Ir al contenido principal

Entradas

Cuestión de género

La semana pasada me pasó una cosa bastante "curiosa". Llegué a los probadores de una tienda enorme. Había unos a la derecha, otros a la izquierda y otros en el centro. Le pregunté a la dependienta. Perdone, ¿cuáles son los probadores de señora? Y mas ancha que larga me contestó:  Eso ya no se estila, entre en el que quiera. Ya, le dije yo, pero es que yo soy una señora, ya lo siento, y me encanta ir a probadores de señoras porque no quiero que luego me toque un hombre en el probador de al lado. Olvídese del género. Es algo del pasado. Anticuado. Fruto de estereotipos y prejuicios absurdos. Pruébese sin mas, me contestó ella. Yo la miré atónita y a punto estuve de irme, pero me encantaba la prenda en cuestión así que me contuve y accedí al probador no sin cierto resquemor. Cuando entré, mi temor se hizo realidad, en el probador de al lado, un pedazo maromo. O al menos, eso es lo que parecía, que ya nunca se sabe. Y yo, claro, me cohibí y fui incapaz de salir del probador...

Saber o no saber

La semana pasada fui al Festival internacional de magia. Impresionante. Unos magos buenísimos y unos trucos de ésos que te dejan boquiabierta. Uno de los magos desaparece y aparece en medio del público, otro se corta en dos y consigue reponerse, otro entra y sale de su sombra con una facilidad pasmosa. Disfruté como una enana absolutamente entregada al misterio de la magia. Y todo a pesar de la tabarra que me dio la que estaba sentada detrás de mí, que se pasó el espectáculo tratando de descubrir el truco. Que si hay una cuerda invisible que levanta al mago, que si hay un agujero en el que se esconde, que si el mago tiene un mellizo... No paró de buscar la explicación a cada cosa mágica que sucedía en el escenario. Cuando acabó el festival me quedé con ganas de decirle que esa no era la actitud con la que ir a un espectáculo de magia. En la magia hay que creer. Hay que dejarse llevar. Y no hay que pretender saberlo todo. Ese es el quid de la cuestión. No siempre hay que saberlo t...

Tentadoras adicciones

Llevo más de un mes prácticamente sin vida. No leo, ni duermo, no hago la compra, no cocino, no me ocupo de mis hijos, ni de mi marido, no me desmaquillo, casi, casi ni me ducho y trabajo porque no me queda otra. Victoria Grayson me ha quitado la vida. Me explico, llevo un mes enganchada a una serie. No es una serie de culto. Qué va. Es Revenge, una serie de guapos perversos capitaneados por los Grayson. Una serie de  lujo y venganza ambientada en los Hamptons. Al más puro estilo Dallas o Dinastía. No quería hacer nada que no fuese ver mi serie. A cualquier hora y a costa de lo que fuera.  Afortunadamente, por fin la he acabado. Al principio sentí un enorme vacío en mi vida, normal. Pero rápidamente he ido recuperando rutinas perdidas y he vuelto a la normalidad. He vuelto a ser yo. Lo cierto es que no es la primera vez que me engancho así con algo. Todavía recuerdo la época de Cristal, aquella telenovela venezolana con el insuperable Carlos Mata, que nos tenía completam...

Del tiempo y sus horas...

Hay personas a las que les cunde muchísimo el tiempo. Tengo una amiga que es jefa, tiene tres hijos, hace deporte, está estupenda, siempre lleva el pelo perfecto, las uñas hechas, ayuda con los deberes a sus niños, organiza cenas en su casa, va, viene, viaja, va al cine, al teatro, lee, está a  la última en moda, corre, cose, hace postres, yoga, meditación, voluntariado... La vida le cunde el doble. Se apunta a todo. Para todo esta dispuesta. No se pierde una. Nunca se cansa. Otro tipo es las que no hacen nada o lo que hacen lo hacen muy lento y les cuesta mucho. Y claro se asombran cuando ven la cantidad de cosas que hacen las primeras. Las horas pasan y el tiempo no les cunde. Y encima se estresan porque no les da tiempo a nada.  Aunque tengo  comprobado que ese nada para ellas ya es mucho. Este grupo suele estar siempre a tope. No quedan porque no tienen tiempo. No te llaman porque porque no ven el momento. Suelen estar desbordadas. No sé muy bien porqué y de qu...

Burbujas protectoras

Esta semana varias noticias me han dejado impactada. La primera, la de la familia Turpin. Unos padres que tenían a sus 13 hijos en condiciones realmente infrahumanas, atados a las camas, desnutridos y aislados. Y lo peor  es que aparentemente no estaban locos. Qué va. Estaban muy cuerdos y eran perfectamente conscientes de la barbarie que estaba cometiendo. Lo que  son es malvados, diábolicos, perversos. Porque el mal existe pero cuando se manifiesta en formas tan aterradoras como ésta tendemos a justificarlo disfrazándolo de locura, como si nos diese miedo reconocer que el hombre es capaz de un comportamiento tan extremo. Pero lo es y lo ha sido siempre. La segunda noticia impactante tiene que ver con los refugiados y la terrible crisis humanitaria que estamos viviendo. Un auténtico drama que de tanto ver ya casi no nos asombra cuando lo que debería es remordernos la conciencia a todos.  Me impresionó leer que un número importante de refugiados atraviesan estos día l...

Natural vs artificial. Como la vida misma

Hoy he comido con tres amigas y hemos hablado de flores.Una es la loca de las flores artificiales, tiene ramos maravillosos y todos artificiales. La otra  prefiere los ramos  naturales y cada sábado los renueva. Y la tercera es de las que combina artificiales y naturales y tiene la casa llena de flores. Natural versus artificial, como la vida misma. Me encanta la naturalidad cuando la veo en las revistas. Cara lavada, ideal claro; coleta hecha de cualquier manera, pero que se agita ligera al viento; unos simples vaqueros, que les quedan de cine y un jersey de rayas, chic total.  La naturalidad en persona. Pero trata de ser natural en la vida real, ay, no hay manera. La cara lavada no hay quien la resista llegada una determinada edad. La coleta suele ser coletajo muy poco favorecedor, por no hablar del pelo natural, que ya no recuerdo ni donde quedó. Los vaqueros exigen probarse mil modelos para dar con el ideal que nunca lo es lo suficiente. Y el jersey de ...

De leyendas y espíritus

Siempre me han llamado la atención las “leyendas urbanas” que circulan sobre la muerte de determinados personajes. Que si está congelado, como el caso de Walt Disney; que si realmente no está muerto, sino que sigue viviendo con otra personalidad en algún país lejano, como se dijo en su día de Jesús Gil y se ha llegado a decir de Rita Barberá; que si murió en circunstancias que suscitan el morbo popular… De todo hay. Me pregunto de donde saldrán estos rumores. Pero lo que realmente me han gustado toda la vida son las leyendas con un toque paranormal, tipo la de la mujer que aparecía en una curva en la carreta de la Coruña en noches de lluvia y que en realidad era el espíritu de una joven que murió hace años en esa curva y que pretendía avisar a los conductores para que tuvieran cuidado. Es una historia que circula desde hace años, y que yo, aficionada como soy a los espíritus y presencias, me he creído siempre a pie juntillas, aunque, por mucho que busco, nunca se me ha aparecido l...

¡Feliz noche de Reyes!

Hoy una amiga, para desearme una feliz noche de Reyes, me ha mandado este poema de Unamuno. Agranda la puerta, Padre, porque no puedo pasar. La hiciste para los niños, yo he crecido, a mi pesar. Si no me agrandas la puerta, achícame, por piedad; vuélveme a la edad aquella en que vivir es soñar. Me ha encantado y me ha hecho reflexionar. Ojalá no perdiésemos nunca esa capacidad de soñar que tienen los niños. La capacidad de sorprenderse con lo más pequeño. La capacidad ilimitada de ilusionarse. La capacidad de creer en lo mágico, sin buscar razones, ni argumentos. Tan solo creer. Hoy quiero creer en los Reyes, en la bondad, en la generosidad sin esperar nada a cambio, en la justicia.   Quiero creer en que la suerte y la “fortuna” en su sentido más amplio no solo llegarán a unos pocos privilegiados sino que nos llegarán a todos. A los de aquí y a los de allí. A los que vemos en la tele y nos parecen tan lejanos y a los ya ni siquiera vemos en los sopor...

FELIZ NAVIDAD

El otro día me enviaron un vídeo que me encantó.  Un padre de familia se levantaba y todo a su alrededor estaba envuelto con papel de regalo, él mismo, su mujer, sus zapatos, su desayuno, la alcachofa de la ducha, sus hijos, su perro, sus zapatos, su coche… Me pareció genial y me hizo pensar en la suerte tan enorme que tengo. Porque cada día es un regalo y todo lo que nos rodea son regalos de la vida. No quiero parecer cursi, ni noña, solo quiere ser realista y sobre todo, agradecida. Agradecida por despertar cada mañana. Por haber nacido en esta parte del mundo. Por cada abrazo y beso de mis hijos. Por cada risa compartida. Por la capacidad de querer y de ser querida. Por cada cosa cotidiana que doy por hecha pero que un día me podría faltar como les falta a muchos. Por el cariño que siento por tanta gente y por el que sé que tanta gente siente por mí. Por unos fantásticos padres que espero sigan mucho tiempo con nosotros pero que un día no estarán.  Por unas h...

Escapada a Oporto

Hoy toca post viajero. Hace unos días visitamos Oporto, Porto en portugués, la ciudad que dio nombre al país. Oporto es una ciudad apasionante que lo tiene casi todo. Tiene historia y arte, tiene un maravilloso río que es el Duero, tiene océano, el Atlántico, vino de fama mundial, quesos, dulces, artesanía, marcha .... poco más se puede pedir. Así que, intentar resumirlo todo en un post parece un poco complicado, pero al menos daré algunas pinceladas. Oporto es una ciudad para pasear tranquilamente, para dejarte llevar. Su centro histórico fue declarado hace unos años Patrimonio de la Humanidad y es realmente precioso, lleno de rincones con muchísimo encanto. Además, el tamaño de la ciudad es perfecto para recorrerla a pie y si te cansas, siempre puedes coger un tranvía. Nuestro centro neurálgico era la calle Santa Catarina, una calle peatonal muy animada con edificios preciosos y llena de tiendas.  En la calle Santa Catarina es donde está entre otras cosas el sunt...