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A Dios rogando y el balón chutando.

No soy muy futbolera. Pero en este Mundial,  por primera vez en mi vida, he visto, he disfrutado y he sufrido dos partidos enteros. Y es más, no sólo he visto los partidos, también he seguido con bastante atención mucho de lo que ha ocurrido antes y después: las ruedas de prensa, las entrevistas, las celebraciones... Y debo decir que entre las cosas que me han llamado la atención, que han sido muchas, hay una que destaco y es la naturalidad con la que varios miembros de nuestra selección han hablado de su fe.

Me gustó escuchar a Luis de la Fuente referirse con sencillez a sus creencias y costumbres católicas. Me gustó oír  hablar de rezar y de dar gracias a Dios.

Me gustó ver a Lamine Yamal arrodillado sobre el césped al terminar el partido. Y me gustó escuchar a jugadores como Rodri o Ferrán Torres hablar de la fuerza y el apoyo que encuentran en Dios. Sin complejos. Simplemente hablando de una parte importante de su vida.

Siempre me ha parecido que los grandes deportistas tienen una enorme responsabilidad. Son referentes para millones de niños y jóvenes. Inspiran mucho más que una forma de jugar al fútbol. Inspiran maneras de vivir, de comportarse, de afrontar el éxito y el fracaso. Muchos niños quieren vestir su camiseta, celebrar sus goles y parecerse a ellos. Por eso me parece tan valioso que también compartan su fe como una fuente de fortaleza, de esperanza y de sentido.

Durante años hemos asumido que la fe pertenece exclusivamente al ámbito privado. Y, por supuesto, hay una dimensión íntima en la relación con Dios. Pero eso no significa que deba vivirse  escondida. La fe también se comparte, se expresa y puede  formar parte de la conversación pública.

Estamos acostumbrados a ver manifestaciones religiosas o en determinadas celebraciones populares. Nos parece normal que un actor lleve un paso de Semana Santa o que un torero rece antes de salir al ruedo. Sin embargo, escuchar hablar de Dios en una rueda de prensa después de un partido de fútbol sigue sorprendiendo. 

No se trata de convencer a nadie. Se trata, simplemente, de normalizar que quien tiene fe pueda hablar de ella con la misma libertad que se habla de otros temas.

Me gusta pensar que los niños que sueñan con parecerse a sus ídolos puedan descubrir que, además de entrenar mucho, ser humildes o trabajar en equipo, también rezan y dan las gracias a Dios cuando tienen motivos para hacerlo. Y seguro que el de arriba también es futbolero.

Feliz semana!

Comentarios

  1. Suscribo también 100% ! A mi también me ha llamado la atención!

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  2. Enhorabuena por tu reflexión!!!!
    Gracias y un abrazo!!!!

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  3. Como siempre lo que expresa es verdad

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  4. Muy de acuerdo María, el de arriba es fútbol ero y ayer iba con España! 100%

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  5. Muy buen artículo, María

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  6. Ha sido la pera. Era cuestion de necesidad social yo creo!! Muy bueno, Maria!

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  7. Cierto! Como siempre acertado 100% genial!

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  8. A mi mas qué cada uno rezara a su dios y le pidiera y agradeciera su victoria, que eso ...faltaría mas , no deberia hacer falta un partido de fútbol para respetar los diferentes credos de esta nuestra querida España multicultural ,multiracial y grande por su diversidad.
    Me llamó mas la atención que sea posible ejercer un juego tan sucio por parte de una Selección como la Argentina!! Desde mi misma ignorancia futbolistica que compartimos como buenas hermanas, me asombró la total impunidad ante semejantes macarras argentos!!! Alguno por estos lares me puede despejar estas dudas???? Yo sospecho de algunas ....

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  9. Muy bien porque está mal visto ser creyente y ya no te digo practicante. Pero nuestro Luis de la Fuente es es especial

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  10. Me encanta que hayas escrito sobre esto. He escuchado a estos jugadores que no tienen pudor en hablar de Dios y sobretodo a Luis de la Fuente. Una gran persona.

    Ojalá cale en tantos niños y jovenes que les tienen como referente 🙏🏼🙏🏼🇪🇸🇪🇸

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  11. Gracias María por expresar con palabras lo que muchos sentimos y comentamos. Es un ejemplo que nos debe llevar a ser mas naturales en la expresión de nuestra fe sin pedir perdón ni pensar que su expresión publica pueda ofender a nadie. Debemos ser luz y sal!

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  12. Claro que si Normalizar la Fe y compartirla ! Viva España !!!!

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  13. A mi también me sorprendió para bien y creo que dieron una lección de no entrar en la provocación y los mamporros!!!

    Gracias María
    Besos

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  14. Que cierto María !! Estos chicos (o Luis de la Fuente claro) que son un ejemplo para todos los niños cada día son personas más humildes, más normales(seguramente más formadas) y más religiosas,… valores que deberían extenderse, son esenciales para la vida❤️

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  15. Muy buena reflexión primita mery!
    Yo no soy tampoco muy futbolero y sesde hace muchos años habían perdido de vista mi fe.
    Estos últimos 12 meses he trabajado mucho en mi fe, mis creencias y en consecuencia los valores que soporta y mis acciones.
    Cierto es, como tú dices, que ver estos referentes deportivos (u en otros ámbitos) exponer como su religión, creencias o fe les ayuda a dar sentido a su vida y encontrar su camino, ayuda a que niños y no tan niños reafirmemos nuestra elección.
    Gracias por esta perspectiva q me has dado hoy para revisitar los buenos momentos que hemos pasado estos días.
    Antoine

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  16. María buenísimo, totalmente de acuerdo, una maravilla q estos chicos y su entrenador hablen de su fe con naturalidad. Se agradece
    Un beso enorme y gracias por escribirlo

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  17. Buenas reflexiones querida María. Decía en una entrevista de la Fuente que no le pide a Dios ganar el partido “porque eso sería injusto con el otro equipo “ que lo que pedía era salud y tener opciones. Me vale! Si Dios favoreciera a los que más piden, hubiera ganado el mundial USA poniendo a pedir sus 350 m que el triunfo cayera de su lado. Que hubiéramos podido hacer nosotros, rezando bajo la atenta mirada de PSanchez, si solo somos 47m!!!

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  18. Totalmente de acuerdo María! Hasta ahora acostumbrábamos a que famosos adoctrinaran sobre política y por fin se normaliza que se atrevan a expresar sus sentimientos interiores.

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