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Profesiones del futuro

 Cuando tenía 15 años me encantaba la profesión de “bróker”. Por aquellos entonces, yo no tenía ni idea lo que era la Bolsa y menos lo que era un bróker, pera sólo el término y la imagen estereotipada que de la profesión tenía en mi cabeza me hacían sentirme atraída. En el último año de colegio escogí una asignatura que se llamaba “Comercio” y ahí es cuando descubrí realmente lo que hacían los brókers y ya no me gustó tanto.  

Mi siguiente profesión favorita era la de actriz pero no acababa de “atreverme” a estudiar Arte Dramático, quién sabe por qué motivo ( he sentido siempre no haberlo hecho). Al final, me decanté por estudiar Derecho, mucho más aburrido pero más seguro. A pesar de que no me quejo del devenir de mi vida profesional, creo, sin embargo, que si alguien ahora me pidiese consejo le aconsejaría “atreverse”.

Las cosas desde entonces ha cambiado mucho. Leo algunas de las profesiones del futuro y me quedo impactada. Una de ellas es Facilitador del teletrabajo, profesión que me hace pensar que a esto del teletrabajo le queda aún mucho recorrido.  Otra es Consejero de compromiso con la salud, que imagino que, entre otras cosas, velará para que todos los empleados coman más quinoa que chorizo,  hagan todos mucho deporte y practiquen mindfullnes.

También se habla de Arquitectos de inundaciones, supongo que con esto del cambio climático se prevén muchas porque si no, no le veo tanto futuro, y de Auditores del sesgo de los algoritmos. Esta última profesión me ha dejado muerta. No entiendo nada. Llevo un buen rato dando vueltas a qué harán estos futuros auditores y no acabo de comprenderlo.

Pero sin duda la mejor profesión del futuro es la de ….. Pronosticador de cibercalamidades. Ésta sí que me encanta. Los que se dediquen a esto se lo van a pasar pipa, aunque no creo que peguen ojo sinceramente. Todo el día tratando de pronosticar no ya ataques cibernéticos a gran escala, sino auténticas calamidades, que es un grado más.  Imagino que les pagarán muy bien, dado el nivel de estrés asociado. Voy a ver si investigo qué hay que estudiar para ser eso, para ir aconsejando a mis hijos.

Aunque quizá lo realmente interesante, y lo digo bajito para que nadie me oiga, es ser cibercriminal. Redes zombies, virus troyanos, dark web, hackers…  Ser cibercriminal suena apasionante.  Deben ser todos (y todas, que no digo yo que esto sea cosa de chicos!) listísimos aunque un poco frikis creo yo. De primeras, me imagino a los cibercriminales muy jóvenes, en un sótano oscuro de alguna ciudad asiática, rodeados de pantallas y comiendo hamburguesas grasientas en sus mesas. Pero seguro que la cosa es mucho más sofisticada. Los empiezo a imaginar instalados en lujosos áticos neoyorkinos con inmensas pantallas, grandes ventanales y espectaculares vistas, celebrando con champán cada ataque sideral.  A medida que me lo voy imaginando me va apeteciendo más ser cibercriminal. No tengo claro si daré el perfil, me temo que no, ni tan siquiera creo que encaje por edad, y menos aún por conocimiento, pero acabo de descubrir en mí un sorprendente deseo de cruzarme al lado oscuro.

Feliz semana!

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