin un modelo de asistencia cognitiva?   -Sí. Usaban su cerebro. Todo el día. Para tomar decisiones, hacer cálculos, recordar cosas… Incluso para elegir entre dos tipos de leche.   -Pobre gente. Sin filtros, sin predicciones… todo a pelo. Qué fuerte. -Y aprendían idiomas.  -¿Cómo que aprendían?   - Tal cual, repetían verbos,memorizaban palabras.... No lo entiendo bien. - No me lo creo. - ¿Y qué me dices del transporte? ¡Conducían coches! Y usaban manos, ojos y nervios.   -¿Pero no les daba ansiedad tener que mirar la carretera?   -Claro que sí. Por eso, se insultaban entre ellos cuando lo hacían. -Uf. Me da vértigo solo pensarlo. -¿Y sabes que "iban al cine"?   -¿A ver una sola peli?  -¡Sí! Y se quedaban sentados, callados,...

Todo el mundo

Tengo muchas ganas de conocer a Todo el mundo. Llevo años oyendo hablar de él.  Durante muchos años pensé que todo el mundo era una expresión coloquial, una forma de hablar, un recurso lingüístico para generalizar. Pero, últimamente, empiezo a sospechar que Todo el mundo tiene personalidad propia e independiente Y debe ser, por cierto, una persona fascinante, con una capacidad de trabajo y una energía fuera de lo común. Porque Todo el mundo hace de todo. Según mis hijos, Todo el mundo sale hasta las tantas sin hora de llegada y tiene el último modelo de iPhone. Cuando hablo con algunas amigas, me entero de que Todo el mundo se pone bótox y toma magnesio, colágeno y Omega 3. Todo el mundo también hace ayuno intermitente, sigue una dieta sin gluten ni azúcar y tiene entrenador personal. Por supuesto, Todo el mundo ha ido a un concierto de Bad Bunny, ha visitado Japón, corre maratones y utiliza la IA. El otro día, un amigo que es muy jefe me dijo que Todo el Mundo concilia demasiado, ...

El apagón

Desde la pandemia, no podemos negar que la realidad muy a menudo supera la ficción y pasan cosas tan inesperadas como la Filomena, la Dana, y ahora el apagón de dos países enteros.  Ante la falta de explicaciones oficiales, mi cabeza no para de dar vueltas a sus posibles causas. Y lo cierto es que se me ocurren muchas. Cualquiera de ellas podría ser una hipótesis más que razonable. Lo primero que a todos nos ha venido a la cabeza es un ciberataque. Tiene su lógica. Los ciberataques están al orden del día.  Pero... ¿un ciberataque de quién? ¿De Rusia? ¿Con qué objetivo? Putin, sin duda, es capaz de cualquier cosa y, tal y como está la geopoĺítica actual, no resultaría sorprendente. Pero  pensar en un ataque tan sofisticado, sincronizado y masivo da miedo, mucho miedo, así que prefiero desviar  mi cabeza hacia causas más "rocambolescas".  Hay quien habla de un fenómeno atmosférico raro. Esta posible causa me resulta poco creíble, a priori.  No hacía mucho frí...

Recuerdos

Esta noche he tratado de recordar el nombre de un amigo al que hace tiempo que no veo. Me he desvelado. El nombre no me venía a la cabeza. Lo tenía en la punta de la lengua, pero no era capaz de atraparlo. Me he tenido que levantar para buscarlo en Google por su cargo.  Me pregunto cómo funcionan en nuestra cabeza los mecanismos del olvido y del recuerdo. Me pregunto si nuestra memoria tendrá una capacidad limitada y si cada vez que guardamos un nuevo recuerdo irremediblemente olvidamos otro antiguo.  Hay recuerdos que no querríamos olvidar jamás. Instantes de nuestra vida, pequeños momentos que nos gustaría fijar para siempre y poder recurrir a ellos cuando necesitemos. Hacemos esfuerzos por grabarlos en nuestra memoria y, sin embargo, a veces se escapan, vuelan, y somos incapaces de recordarlos.  Hay personas que ya no están de las que no quiero olvidar su voz, su risa, su olor o sus caricias. Pero no siempre lo logro por mucho que lo intente.  Hay, en cambio, mome...