No soy muy fan de la expresión "no me da la vida". Curiosamente, la tengo muy asociada a personas flojas, que en cuanto se les juntas dos cosas en su "quehacer cotidiano" ya no dan a basto. Sin embargo, debo reconocer que de un tiempo a esta parte "no me da la vida". La semana pasada fui a la inauguración de una exposición. Se trataba de la colección de Erling Kagge, al cual presentaron como escritor, editor, abogado, empresario, coleccionista de arte y por si fuera poco, aventurero. Y no aventurero de tres al cuarto, no!. Ha ido al Polo Norte, al Polo Sur y ha escalado el Everest. Toma ya! Definitivamente, me deprimí. ¿A qué decico yo mi tiempo? Me pregunto. ¿Cómo es posible que a unos les cunda tanto y a otros tan poco?. La idea me obsesiona. Hasta hace nada me consideraba como alguien bastante activo. Trabajo, tengo 3 hijos, entro, salgo, viajo, voy, vengo, leo, escribo.... Pero de un tiempo a esta parte algo pasa. No me cunde. Hasta poc...
Escribo sobre la vida. Reflexiones, pensamientos, ideas que cruzan por mi mente, viajes, anécdotas, aventuras...