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Momentos fugaces

Hay instantes en la vida que son oro puro. Pero no lo sabemos porque no brillan mientras ocurren. No vienen envueltos en música solemne ni  hay una voz en off que nos advierta: “atención, este momento es irrepetible”.

Son minutos normales, incluso vulgares. Momentos que se viven inocentemente. Nada en ellos nos ayuda a presentir su valor. 

Hasta que llega la noticia que lo cambia todo y la vida da un vuelco.

Entonces ocurre algo extraño: entre esos minutos y los que vienen después se abre un abismo. Como si dos vidas distintas se sucedieran sin transición. La vida de antes y la vida de después. 

Lo más desconcertante es que la frontera entre ambas vidas es apenas un instante. Un instante fugaz al que, cuando todo cambia, daríamos cualquier cosa por volver.  No para cambiar nada, sólo para volver a estar.

Qué bueno sería si esos minutos, que se evaporan para siempre, pudiesen envasarse al vacío o embotellarse, como un perfume rarísimo. 

Guardar en un frasco pequeño  la fragancia de ese instante anterior a todo. Y así, desde la nueva vida poder destaparlo de vez en cuando para echarse unas gotas.

Ojalá pudiésemos cerrar los ojos y oler, aunque sea por unos segundos, cómo era el mundo cuando todavía no sabíamos. 



¡Feliz semana!





 

Comentarios

  1. Qué precioso María. El mejor

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  2. Qué preciosidad de relato María!! Y qué cierta tu reflexión. Yo creo que deberíamos practicar más el ejercicio de rememorar esos momentos felices, únicos para volver a saborearlos. Cristina

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  3. Qué sensibilidad tienes María, siempre aciertas con pensamientos o sensaciones que nos ocurren a todos.

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  4. precioso y estupendamente escrito!

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  5. Emotivo y maravilloso María, qué no daría yo por revivir alguno de esos momentos, especialmente con personas a las que tanto echamos de menos…..
    Gracias por compartirlo amiga.
    Buen finde!❤️😘😘

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  6. Totalmente de acuerdo María ! Y viene bien leer relatos como el tuyo para recordar apreciarlos . Me ha encantado . Un besiño

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  7. María me ha gustado mucho leer, pensar y vivenciar esos momentos fugaces.
    Qué maravilla cómo te expresas.
    Me ha gustado muchísimo.
    Un abrazo enorme

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