Algo me pasa. Soy incapaz de concentrarme. Voy y vengo de una tarea a otra. Salto de flor en flor. Nada me retiene. Mi atención, ese bien preciado, parece haberse esfumado.
No aguanto sentada. Me levanto. Vuelvo. Abro una pestaña. Cierro otra. Empiezo un correo y lo dejo a medias. Leo y no entiendo. Vuelvo a leer. Tampoco. Procrastino, que dirían los modernos. Pierdo el tiempo, que diría mi madre.
Sueño con otras vidas, con otros yos. Me imagino viviendo lejos. Recogiendo flores. Cultivando tomates. O retirando las hojas secas de una piscina. Una vida sencilla. Ritmo lento, sin estrés. Sin apenas responsabilidad. Disfrutando del momento. Saboreando el instante.
Me imagino tomando el sol y casi puedo sentirlo sobre mi cara. Me entra el sueño. Se me caen los párpados. No paro de tomar café, pero ya no me hace efecto. Nada me espabila.
Siento el peso de mi cuerpo, de mis brazos, de mis piernas, de mis músculos. Soy consciente de la gravedad de mi ser. Nunca había pensado tanto en lo que pesa existir.
Siento la llamada del sofá. No quiero mirarlo. Su atracción es irresistible. Está ahí, a pocos metros. Sé que me observa. Sé que me espera. Si me dejo llevar, seré incapaz de levantarme. Me susurra ven y me tapo los oídos. Me promete cinco minutos. Solo cinco. Sé que miente. Si me tapo los oídos y los ojos se me cierran, nunca despertaré. Me esfuerzo por mantenerme despierta.
Repaso mentalmente cuál puede ser el origen de este estado. Busco una explicación científica. Repaso las dosis del somnífero por si me he pasado. Qué he comido. Qué he bebido. Cuántas horas he dormido. Si habré cogido algún virus. Si me falta hierro, magnesio, vitamina D. ¿Acaso habré sido objeto de burundanga? No me lo explico.
Trato de recordar cómo era yo antes. Era activa. Eficiente. Capaz de hacer mil cosas a la vez. Capaz de leer en diagonal. De escribir whatsapps compulsivamente mientras veía una serie, miraba Instagram y hacía la compra online. Todo a la vez. Podía pasar de una conversación a otra sin perder el hilo. Recordaba lo que tenía que hacer. No siempre, es verdad.
¿Qué me ha cambiado? ¿Qué ha ocurrido?
Repaso mis últimas semanas y me entra la duda de si de verdad las viví. Todo parece haber ocurrido hace mucho tiempo. Repaso las fotos del móvil para confirmar que fueron reales. Ahí estoy. Sonriendo. Una persona aparentemente despierta y funcional. Las miro como quien contempla las fotos de otra.
Busco pistas. Algo que explique este estado que me embarga. Una noche especialmente larga. Un disgusto. Un exceso. Una revelación. Un antes y un después. Nada.
No encuentro ningún acontecimiento lo suficientemente importante como para justificar mi estado.
Sólo encuentro una explicación. Fue el eclipse. Miré demasiado. Desde entonces no soy la misma.
Estoy eclipsada.
Y el deseclipsador que me deseclipse, buen deseclipsador será.
Feliz rentrée!

Por lo menos la rentree es mal de muchos…
ResponderEliminarQuerida mia, no estás eclipsada!! Ni mucho menos!! Lo que dejas ver es que estás en un momento estupendo!! Se llama "relax" y te lo mereces!! Qué mona eres. Un abrazo fuerte!!
EliminarJaja. Tú crees??
EliminarÁnimo con la vuelta Mary! En nada vuelves a ser la súper María de siempre. El post me ha chiflado!
ResponderEliminarMil gracias!! Bss
EliminarMaría, genial!!! Un placer leerlo! La última frase es la mejor, desesclipsante total!🤪
ResponderEliminarJaja 😍😍
Eliminarpost que????????? 😂😂😂
ResponderEliminarAlgo asi como "VACACIONAL". Ni se ya en lo q consiste
EliminarMe encanta, es buenísimo!!
ResponderEliminarCreo que tienes el don de hacernos sentir lo que tú sientes cuando escribes algo, como si viéramos algo con tus ojos 👀 !!! eso es lo que hacen los buenos escritores😉🙌
Jaja. Muchas gracias!!
EliminarParece el arranque de la metamorfosis de Kafka
ResponderEliminarAsi estoy!! Acabo en mosca
EliminarMe encanta!!
ResponderEliminar😍
Eliminar😍😍
EliminarA extender .. no queda otra
ResponderEliminarLo intento
EliminarComo siempre , maravilloso!!
ResponderEliminarJaja. Muchas gracias!
EliminarQué manera tan original de describir lo terrible que es sentarse delante del ordenador tras las maravillosas vacaciones!! Yo he jugado incluso a la Primitiva pero nada, toca volver a la realidad. Sigue escribiendo este curso. Te necesitamos!! Cristina
ResponderEliminarMil gracias Cristina!! Mucho ánimo!!! Y a
EliminarA ver si localizo algun deseclipsador y te lo mando!!
Jajaja. Tu sofá adulador!! Me parto! Gracias guapita por sacarnos siempre la sonrisa.
ResponderEliminar😍😍
EliminarJajajajaj es que eres genial!!!! Imposible describir mejor el peso de la vuelta a la realidad! La parte buena es que volvemos por ver el lado positivo digo
ResponderEliminarSi. Habrá q pensar eso...
EliminarMuy bien reflejado!! A por el nuevo "curso" que tambien es ilusionante!!! Bisou
ResponderEliminarUffff
EliminarMaría, qué bien describes las situaciones, me encanta!!!!
ResponderEliminarJeje. Muchas gracias!
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