Ir al contenido principal

¿BIG DATA O BIG BROTHER?

El famoso tema de los big data me tiene loca....

El otro día busqué en Google un hotel en Viena. Al rato entré en el Facebook de una amiga y me saltó un anuncio de un hotel en Viena. “¡qué casualidad!” pensé ilusa de mí.  A los dos días buscaba, de nuevo en Google, una crema para la cara. Al día siguiente, al entrar en el blog de una amiga, uno de los anuncios de su página era precisamente  uno de una crema facial estupenda a muy buen precio. “Uy,  cómo sabe que estoy justo buscando una crema?” pensé.  Ese mismo día, saliendo de trabajar, entré en el coche y me saltó un mensaje en la pantalla de mi móvil que me decía: “Le faltan 20 minutos para llegar a casa. El tráfico es el habitual”. “ ¡anda! ¿por qué sabe que acabo de entrar en el coche? ¿y por qué sabe que me voy a casa?" .

Pero es que Google lo sabe todo. Absolutamente todo. Sabe tu edad, tu estado civil, donde vives, qué coche tienes, si te gusta viajar, los viajes que haces, los itinerarios que sigues cada día, las películas que ves, los restaurantes a los que vas, los periódicos que lees, las cosas que te gustan, donde estás en cada momento, qué talla tienes, qué compras, cómo pagas … 

Cuando digo todo es todo.  Conoces tus datos, tus preferencias, tus gustos y hasta tu personalidad.  Simplemente cómo movemos el ratón sobre la pantalla cuando visitamos una página web ya indica mucho de cada uno de nosotros : si eres impulsivo, si eres rápido en tomar tus decisiones, si cambias a menudo de opinión… Y todo esto Google lo sabe. ...


Cada uno de  nuestros comportamientos más cotidianos en Internet dejan huella y esas huellas no pasan desapercibidas, ni mucho menos, sino que son rastreadas.  Cada vez que buscamos algo en Google, que compramos algo en Internet, que usamos una tarjeta de crédito, que utilizamos Google Maps “alguien” nos ficha, nos monitoriza, nos rastrea.  Da un poco de miedo...

Qué tiempos aquellos en los que existía la privacidad, la intimidad, la protección de datos, hasta la libertad…  Hoy todo se sabe y se utiliza, a veces, las más espero, a tu favor, pero ojo, también puede ser utilizado en tu contra. Muchas empresas, agencias, bancos nos ofrecen servicios y productos personalizados, adaptados a cada perfil,  gracias a la cantidad de datos que tienen nuestros. Hasta aquí todo correcto, siempre que esos datos hayan sido obtenidos con nuestro consentimiento, claro.

Pero, a la vez me asusta pensar lo que alguien puede hacer con la cantidad de datos míos que andan sueltos por la red.

El otro día me enteré de que muchos de nuestros dispositivos electrónicos son espías que mandan información sobre nuestros hábitos: ordenadores, teléfonos móviles, tablets, abonos de transporte, tarjetas bancarias inteligentes, GPS…  No sé muy bien a quién se los mandarán, pero vivimos rodeados de auténticos "chivatos tecnológicos". 

En algunos países como China, por ejemplo, si eres diabético y compras chuches en Internet, el Gobierno puede mandarte a un “propio” a tu casa para quitarte las chuches. La razón es muy simple. Si eres diabético y comes chuches puedes acabar en el hospital y causar una serie de gastos al Estado. Es decir, tu comportamiento poco responsable lleva asociado gastos para todos, con lo cual el Estado tiene potestad para intervenir. ¡Toma ya! 

De momento, que yo sepa, esto sólo pasa en países como China, pero quién nos dice que esto no pueda extenderse. En este orden de cosas por ejemplo, podrían llegar a pasar cosas como que, si te has casado  3 veces y te “echas” novio por Internet, van y te lo quitan no vaya a ser que te cases y divorcies de nuevo, con los follones burocráticos que ello conlleva, el atasco que sufren los Tribunales, y los costes asociados. No lo veo tan rocambolesco...

En definitiva, que nuestra vida se parece cada vez más a un “Gran hermano infinito” en el que un gran ojo lo ve todo, lo sabe todo y lo controla todo. Ya veremos en qué acaba todo esto… Tiempo al tiempo.


Feliz semana!

Comentarios

  1. Que buena reflexión. Yo que soy compradora compulsiva por internet solo con haber visto unas sandalias que luego he descartado veo las sandalias por todas las páginas que abro !! Increíble .....a veces he terminado comprándolas 😜😜😜

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues no dudes que te tienen fichada y no pararán hasta que no compres lo que inicialmente hubieras desechado! !

      Eliminar
  2. La verdad es que el tema da miedo pero Mary, es lo que hay y es el futuro. Como las redes sociales, lamentablemnte ahi estan y es el medio de comunicacion que usan nuestros hijos (y tambien cada vez mas nosotros!) Opino que en lugar de resistirse hay que adptarse, eso si con cabeza y racionalidad.
    Eso si a mi un novio no me lo quita nadie ni aunque sea virtual ! Jajaja. Un beso y geacias Mary!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Está claro! !! Quien no hace hoy casi todo por Internet? pero. .. seamos conscientes de que estamos controlados! "The big brother" ya sabes. .. besos y gracias a ti! !

      Eliminar
  3. La verdad es mejor no pensarlo,me ha venido a la mente un comentario que una amiga me hizo hace ya varios años, sobre las ya olvidadas guías telefónicas, cuando la tecnología que ahora nos invade no existía. Bueno pues ella se borró de la compañía telefónica porque no quería ver sus datos personales al alcance de todo el mundo. Ahora son otros tiempos los que nos toca vivir.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me acuerdo de aquellas guías!!!! Era la forma de localizar los datos de alguien. . Como ha cambiado todo! !! Ahora nuestros datos pasean libremente por la red. .besos!! Y gracias por comentar !

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Vestimenta tradicional china.

No puedo vivir en China y no tener un “Qi pao” ( lo que para nosotros es el "típico vestido chino").  Tengo que decidir si me lo compro ya hecho o me lo hago a medida.  Buscando posibles modelos, he estado investigando sobre la “vestimenta” tradicional china y me ha parecido interesante dedicarle unas líneas. Originariamente, el traje tradicional chino era el  "Hanfu". El hanfu es un traje milenario, existe desde hace más de 3.000 años  e incluso hay quien dice que es el traje tradicional más antiguo del mundo y que en él se inspira el famoso kimono japonés.  El hanfu está compuesto de dos partes, una especie de túnica por arriba y una falda larga por abajo. Me parece espectacular. El Hanfu era la vestimenta de la dinastía Han, de ahí el nombre.  Los hanfu, que los vestían tanto los hombres como las mujeres, solían ser  de seda y existían muchos tipos distintos, dependiendo del rango social de la persona que lo vistiera....

Lanzamiento de bebés

Podría escribir páginas y páginas sobre la visita del Papa, un acontecimiento único que he tenido el privilegio de vivir intensamente.  Pero hoy quiero escribir sobre una de las mayores pruebas de fe de la que hemos sido testigos estos días: el lanzamiento de bebés al Papa. Qué mayor prueba hay, no ya sólo de fe, sino de confianza en el prójimo, que confiar tu bebé a una cadena humana formada por desconocidos. Sin embargo, cientos de madres han practicado cada día el lanzamiento de bebés olvidando por un instante el más mínimo sentido de la prudencia y hasta el más básico instinto de conservación de las crías que todo mamífero tiene por naturaleza. Un bebé que hacía cinco minutos no podía alejarse más de un metro de su sillita de pronto comenzaba una aventura épica por encima de una multitud de miles de personas. “¿Es suyo? No. ¿Lo conoce?. Tampoco. ¿Y por qué se lo entrega? Porque va hacia el Papa” Y allí que iba el niño en volandas pasando de unas manos a otras. Los niños más afo...

EL REY MONO

Si alguien no conociese a nuestro querido Don Quijote, personaje literario mundialmente famoso, pensaríamos  que es un inculto.  Sin embargo, hasta hace muy poco yo no tenía ni idea de quien era el Rey Mono ( Sun Wukong o Wukong), el protagonista de la gran novela  épica Viaje al Oeste, una de las cuatros grandes novelas clásicas de la literatura china, atribuida  a Wu Cheng'en y escrita en 1590.  Las otras tres grandes obras clásicas, por cierto, son   Romance de los Tres Reinos,  A la orilla del agua y Sue ño en el pabellón rojo. La cosa es que yo veía mucho rey mono por todos lados e, ignorante, pensaba que era por aquéllo del año del mono, pero no, el rey mono es un personaje muy popular y querido en China.  Su historia es fantástica y llena de aventuras, que voy a tratar de resumir (tarea sin duda complicada, porque es como tratar de resumir el Quijote). Wukong nació de una especie de “piedra huevo”. Al poco, se unió a un c...

Barquitos de papel

Ayer hablaba con una amiga que está a punto de separarse. Era un matrimonio aparentemente feliz pero la convivencia fue deteriorándose poco a poco y han decidido seguir cada uno por su lado. Me dio mucha pena porque apreciaba de verdad a los dos. Mientras hablaba con mi amiga pensaba en un barquito de papel. Lo construyes con toda tu ilusión, con paciencia, buscando siempre el equilibrio perfecto. Doblas y desdoblas varias veces el papel para que todo cuadre. Prestas atención a los detalles, a las esquinas, a las aristas. Te esmeras al máximo.  Quieres que el barco quede perfecto, que no se hunda. Luego lo lanzas al agua con la confianza en que no se hundirá, convencida que tu barquito navegará y llegará donde quiera llegar. No importa que otros se hundan. El tuyo sobrevivirá. Pero de repente el barco empieza a mojarse. Por un lado, por otro... Al principio no le das importancia, después de todo es un barco de papel, es normal que se moje. Pero poco a poco ...

Lo que cala

Mucho se habla de la formación que necesitan los jóvenes, tanto la académica como la que tiene que ver con habilidades cada vez más demandadas como el pensamiento crítico o la creatividad. Sin embargo, poco se señala otra enseñanza, mucho más silenciosa pero que reciben a diario y cala profundamente: la del ejemplo Vivimos en un entorno donde cada vez se transmite más el “todo vale”, y si los demás lo hacen, no hay motivo para actuar distinto. La corrupción, la falta de coherencia, la indiferencia o incluso desprecio al bien común parecen haberse normalizado hasta el punto de que ya no sorprenden.  Me preocupa esta normalización, porque seguramente pesa mucho más que cualquier clase magistral. Porque los jóvenes aprenden de lo que ven y también de lo que respiramos como sociedad. Quizá  nuestra mayor responsabilidad, como padres, como educadores, pero también como personas de relevancia pública, como políticos, como empresarios… sea la de encarnar valores. Recordar que cada ge...

Carpas domingueras

Como dice mi amiga Marta, experta en RRHH, poco se habla de la capacidad de liderazgo, el trabajo en equipo y el propósito común que supone montar una carpa dominguera en una playa del sur de España. El tema merece ser objeto de estudio en una escuela de negocios de prestigio  internacional. El éxito de cualquier carpa playera dominguera depende de muchos ingredientes sabiamente combinados, pero sin duda, requiere, ante todo, de un líder nato. Un líder capaz de aunar voluntades, coordinar equipos y distribuir eficazmente las tareas. Un líder con visión estratégica y enormes dotes de paciencia. Un líder que inspire con el ejemplo y motive sin tregua al equipo. Porque la inspiración y la motivación no pueden faltar nunca en tan ardua tarea. De lo contrario, es imposible de realizar.  Levantar semejante imperio bajo el sol y a una temperatura media de 30 grados precisa una enorme energía y una escrupulosa organización, sin olvidar un inmovilizado material digno de cualquier empre...

Dime qué uñas tienes y te diré quién eres

Siempre me fijo en las uñas. Hay quien mira los zapatos, la sonrisa, los ojos… Yo miro las uñas. Las uñas hablan por sí mismas. Son una seña de identidad, una carta de presentación. Sólo mirando las uñas puedes intuir cómo es alguien: si es cuidadoso o caótico, limpio o sucio, paciente o ansioso. No me gusta que la gente se muerda las uñas. No soporto el ruido que hacen, ni esa cara de concentración que se les pone mientras se las muerden. Las uñas largas en los hombres me horripilan. En mi casa siempre las hemos llamado “uñas de chino”, porque los chinos suelen llevarlas largas. Todas ellas o solo algunas, sobre todo la del meñique. Prefiero no saber para qué la usan. A veces intento ser comprensiva. Cuando conozco a un hombre con las uñas largas pienso que igual toca la guitarra. Pero casi nunca es así. La mayoría de las veces no hay guitarra, solo uñas. He dejado a dos novios por sus uñas. A uno, porque las tenía largas. Al otro, porque se las comía. Una noche fuimos al cine y se pa...

Recuerdos

Esta noche he tratado de recordar el nombre de un amigo al que hace tiempo que no veo. Me he desvelado. El nombre no me venía a la cabeza. Lo tenía en la punta de la lengua, pero no era capaz de atraparlo. Me he tenido que levantar para buscarlo en Google por su cargo.  Me pregunto cómo funcionan en nuestra cabeza los mecanismos del olvido y del recuerdo. Me pregunto si nuestra memoria tendrá una capacidad limitada y si cada vez que guardamos un nuevo recuerdo irremediblemente olvidamos otro antiguo.  Hay recuerdos que no querríamos olvidar jamás. Instantes de nuestra vida, pequeños momentos que nos gustaría fijar para siempre y poder recurrir a ellos cuando necesitemos. Hacemos esfuerzos por grabarlos en nuestra memoria y, sin embargo, a veces se escapan, vuelan, y somos incapaces de recordarlos.  Hay personas que ya no están de las que no quiero olvidar su voz, su risa, su olor o sus caricias. Pero no siempre lo logro por mucho que lo intente.  Hay, en cambio, mome...

Errores freudianos

Escribo deprisa.  En general, como todos, voy por la vida demasiado deprisa. Supongo que es un signo de nuestro tiempo. Pero las prisas no son buenas. Las prisas son traicioneras. Escribir deprisa es peligroso porque a menudo dices cosas que no querías decir, y menos, dejar por escrito. Y no hablo sólo de cosas que nunca se deberían decir por escrito por inapropiadas, inadecuadas o inoportunas, sino también de errores fruto de esta aceleración cotidiana que nos invade. Supongo que no soy la única a la que le pasa. De hecho, a menudo recibo mensajes de personas más que formadas ( académicamente me refiero) con errores ortográficos garrafales. Quiero atribuirlo a las prisas porque, de lo contario, no tiene perdón.  Pero en mi caso, los errores son de otro tipo. Una vez, por ejemplo, escribí en un informe “Conejo de Administración” en lugar de Consejo. Lo peor es que además utilicé una herramienta predictiva de Word que replicó la palabra Conejo en cada lugar del Informe en el qu...

¿ La realidad supera la ficción?

 Madrid, 2085. - Tío ¿sabes que hoy he estado hablando mucho con mi abuela? -¿Presencialmente? - No, bro. No te pases. ¿Tú sabías que nuestros abuelos pensaban? -¿Cómo que "pensaban"? ¿ellos? ¿Sin un modelo de asistencia cognitiva?   -Sí. Usaban su cerebro. Todo el día. Para tomar decisiones, hacer cálculos, recordar cosas… Incluso para elegir entre dos tipos de leche.   -Pobre gente. Sin filtros, sin predicciones… todo a pelo. Qué fuerte. -Y aprendían idiomas.  -¿Cómo que aprendían?   - Tal cual, repetían verbos,memorizaban palabras.... No lo entiendo bien. - No me lo creo. - ¿Y qué me dices del transporte? ¡Conducían coches! Y usaban manos, ojos y nervios.   -¿Pero no les daba ansiedad tener que mirar la carretera?   -Claro que sí. Por eso, se insultaban entre ellos cuando lo hacían. -Uf. Me da vértigo solo pensarlo. -¿Y sabes que "iban al cine"?   -¿A ver una sola peli?  -¡Sí! Y se quedaban sentados, callados,...