Ir al contenido principal

Amor imposible

Llevo días obsesionado. No paro de pensar en Ella, día y noche. Me quita el sueño. Invade mis pensamientos. 

Temo que Pamela, que es extremadamente sensible, haya notado algo. Pamela tiene un sexto sentido muy desarrollado. Sabe siempre cómo me siento y lo que pienso, me asusta.

Estoy deseando salir a la calle y cruzarme con Ella. Cuando la veo se me dispara la adrenalina. Siento una irremediable tentación de acercarme a hablar con Ella, de estar cerca, de mirarla directamente a los ojos. Esos ojos rasgados, verdes y profundos. 

Pero siempre que salgo a la calle lo hago con Pamela. Siempre ha sido así. Siempre juntos. Pamela no hace nada sin mí y yo no hago nada sin Pamela. Creo que sospecharía si un día me viese salir solo a la calle.  No me dejaría  hacerlo. 

Hasta que Ella apareció en mi vida, me gustaba mi especial relación con Pamela, nuestra rutina sin variaciones. Sé que siente mi dueña y como tal actúa, pero nunca me ha importado. Al contrario, siempre ha sido motivo de orgullo. Sé que Pamela me necesita y eso siempre me ha hecho sentirme útil. Nunca he sido nada sin Pamela. Siempre la he querido, un amor sin fisuras, o al menos eso pensaba. El uno para el otro. Pero desde que Ella ha aparecido en mi mundo  todo ha cambiado.

Cada día, cuando nos cruzamos por la calle, no puedo dejar de mirarla. Ella debe haberlo notado. Me siento atraído por su elegante forma de andar, por el movimiento sinuoso de su cuerpo, por el misterio que irradia. Ella es muy misteriosa. Aparece cuando menos me lo espero. Y tan rápido como aparece, desaparece. Se mezcla entre la gente. A veces pasa muy cerca y me roza. Siento un escalofrío. Una vez incluso rozó a Pamela. Me puse muy nervioso. Pamela lo notó pero no adivinó el origen de tanto nerviosismo. Cuando volvimos a casa me preguntó y yo, turbado, no supe qué responder.

Tengo ganas de dejar a Pamela. Es un pensamiento loco, irracional, lo sé. Quiero dejarlo todo y huir con Ella. Quiero renunciar a mi vida acomodada y lanzarme a la aventura.

Sé que Ella y yo pertenecemos a mundos distintos. Ella es libre, coqueta, atrevida, independiente, solitaria, entra y sale, va y viene, no  tiene ataduras. Yo llevo años atado a la misma persona, repitiendo idénticas costumbres,  aburguesado, anestesiado. Me he vuelto lento, previsible y aburrido.

Doy vueltas sin parar. No sé que hacer, qué  decisión debo tomar. No quiero herir a Pamela pero mi atracción por Ella cada día es mayor. Me siento infiel antes de serlo. Es un sentimiento desconocido para mí.  Si hace unos meses alguien le hubiese preguntado a Pamela mi mejor cualidad, hubiera dicho que la fidelidad.  ¡Ay, si Pamela supiese!. Sólo de pensarlo, tiemblo. Pobre Pamela. ¿Qué hará sin mí? No se merece un final así.

Hoy me he levantado dispuesto a tomar una decisión drástica. Hoy me siento capaz de todo. Ella tiene varias vidas pero yo sólo tengo una y debo aprovecharla. He pensado en escapar de mis ataduras. No será fácil, lo sé, pero asumo el riesgo. Estoy firme.

Pamela duerme tranquila. Se llevará un enorme disgusto, pero se le pasará. Se recuperará. Es fuerte y acostumbrada a sobrevivir.

Me acerco sigiloso a la puerta. Miro mi correa colgada en el perchero. Ya no la necesito. De pronto, oigo un ruido. Me giro y miro hacia la ventana de nuestra pequeña buhardilla, y entonces la veo. Ella ha saltado desde el tejado de enfrente y erguida, me observa a través del cristal. Parece saludarme con su mágica cola. Al mismo tiempo oigo a Pamela. Sé acaba de despertar y me llama,  extrañada de no encontrarme a los pies de su cama como cada mañana.  Corro veloz para ayudarla y que no tropiece.  Ella huye, cruza a otro tejado. Pamela se agacha y me mira sin verme. Me acaricia. Miro sus ojos opacos. Es hora de olvidarse de la gata hechicera.

Feliz semana!

Comentarios

  1. Me encanta como escribes!!! Enhorabuena

    ResponderEliminar
  2. Ya te lo dije, deberías plantearte publicar un libro con estos post. Cada uno un capítulo, un tema. Son buenísimos, de verdad!!!

    ResponderEliminar
  3. Me ha encantado!!!! Qué ternura....

    ResponderEliminar
  4. Ohhhhh, enganchada hasta el final! Me encanta

    ResponderEliminar
  5. Qué maravilla de relato, por favor, súbelo a Instagram o empieza a mandar tus comentarios a alguna editorial, me ha encantado María

    ResponderEliminar
  6. Me enganchaste bien María !!! Bárbara

    ResponderEliminar
  7. Madre mia qué intriga más grande. Estaba deseando conocer el desenlace final. Qué original. Me ha chiflado Maria. Y es una historia de amor preciosa!. Enoirabuena el nombre de Pamela por algo en concreto? Muac!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias! El nombre de Pamela es el q se me.ocurrió. todo se desarrolla en NY

      Eliminar
  8. ¡Me ha encantado, María! Como escribes…

    ResponderEliminar
  9. Dichosa Pamela:)
    Me ha encantado!!!!
    Gracias y enhorabuena!!!!

    ResponderEliminar
  10. Ay Pamela, la independiente, y ay de su dueño sedentario, temeroso de la libertad 🗽. Gracias

    ResponderEliminar
  11. Me encanta Maria!! Escribes fenomenal!!

    ResponderEliminar
  12. Eres la mejor!! Como te reinventas!!!!

    ResponderEliminar
  13. Sencillamente GENIAL!! Me ha encantado RuizMo. Esa escritora que llevas dentro!!

    ResponderEliminar
  14. este "don" hay que sacarlo a la luz 😉! enganchada hasta el final!

    ResponderEliminar
  15. Sin palabras... precioso!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Vestimenta tradicional china.

No puedo vivir en China y no tener un “Qi pao” ( lo que para nosotros es el "típico vestido chino").  Tengo que decidir si me lo compro ya hecho o me lo hago a medida.  Buscando posibles modelos, he estado investigando sobre la “vestimenta” tradicional china y me ha parecido interesante dedicarle unas líneas. Originariamente, el traje tradicional chino era el  "Hanfu". El hanfu es un traje milenario, existe desde hace más de 3.000 años  e incluso hay quien dice que es el traje tradicional más antiguo del mundo y que en él se inspira el famoso kimono japonés.  El hanfu está compuesto de dos partes, una especie de túnica por arriba y una falda larga por abajo. Me parece espectacular. El Hanfu era la vestimenta de la dinastía Han, de ahí el nombre.  Los hanfu, que los vestían tanto los hombres como las mujeres, solían ser  de seda y existían muchos tipos distintos, dependiendo del rango social de la persona que lo vistiera....

¿ La realidad supera la ficción?

 Madrid, 2085. - Tío ¿sabes que hoy he estado hablando mucho con mi abuela? -¿Presencialmente? - No, bro. No te pases. ¿Tú sabías que nuestros abuelos pensaban? -¿Cómo que "pensaban"? ¿ellos? ¿Sin un modelo de asistencia cognitiva?   -Sí. Usaban su cerebro. Todo el día. Para tomar decisiones, hacer cálculos, recordar cosas… Incluso para elegir entre dos tipos de leche.   -Pobre gente. Sin filtros, sin predicciones… todo a pelo. Qué fuerte. -Y aprendían idiomas.  -¿Cómo que aprendían?   - Tal cual, repetían verbos,memorizaban palabras.... No lo entiendo bien. - No me lo creo. - ¿Y qué me dices del transporte? ¡Conducían coches! Y usaban manos, ojos y nervios.   -¿Pero no les daba ansiedad tener que mirar la carretera?   -Claro que sí. Por eso, se insultaban entre ellos cuando lo hacían. -Uf. Me da vértigo solo pensarlo. -¿Y sabes que "iban al cine"?   -¿A ver una sola peli?  -¡Sí! Y se quedaban sentados, callados,...

Mujeres gato

Hace poco, en una cena, un amigo me dijo al oído. "No me fío de las mujeres gato. Cada vez que una de ellas me mira con esos ojos tensados y ese labio inmóvil me entra la duda de si querrá saludarme o cazarme." Me entró la risa, pero le entendí perfectamente y me alegró que alguien, por fin, sacase a la luz este tema, inquietante. Las mujeres gato están por todas partes. Cejas en pico. Ojos abiertos como faros. Labios que parecen recién inflados, como las ruedas de una bici. Hablan poco, miran mucho. No ronronean, pero casi. Deslizan las palabras. Seductoras, te acarician con la voz.   Los gatos son listos. No se apegan.  No obedecen. Observan.  Se van cuando quieren.  Vuelven sólo si les conviene.  Y cuando atacan, no avisan. Ellas también.  No se despeinan.  No se comprometen.  No se arrugan (literalmente). Van por la vida como si fueran de mármol. Son guapas. Pero dan miedo. No sabes si son de carne y hueso o de botox y ácido hialurónico. ...

Barquitos de papel

Ayer hablaba con una amiga que está a punto de separarse. Era un matrimonio aparentemente feliz pero la convivencia fue deteriorándose poco a poco y han decidido seguir cada uno por su lado. Me dio mucha pena porque apreciaba de verdad a los dos. Mientras hablaba con mi amiga pensaba en un barquito de papel. Lo construyes con toda tu ilusión, con paciencia, buscando siempre el equilibrio perfecto. Doblas y desdoblas varias veces el papel para que todo cuadre. Prestas atención a los detalles, a las esquinas, a las aristas. Te esmeras al máximo.  Quieres que el barco quede perfecto, que no se hunda. Luego lo lanzas al agua con la confianza en que no se hundirá, convencida que tu barquito navegará y llegará donde quiera llegar. No importa que otros se hundan. El tuyo sobrevivirá. Pero de repente el barco empieza a mojarse. Por un lado, por otro... Al principio no le das importancia, después de todo es un barco de papel, es normal que se moje. Pero poco a poco ...

Carpas domingueras

Como dice mi amiga Marta, experta en RRHH, poco se habla de la capacidad de liderazgo, el trabajo en equipo y el propósito común que supone montar una carpa dominguera en una playa del sur de España. El tema merece ser objeto de estudio en una escuela de negocios de prestigio  internacional. El éxito de cualquier carpa playera dominguera depende de muchos ingredientes sabiamente combinados, pero sin duda, requiere, ante todo, de un líder nato. Un líder capaz de aunar voluntades, coordinar equipos y distribuir eficazmente las tareas. Un líder con visión estratégica y enormes dotes de paciencia. Un líder que inspire con el ejemplo y motive sin tregua al equipo. Porque la inspiración y la motivación no pueden faltar nunca en tan ardua tarea. De lo contrario, es imposible de realizar.  Levantar semejante imperio bajo el sol y a una temperatura media de 30 grados precisa una enorme energía y una escrupulosa organización, sin olvidar un inmovilizado material digno de cualquier empre...

EL REY MONO

Si alguien no conociese a nuestro querido Don Quijote, personaje literario mundialmente famoso, pensaríamos  que es un inculto.  Sin embargo, hasta hace muy poco yo no tenía ni idea de quien era el Rey Mono ( Sun Wukong o Wukong), el protagonista de la gran novela  épica Viaje al Oeste, una de las cuatros grandes novelas clásicas de la literatura china, atribuida  a Wu Cheng'en y escrita en 1590.  Las otras tres grandes obras clásicas, por cierto, son   Romance de los Tres Reinos,  A la orilla del agua y Sue ño en el pabellón rojo. La cosa es que yo veía mucho rey mono por todos lados e, ignorante, pensaba que era por aquéllo del año del mono, pero no, el rey mono es un personaje muy popular y querido en China.  Su historia es fantástica y llena de aventuras, que voy a tratar de resumir (tarea sin duda complicada, porque es como tratar de resumir el Quijote). Wukong nació de una especie de “piedra huevo”. Al poco, se unió a un c...

Lo que cala

Mucho se habla de la formación que necesitan los jóvenes, tanto la académica como la que tiene que ver con habilidades cada vez más demandadas como el pensamiento crítico o la creatividad. Sin embargo, poco se señala otra enseñanza, mucho más silenciosa pero que reciben a diario y cala profundamente: la del ejemplo Vivimos en un entorno donde cada vez se transmite más el “todo vale”, y si los demás lo hacen, no hay motivo para actuar distinto. La corrupción, la falta de coherencia, la indiferencia o incluso desprecio al bien común parecen haberse normalizado hasta el punto de que ya no sorprenden.  Me preocupa esta normalización, porque seguramente pesa mucho más que cualquier clase magistral. Porque los jóvenes aprenden de lo que ven y también de lo que respiramos como sociedad. Quizá  nuestra mayor responsabilidad, como padres, como educadores, pero también como personas de relevancia pública, como políticos, como empresarios… sea la de encarnar valores. Recordar que cada ge...

Ángulos muertos

Ayer, un comercial de un concesionario nos explicaba las ventajas de un nuevo modelo de coche. Casi todo me sonaba a chino y desconecté, confiando en que mi marido, diligentemente, se estuviese enterando de todo. Pero en un momento dado, el comercial captó mi atención. Fue cuando comentó que el modelo de coche en cuestión iba dotado del más inteligente detector de ángulos muertos.  Los ángulos muertos siempre me han dado miedo. Son algo así como los agujeros negros o el triángulo de las Bermudas. Espacios llenos de misterio. La vida está llena de ángulos muertos. En ellos residen agazapadas circunstancias cercanas de las que no somos conscientes. Circunstancias que nos rodean sin hacer ruido, que caminan a nuestro lado, rozan nuestra vida, pero no las vemos.   Los ángulos muertos son rincones donde no llega la vista, ni la intuición.  Porque la vida guarda secretos que de repente emergen, como curvas en una carretera oscura. Y un día, algo salta desde un ángulo ciego...

Viaje a Senegal

Recién llegada de Senegal.  Es muy difícil resumir en palabras tantas emociones. Vuelvo a Madrid llena de recuerdos, con el corazón cargado de sentimientos y con miles de "momentos retina", imágenes que quedarán grababas para siempre. En wolof, la lengua más hablada de Senegal, teranga significa hospitalidad. Teranga es una de las palabras que mejor definen este viaje. Senegal y su gente nos han hecho sentirnos "en casa".   Los senegaleses son gente amable, hospitalaria, que acogen al extranjero como a un amigo, que te reciben con cariño y  que se esfuerzan para que te sientas a gusto. Y así es como nos hemos sentido. Tafa, nuestro acompañante  senegalés durante todo el viaje, ha tenido mucho que ver en ello. Gracias a él hemos conocido mejor Senegal, su cultura y sus costumbres.  "Aquí matamos el tiempo, a diferencia de vosotros que el tiempo os mata” nos dijo un día. Y cuanta razón tiene. Viajar siempre es descubrir y en este viaje hemos descubierto mucha...

Errores freudianos

Escribo deprisa.  En general, como todos, voy por la vida demasiado deprisa. Supongo que es un signo de nuestro tiempo. Pero las prisas no son buenas. Las prisas son traicioneras. Escribir deprisa es peligroso porque a menudo dices cosas que no querías decir, y menos, dejar por escrito. Y no hablo sólo de cosas que nunca se deberían decir por escrito por inapropiadas, inadecuadas o inoportunas, sino también de errores fruto de esta aceleración cotidiana que nos invade. Supongo que no soy la única a la que le pasa. De hecho, a menudo recibo mensajes de personas más que formadas ( académicamente me refiero) con errores ortográficos garrafales. Quiero atribuirlo a las prisas porque, de lo contario, no tiene perdón.  Pero en mi caso, los errores son de otro tipo. Una vez, por ejemplo, escribí en un informe “Conejo de Administración” en lugar de Consejo. Lo peor es que además utilicé una herramienta predictiva de Word que replicó la palabra Conejo en cada lugar del Informe en el qu...