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Decisiones

  Una vez compré a mis hijos un cuento que tenía muchos finales. A medida que avanzaba la historia tenías que ir tomando decisiones y en función de lo que eligieras el final era distinto. Mis hijos, tramposillos, siempre hojeaban otros finales y terminaban tomando siempre las mismas decisiones, las que les llevaban al final que más les gustaba.   Pero la vida no es como el cuento. No te deja hojear los posibles finales. Uno nunca sabe qué habría sido de su vida si hubiera tomado una decisión distinta. Cada elección, por pequeña que parezca, va marcando el devenir de los acontecimientos. Algunas decisiones influyen de manera obvia como elegir la persona con la que vas a compartir tu vida o la ciudad en la que vas a vivir.  Otras son aparentemente detalles sin importancia, y sin embargo, a menudo arrastran consecuencias de enorme trascendencia. Doblar una esquina en vez de continuar recto, fijar un día y no otro en el calendario o soltar una mano en un instante preciso. A...

Ideas

Llevo un tiempo enganchada a una idea o mejor dicho, una idea lleva tiempo enganchada a mí. No me la quito de encima.  Me despierto por la noche y es lo primero que me viene a la cabeza y le empiezo a dar vueltas y vueltas, y la idea crece, se deforma, se desvirtúa. Me desvelo por su culpa. Me la imagino como un pañuelo atrapado en un ventilador dando vueltas sin parar. Es una idea molinillo.  Es curioso lo distintas que son las ideas. Mis preferidas son las ideas semilla. Una idea que brota, va creciendo, va madurando, y poco a poco se convierte en algo real.  También me gustan las ideas bombilla. Surgen de repente, cuando menos te lo esperas. Cuando estás desorientado, sin saber por dónde tirar, de pronto te iluminan y lo ves todo claro. Otras ideas son muy escurridizas. Aparecen y rápidamente se escapan. Son ideas aficionadas a la fuga. No las puedes retener. ¿Qué estaba yo pensando? te sueles preguntar, pero eres incapaz de recordarlo. Rápidas son también las ideas to...

Efecto Halo

  Hoy he leído un estupendo artículo de Carmen Posadas sobre el llamado  "efecto halo". Me ha encantado el concepto, al igual que me pasó con el de personas vitamina sobre el que escribía hace poco. Son conceptos que reflejan bien realidades cotidianas en las que no siempre nos paramos a pensar. Es curioso como a menudo un solo rasgo o una sola característica de alguien nos lleva a imaginarnos cómo es esa persona en su generalidad. Los guapos, por ejemplo, tienen una enorme ventaja. Cuando alguien conoce a una persona guapa y atractiva, siempre está  más predispuesto a entablar amistad asumiendo que además de guapo será inteligente, simpático y seductor. A sensu contrario, los feos, las personas con apariencia poco agraciada lo tienen más complicado. Siempre hay una primera barrera que romper. Un prejuicio. Ser guapo te da un cierto halo de superioridad, un plus. Los guapos siempre ponen su foto en su currículum porque saben que en una primera criba el seleccionador, pro...

Solo sé que no sé nada

Sólo sé que no sé nada. La célebre frase de Sócrates refleja muy bien el sentimiento que compartimos desde hace meses. Ya no hay quién sepa nada. Nos estamos acostumbrando a vivir en la incertidumbre. La incertidumbre deja en vilo demasiadas cosas. Cosas que quedan suspendidas, condicionadas y sobre las que uno se pregunta si de verdad llegarán algún día a suceder. Logramos dar carpetazo al fatídico 2020 y nos quitamos un peso de encima. Ahora avanzamos tímidos por un nuevo año que nos da miedo reconocer que no pinta mucho mejor que el anterior. Ha llegado la vacuna pero nadie sabe cuándo nos vacunarán. La esperábamos como agua de mayo. Ya sabíamos que no iba a ser una cosa fácil, pero tampoco imaginábamos que fuera tan difícil. No sabemos si hay vacunas suficientes. No sabemos su orden de prioridad ni cuántas excepciones caben. Tenemos sensación de caos y nadie sabe si la culpa es de los gobiernos, de las farmacéuticas, de los árabes, de la Unión Europea o del cambio climático.  N...

Personas vitamina

 Acabo de leer el concepto de persona vitamina y me ha encantado. Vienen a mi cabeza muchas personas vitamina presentes en mi vida. Tengo esa suerte. Es curioso, hay personas con las que pasas un rato y ya te animan el día.  Hay mucha gente a la que quieres y con la que te gusta compartir tu vida pero no necesariamente todas ellas son  personas vitamina.  Las personas vitamina son muy especiales. Transmiten buen rollo. Conectan contigo. Te sientes a gusto cuando estás a su lado. Sabes que te entienden aunque no hables. Te ríes.  Disfrutas. Alargarías siempre el rato que pasas con ellas. Cuando estás con ellas te sientes más ligera, hasta más joven. Son personas subidón. Una cenita o incluso simplemente un café con una persona vitamina te alarga la vida, estoy segura. Si juntas a varias ya es el no va más.  Puro chute de energía. Hay personas en cambio que, pobres, aún sin quererlo, te estresan,  te enervan, te exasperan...Siempre  están agobiadas,...

Te cuelas o te la cuelan

El viernes en una rotonda se me coló muy groseramente una rubia teñida en un Porche Cayenne. Me sienta fatal que la gente se cuele en las rotondas. En general,  me sienta fatal que la gente se cuele.  Los chinos se cuelan sin parar. Es práctica habitual. Ellos no lo ven mal. Cuando vivía en China me sacaba de quicio. Esperaba siglos en una cola enorme y de repente, se te colaba alguien como si nada. Yo le insultaba en español.Me hubiera gustado hacerlo en chino pero no sabía. Una vez fui yo la que me atreví a colarme. Fuimos a visitar un monumento muy famoso y había una cola terrible. Miles de chinos esperando bajo un sol infernal. Ni corta ni perezosa busqué en el diccionario cómo se decía "tengo ganas de vomitar" y empezé a repetirlo mientras avanzaba en la cola con decisión fingiendo estar mareada. No creo que ningún chino me entendiese, pero era tal mi determinación y convencimiento que todos se apartaban para dejarme pasar. Cuando llegué al principio de la cola me había ...

Solo para miopes

Me he dado cuenta de que ser miope te da una perspectiva distinta de la vida. Los que lo sean seguro que me entienden. Llevo lentillas desde los 13 años y cuando no las llevo casi nunca llevo gafas a pesar de que veo menos que "Pepe Leches". Es una manía como otra cualquiera.  Cuando me levanto nunca me pongo las gafas por ejemplo. Voy a la cocina y prepararo el desayuno sin gafas. Hasta puedo quitar el lavaplatos sin gafas, aunque entonces siempre hay alguien que se da cuenta porque para encontrar los platos prácticamente me meto dentro. Cuando era más joven y hacía viajes por Europa durmiendo en albergues era una enorme ventaja ser miope. Yo me duchaba en cualquier baño y mis amigos no comprendían cómo, siendo normalmente tan escrupulosa, era capaz  de meterme en aquellas duchas inmundas. Yo me metía porque no veía nada.  Antes, cuando tomaba el sol horas seguidas, iba a la playa sin lentillas porque me daba miedo que hicieran efecto lupa y se me quemaran los ojos. Era ...

Todo puede suceder

Hace unos meses llamó mi atención una noticia. Apenas ocupaba cinco líneas de un diario digital. La noticia decía:   “En Rusia varias personas de distintos puntos del país dicen haber observado luces extrañas en el cielo. Todos coinciden en haberlas visto a la misma hora .   La agencia meteorológica rusa ya ha iniciado una investigación   sin conclusiones hasta la fecha ”.  Este tipo de noticias me encantan. De hecho, desde pequeña soy muy aficionada a programas como el de Iker Jiménez. Pero pasaron varios días y no volví a leer nada relacionado. Hace poco más de un mes, un amigo, tan aficionado como yo a estos temas, me mandó el enlace a otra noticia muy similar. Pero esta vez las luces las habían visto en Indonesia. El tema ya empezaba a intrigarme. Al parecer, según la noticia, los rusos seguían detrás de la pista. Algún telediario español empezó a hacerse eco. Parecia que cada vez más gente había visto las luces, algunas personas incluso hablaban de un resplandor...

Filomena y otros avatares

  Me pregunto quién pondrá los nombres a las inclemencias meteorológicas y qué o quién les servirá de  inspiración. En estos momentos cae sin piedad sobre nuestras cabezas la nevada Filomena, nombre que suena como a novia de Shreck. Es el típico nombre que si tienes la suerte de ser cañona se vuelve un plus, pero si resulta que eres poco agraciada es encima lo que te faltaba. Esto me recuerda a la madre de mi amiga Silvia que tuvo gemelos. A uno le llamó Argimiro por tradición familiar y claro, al otro no le podía llamar Juan, así que le llamó Evaristo, para estar a la altura de su hermano.  Sin duda, una madre valiente! Filomena ha conseguido que dejemos de hablar del coronavirus y hasta nos ha devuelto la felicidad. Porque es curioso como la nieve despierta siempre sentimientos positivos. Alegría, sorpresa, ganas de disfrutar y a la vez paz, calma y sosiego..No hay nada más agradable que ver la nieve caer copo a copo muuuy despacio. Parece que la nieve tiene siempre un...

Estrés postnavideño

En algún post anterior ya lo he dicho: la vida  a veces, demasiado a menudo diría yo, adquiere ritmo de ginkana. Estas fechas son un claro ejemplo.  Hoy toca recoger la Navidad. Uf, qué estrés. Baja al trastero, sube las cajas, quita el árbol, guarda los adornos, envuelve bien las figuritas del Belén para que no se rompan, baja al trastero de nuevo, encuentra hueco para la caja que por arte de magia ocupa más de lo que ocupaba..  Me agota. Cada año pienso que es el último en el que pongo tanta historia, aunque luego llegan las fechas y se me olvida este pensamiento. Lo único bueno de quitar la Navidad es que de repente tu casa parece mucho más grande y te da mucha alegría. E ncima ayer vinieron los Reyes. Qué magia, que ilusión, que emoción, lo que quieras. Todo precioso. Ahora bien, hoy llegan los cambios. Porque acertar en todo y para todos es tarea imposible. A uno no le gusta, el otro ya lo tiene, aquel no es su talla.. Ay que horror. Y siempre le toca todo al mismo...