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Caperucita

A veces la realidad es tan grande y está tan cerca que ni la vemos. Es lo que le pasó a Caperucita con el lobo.  Desde pequeña me he preguntado si Caperucita era ingenua, osada o simplemente cegata.  Confundir al lobo con su abuela, teniendo en cuenta semejante boca,  semejantes dientes, semejantes pelos y sobre todo semejantes orejas, es de una ingenuidad que roza la estupidez, salvo que insisto, la niña fuese cegata. Muchos lobos se esconden bajo apariencias de lo más bondadosas. Confías, les abres tu casa, les das la mano y hasta les acaricias con cariño hasta que te pegan el bocado y te preguntas cómo no te diste cuenta. A fuerza de recibir bocados, y algunos dolorosos, te vas volviendo más suspicaz y puede llegar un momento en el que ya no te fíes ni de tu madre. Incluso puedes pasarte de rosca y terminar con el colmillo más afilado y retorcido que el propio lobo. En ese momento es cuando te das cuenta de que tú mismo necesitas disfraz porque te has pasado al bando d...

El día menos pensado

A menudo me pregunto si hoy será el día menos pensado. Supongo que al pensarlo deja de serlo y así entro en una espiral en la que el día menos pensado nunca llegará. El día menos pensado es una fecha muy misteriosa.  Es el día en el que menos te esperas que pase lo que al final pasa. Puede convertirse en una fecha a celebrar o en una fecha para olvidar. Es un día camaleónico que adapta su naturaleza al futuro que él mismo marca.  El día menos pensado es un día clandestino.  Nunca aparece marcado en el calendario. Son días sorpresivos. Andan agazapados detrás de los días señalados. Si miras el calendario, podrás ver en rojo las fechas de cumpleaños, de vacaciones, de aniversarios, de pago de deudas, de puesta de vacunas, pero nunca encontrarás en rojo ningún día menos pensado. Los días menos pensados son como espías, están ahí, forman parte de tu vida, pero nunca los ves. En algún momento actuarán, pero nadie sabe cuándo.  A veces hasta dan vértigo. Un día menos pensa...

Experiencias y apariencias

  Ayer estrené un pantalón cropped, que equivale a los pesqueros de toda la vida, aunque queda mucho más moderno llamarlos cropped.  Mi hija me encontró fantástica con mi look juvenil y yo misma me sentí más joven gracias a mis pantalones "mágicos".  En China, me llamó la atención que siendo los chinos poco aficionados al café, en cada esquina hay un Starbucks. ¿La razón? Muy simple. Cuando un chino se toma un café en  Starbucks se siente  occidental, y, aunque les cueste reconocerlo, a la mayoría de los chinos les encanta lo occidental.  Ahora ya no se venden productos o servicios sino experiencias. Cada producto lleva asociado un mundo de sensaciones. Mi vecino, bastante apocado, se ha comprado un coche imponente y desde que lo tiene se ha vuelto otro. Creo que hasta ha crecido. El coche le ha empoderado, palabra de moda. A su mujer le pasa lo mismo con su bolso. Tiene un gusto espantoso, pero no se quita de encima el Vuitton como si llevarlo la transform...

Decisiones

  Una vez compré a mis hijos un cuento que tenía muchos finales. A medida que avanzaba la historia tenías que ir tomando decisiones y en función de lo que eligieras el final era distinto. Mis hijos, tramposillos, siempre hojeaban otros finales y terminaban tomando siempre las mismas decisiones, las que les llevaban al final que más les gustaba.   Pero la vida no es como el cuento. No te deja hojear los posibles finales. Uno nunca sabe qué habría sido de su vida si hubiera tomado una decisión distinta. Cada elección, por pequeña que parezca, va marcando el devenir de los acontecimientos. Algunas decisiones influyen de manera obvia como elegir la persona con la que vas a compartir tu vida o la ciudad en la que vas a vivir.  Otras son aparentemente detalles sin importancia, y sin embargo, a menudo arrastran consecuencias de enorme trascendencia. Doblar una esquina en vez de continuar recto, fijar un día y no otro en el calendario o soltar una mano en un instante preciso. A...

Ideas

Llevo un tiempo enganchada a una idea o mejor dicho, una idea lleva tiempo enganchada a mí. No me la quito de encima.  Me despierto por la noche y es lo primero que me viene a la cabeza y le empiezo a dar vueltas y vueltas, y la idea crece, se deforma, se desvirtúa. Me desvelo por su culpa. Me la imagino como un pañuelo atrapado en un ventilador dando vueltas sin parar. Es una idea molinillo.  Es curioso lo distintas que son las ideas. Mis preferidas son las ideas semilla. Una idea que brota, va creciendo, va madurando, y poco a poco se convierte en algo real.  También me gustan las ideas bombilla. Surgen de repente, cuando menos te lo esperas. Cuando estás desorientado, sin saber por dónde tirar, de pronto te iluminan y lo ves todo claro. Otras ideas son muy escurridizas. Aparecen y rápidamente se escapan. Son ideas aficionadas a la fuga. No las puedes retener. ¿Qué estaba yo pensando? te sueles preguntar, pero eres incapaz de recordarlo. Rápidas son también las ideas to...

Efecto Halo

  Hoy he leído un estupendo artículo de Carmen Posadas sobre el llamado  "efecto halo". Me ha encantado el concepto, al igual que me pasó con el de personas vitamina sobre el que escribía hace poco. Son conceptos que reflejan bien realidades cotidianas en las que no siempre nos paramos a pensar. Es curioso como a menudo un solo rasgo o una sola característica de alguien nos lleva a imaginarnos cómo es esa persona en su generalidad. Los guapos, por ejemplo, tienen una enorme ventaja. Cuando alguien conoce a una persona guapa y atractiva, siempre está  más predispuesto a entablar amistad asumiendo que además de guapo será inteligente, simpático y seductor. A sensu contrario, los feos, las personas con apariencia poco agraciada lo tienen más complicado. Siempre hay una primera barrera que romper. Un prejuicio. Ser guapo te da un cierto halo de superioridad, un plus. Los guapos siempre ponen su foto en su currículum porque saben que en una primera criba el seleccionador, pro...

Solo sé que no sé nada

Sólo sé que no sé nada. La célebre frase de Sócrates refleja muy bien el sentimiento que compartimos desde hace meses. Ya no hay quién sepa nada. Nos estamos acostumbrando a vivir en la incertidumbre. La incertidumbre deja en vilo demasiadas cosas. Cosas que quedan suspendidas, condicionadas y sobre las que uno se pregunta si de verdad llegarán algún día a suceder. Logramos dar carpetazo al fatídico 2020 y nos quitamos un peso de encima. Ahora avanzamos tímidos por un nuevo año que nos da miedo reconocer que no pinta mucho mejor que el anterior. Ha llegado la vacuna pero nadie sabe cuándo nos vacunarán. La esperábamos como agua de mayo. Ya sabíamos que no iba a ser una cosa fácil, pero tampoco imaginábamos que fuera tan difícil. No sabemos si hay vacunas suficientes. No sabemos su orden de prioridad ni cuántas excepciones caben. Tenemos sensación de caos y nadie sabe si la culpa es de los gobiernos, de las farmacéuticas, de los árabes, de la Unión Europea o del cambio climático.  N...

Personas vitamina

 Acabo de leer el concepto de persona vitamina y me ha encantado. Vienen a mi cabeza muchas personas vitamina presentes en mi vida. Tengo esa suerte. Es curioso, hay personas con las que pasas un rato y ya te animan el día.  Hay mucha gente a la que quieres y con la que te gusta compartir tu vida pero no necesariamente todas ellas son  personas vitamina.  Las personas vitamina son muy especiales. Transmiten buen rollo. Conectan contigo. Te sientes a gusto cuando estás a su lado. Sabes que te entienden aunque no hables. Te ríes.  Disfrutas. Alargarías siempre el rato que pasas con ellas. Cuando estás con ellas te sientes más ligera, hasta más joven. Son personas subidón. Una cenita o incluso simplemente un café con una persona vitamina te alarga la vida, estoy segura. Si juntas a varias ya es el no va más.  Puro chute de energía. Hay personas en cambio que, pobres, aún sin quererlo, te estresan,  te enervan, te exasperan...Siempre  están agobiadas,...

Te cuelas o te la cuelan

El viernes en una rotonda se me coló muy groseramente una rubia teñida en un Porche Cayenne. Me sienta fatal que la gente se cuele en las rotondas. En general,  me sienta fatal que la gente se cuele.  Los chinos se cuelan sin parar. Es práctica habitual. Ellos no lo ven mal. Cuando vivía en China me sacaba de quicio. Esperaba siglos en una cola enorme y de repente, se te colaba alguien como si nada. Yo le insultaba en español.Me hubiera gustado hacerlo en chino pero no sabía. Una vez fui yo la que me atreví a colarme. Fuimos a visitar un monumento muy famoso y había una cola terrible. Miles de chinos esperando bajo un sol infernal. Ni corta ni perezosa busqué en el diccionario cómo se decía "tengo ganas de vomitar" y empezé a repetirlo mientras avanzaba en la cola con decisión fingiendo estar mareada. No creo que ningún chino me entendiese, pero era tal mi determinación y convencimiento que todos se apartaban para dejarme pasar. Cuando llegué al principio de la cola me había ...

Solo para miopes

Me he dado cuenta de que ser miope te da una perspectiva distinta de la vida. Los que lo sean seguro que me entienden. Llevo lentillas desde los 13 años y cuando no las llevo casi nunca llevo gafas a pesar de que veo menos que "Pepe Leches". Es una manía como otra cualquiera.  Cuando me levanto nunca me pongo las gafas por ejemplo. Voy a la cocina y prepararo el desayuno sin gafas. Hasta puedo quitar el lavaplatos sin gafas, aunque entonces siempre hay alguien que se da cuenta porque para encontrar los platos prácticamente me meto dentro. Cuando era más joven y hacía viajes por Europa durmiendo en albergues era una enorme ventaja ser miope. Yo me duchaba en cualquier baño y mis amigos no comprendían cómo, siendo normalmente tan escrupulosa, era capaz  de meterme en aquellas duchas inmundas. Yo me metía porque no veía nada.  Antes, cuando tomaba el sol horas seguidas, iba a la playa sin lentillas porque me daba miedo que hicieran efecto lupa y se me quemaran los ojos. Era ...