Ir al contenido principal

QUE NO SE TE ESCAPE LA VIDA!

Ayer, en un acto al que asistí, una de las organizadoras me decía “estoy deseando que empiece para que acabe”. La frase me dio que pensar.  

Nos pasamos la vida deseando que el tiempo pase. Cuando es lunes queremos que llegue el viernes, cuando acaba el verano, ya estamos deseando que pase cuanto antes septiembre y llegue el puente de octubre; en noviembre estamos deseando que llegue la Navidad; cuando acaba la Navidad, ya estamos planeando la Semana Santa y cuando acaba la Semana Santa ya estamos deseando que llegue por fin el añorado verano. Y claro, luego nos quejamos que la vida pasa muy rápido. Cómo no va a pasar rápido si somos nosotros mismos los que la aceleramos, como si, ya de por si, nuestra vida, al menos la mía, no fuese lo suficientemente acelerada.

Corremos desde que nos levantamos, vamos siempre deprisa, como si no nos diese la vida. Y aún peor, a veces hasta aceleramos a los que nos rodean, simplemente porque no comparten nuestro ritmo, como si nuestro ritmo fuese el único ritmo a seguir.


No me gusta la gente lenta, es más, me pone un poquito nerviosa, pero me encanta la gente pausada, que es otra cosa. La gente tranquila, que transmite paz, que no se agobia, que no se acelera, que da a las cosas la importancia que tienen, ni más ni menos. La gente que, en definitiva, valora el aquí y el ahora.  Ahí está en “quid” de la cuestión, que diría alguno.

Si pasamos tan rápido por todo, nos perdemos lo mejor, lo pequeño, lo aparentemente banal pero sin embargo clave. Se nos escapa el presente pensando en el futuro. No quiero que me pase.


Quiero vivir la vida. Cada día con lo que traiga. No siempre todo será bueno, seguro, pero siempre habrá algo bueno, seguro también. El cielo azul, el color del otoño, el olor de la tierra mojada, un beso de buenos días, apretar la mano de tu hijo cuando le llevas al cole, una buena canción en la radio, el olor del café, una mirada cómplice, una llamada que no esperabas, unas risas, un baile delante del espejo ….  No me lo quiero perder por ir tan deprisa. No quiero perderme mi vida.

Feliz semana!

Comentarios

  1. Totalmente de acuerdo María. Siempre acelerados y luego con ansiedad de ver lo rápido que pasa todo. No hay q vivir para los grandes acontecimientos sino para los pequeños momentos.

    ResponderEliminar
  2. María qué razón tienes! Ha sido un placer leerte porque opino exactamente igual pero no podria haberlo expresado mejor. Gracias!! A mi tambien me gusta rodearme de gente pausada y tranquila (como mi madre). Yo lamentablemente no soy así.. . Un beso y no dejes de escribir...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Irene! Yo tampoco lo soy pero lo intento! ! LO conseguiré? ????

      Eliminar
  3. María, genial reflexión !! ya sabes mi lema " CARPE DIEM". Es cierto, vivimos rápido, pero hace poco un amigo me dijo: Tenemos dos vidas y la segunda comienza cuando te das cuenta que solo tienes UNA !!!!. Yo ya me he dado cuenta ... e intento no perderme nada. Gracias María por hacernos pensar. Un beso fuerte

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias marta!! A veces hay que plantearse si intentando llegar a todo no nos perdemos lo más importante. ..

      Eliminar
  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  6. Totalmente de acuerdo con este exquisito comentario reflexión.
    Creo que hay que detenerse mucho en el sentido de las cosas que hacemos y en todo lo que pasa a nuestro alrededor.
    Aún así la vida fluye y huye de nuestro lado sin percataron de ello.
    Cuando has dejado atrás tantos y tantos conocimientos, amigos, situaciones, lugares,etc., notas que ya la vida discurre a ritmo acelerado y no hay forma de parar.
    De nuevo Maria gracias por invitarnos a pensar y reflexionar sobre algo que aún teniéndolo no nos pertenece, el tiempo

    Besos mil.




    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto es papá... el tiempo fluye....y no lo podemos retener. gracias por tu bonito comentario! beso

      Eliminar
  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  8. María me ha encantado tu reflexión y qué razón tienes. Además me ha servido sí...voy a hacerte caso porque tampoco quiero que me pase, amiga! Disfruto leyéndote. Besiño

    ResponderEliminar
  9. Ay Mery q razon tienes!!! Hoy justo me lo decía mi hijo Iñigo en el coche cuando le llevaba a su entrenamiento
    Mama ya casi estamos en navidad q pronto pasa el colegio!!!no mi vida q rápido pasan los días, las horas,los años.... desde luego hay q disfrutarlo minuto a minuto!!!!

    ResponderEliminar
  10. Totalmente!!!tú siempre has sido disfrutona a tope! Besos

    ResponderEliminar
  11. María MIL GRACIAS!! Que importante entender que solo nosotros podemos decidir cómo queremos vivir nuestra vida no tanto en lo que nos viene dado sino en la actitud con la que vivimos y afrontamos cada momento; con alegría, esperanza e ilusión es diferente!! Gracias por recordarnos que no podemos dejar que la vida se nos escape... bss

    ResponderEliminar
  12. Hay que disfrutar de los pequeños momentos que a uno le dan PAZ y FELICIDAD!!
    Bonita reflexión amiga!!! Me ha encantado el post.

    ResponderEliminar
  13. En este mundo consumista devoramos con ansiedad la vida sin degustarla. Reivindiquemos tiempo de calidad con la familia, amigos... y con nosotros mismos. Hagamos un stop de vez en cuando para mirar a nuestro alrededor y disfrutar de lo que nos rodea.

    ResponderEliminar
  14. Querida amiga,cómo escribes de bien.Da gusto leerte. Yo , creo ,que soy de las personas que me acelero poco,vivo mucho el dia a dia pero en el buen sentido.Disfrutando todos pequeños momentos que la vida nos regala,disfr utando de café, de un beso y abrazo de mis hijos quizá sea mi situación peesonal .Un beso enorme mi querida amiga.Sigue escribiendo asi

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y un lujo poder disfrutar la vida al.lado de personas como tú, únicas y admirables!!! Beso querida Beatriz

      Eliminar
  15. Buenísima reflexión y qué difícil ponerla en práctica. Pensando en lo que va a pasar no te enteras de lo que está pasando....me siento muy identificada con esta actitud. Un beso😘😘

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Marie!! Ya te dije este verano que tu eres de las que trasmites paz, algo que va Da vez valoro más! Besos

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Vestimenta tradicional china.

No puedo vivir en China y no tener un “Qi pao” ( lo que para nosotros es el "típico vestido chino").  Tengo que decidir si me lo compro ya hecho o me lo hago a medida.  Buscando posibles modelos, he estado investigando sobre la “vestimenta” tradicional china y me ha parecido interesante dedicarle unas líneas. Originariamente, el traje tradicional chino era el  "Hanfu". El hanfu es un traje milenario, existe desde hace más de 3.000 años  e incluso hay quien dice que es el traje tradicional más antiguo del mundo y que en él se inspira el famoso kimono japonés.  El hanfu está compuesto de dos partes, una especie de túnica por arriba y una falda larga por abajo. Me parece espectacular. El Hanfu era la vestimenta de la dinastía Han, de ahí el nombre.  Los hanfu, que los vestían tanto los hombres como las mujeres, solían ser  de seda y existían muchos tipos distintos, dependiendo del rango social de la persona que lo vistiera....

Lanzamiento de bebés

Podría escribir páginas y páginas sobre la visita del Papa, un acontecimiento único que he tenido el privilegio de vivir intensamente.  Pero hoy quiero escribir sobre una de las mayores pruebas de fe de la que hemos sido testigos estos días: el lanzamiento de bebés al Papa. Qué mayor prueba hay, no ya sólo de fe, sino de confianza en el prójimo, que confiar tu bebé a una cadena humana formada por desconocidos. Sin embargo, cientos de madres han practicado cada día el lanzamiento de bebés olvidando por un instante el más mínimo sentido de la prudencia y hasta el más básico instinto de conservación de las crías que todo mamífero tiene por naturaleza. Un bebé que hacía cinco minutos no podía alejarse más de un metro de su sillita de pronto comenzaba una aventura épica por encima de una multitud de miles de personas. “¿Es suyo? No. ¿Lo conoce?. Tampoco. ¿Y por qué se lo entrega? Porque va hacia el Papa” Y allí que iba el niño en volandas pasando de unas manos a otras. Los niños más afo...

EL REY MONO

Si alguien no conociese a nuestro querido Don Quijote, personaje literario mundialmente famoso, pensaríamos  que es un inculto.  Sin embargo, hasta hace muy poco yo no tenía ni idea de quien era el Rey Mono ( Sun Wukong o Wukong), el protagonista de la gran novela  épica Viaje al Oeste, una de las cuatros grandes novelas clásicas de la literatura china, atribuida  a Wu Cheng'en y escrita en 1590.  Las otras tres grandes obras clásicas, por cierto, son   Romance de los Tres Reinos,  A la orilla del agua y Sue ño en el pabellón rojo. La cosa es que yo veía mucho rey mono por todos lados e, ignorante, pensaba que era por aquéllo del año del mono, pero no, el rey mono es un personaje muy popular y querido en China.  Su historia es fantástica y llena de aventuras, que voy a tratar de resumir (tarea sin duda complicada, porque es como tratar de resumir el Quijote). Wukong nació de una especie de “piedra huevo”. Al poco, se unió a un c...

Barquitos de papel

Ayer hablaba con una amiga que está a punto de separarse. Era un matrimonio aparentemente feliz pero la convivencia fue deteriorándose poco a poco y han decidido seguir cada uno por su lado. Me dio mucha pena porque apreciaba de verdad a los dos. Mientras hablaba con mi amiga pensaba en un barquito de papel. Lo construyes con toda tu ilusión, con paciencia, buscando siempre el equilibrio perfecto. Doblas y desdoblas varias veces el papel para que todo cuadre. Prestas atención a los detalles, a las esquinas, a las aristas. Te esmeras al máximo.  Quieres que el barco quede perfecto, que no se hunda. Luego lo lanzas al agua con la confianza en que no se hundirá, convencida que tu barquito navegará y llegará donde quiera llegar. No importa que otros se hundan. El tuyo sobrevivirá. Pero de repente el barco empieza a mojarse. Por un lado, por otro... Al principio no le das importancia, después de todo es un barco de papel, es normal que se moje. Pero poco a poco ...

Lo que cala

Mucho se habla de la formación que necesitan los jóvenes, tanto la académica como la que tiene que ver con habilidades cada vez más demandadas como el pensamiento crítico o la creatividad. Sin embargo, poco se señala otra enseñanza, mucho más silenciosa pero que reciben a diario y cala profundamente: la del ejemplo Vivimos en un entorno donde cada vez se transmite más el “todo vale”, y si los demás lo hacen, no hay motivo para actuar distinto. La corrupción, la falta de coherencia, la indiferencia o incluso desprecio al bien común parecen haberse normalizado hasta el punto de que ya no sorprenden.  Me preocupa esta normalización, porque seguramente pesa mucho más que cualquier clase magistral. Porque los jóvenes aprenden de lo que ven y también de lo que respiramos como sociedad. Quizá  nuestra mayor responsabilidad, como padres, como educadores, pero también como personas de relevancia pública, como políticos, como empresarios… sea la de encarnar valores. Recordar que cada ge...

Carpas domingueras

Como dice mi amiga Marta, experta en RRHH, poco se habla de la capacidad de liderazgo, el trabajo en equipo y el propósito común que supone montar una carpa dominguera en una playa del sur de España. El tema merece ser objeto de estudio en una escuela de negocios de prestigio  internacional. El éxito de cualquier carpa playera dominguera depende de muchos ingredientes sabiamente combinados, pero sin duda, requiere, ante todo, de un líder nato. Un líder capaz de aunar voluntades, coordinar equipos y distribuir eficazmente las tareas. Un líder con visión estratégica y enormes dotes de paciencia. Un líder que inspire con el ejemplo y motive sin tregua al equipo. Porque la inspiración y la motivación no pueden faltar nunca en tan ardua tarea. De lo contrario, es imposible de realizar.  Levantar semejante imperio bajo el sol y a una temperatura media de 30 grados precisa una enorme energía y una escrupulosa organización, sin olvidar un inmovilizado material digno de cualquier empre...

Dime qué uñas tienes y te diré quién eres

Siempre me fijo en las uñas. Hay quien mira los zapatos, la sonrisa, los ojos… Yo miro las uñas. Las uñas hablan por sí mismas. Son una seña de identidad, una carta de presentación. Sólo mirando las uñas puedes intuir cómo es alguien: si es cuidadoso o caótico, limpio o sucio, paciente o ansioso. No me gusta que la gente se muerda las uñas. No soporto el ruido que hacen, ni esa cara de concentración que se les pone mientras se las muerden. Las uñas largas en los hombres me horripilan. En mi casa siempre las hemos llamado “uñas de chino”, porque los chinos suelen llevarlas largas. Todas ellas o solo algunas, sobre todo la del meñique. Prefiero no saber para qué la usan. A veces intento ser comprensiva. Cuando conozco a un hombre con las uñas largas pienso que igual toca la guitarra. Pero casi nunca es así. La mayoría de las veces no hay guitarra, solo uñas. He dejado a dos novios por sus uñas. A uno, porque las tenía largas. Al otro, porque se las comía. Una noche fuimos al cine y se pa...

Recuerdos

Esta noche he tratado de recordar el nombre de un amigo al que hace tiempo que no veo. Me he desvelado. El nombre no me venía a la cabeza. Lo tenía en la punta de la lengua, pero no era capaz de atraparlo. Me he tenido que levantar para buscarlo en Google por su cargo.  Me pregunto cómo funcionan en nuestra cabeza los mecanismos del olvido y del recuerdo. Me pregunto si nuestra memoria tendrá una capacidad limitada y si cada vez que guardamos un nuevo recuerdo irremediblemente olvidamos otro antiguo.  Hay recuerdos que no querríamos olvidar jamás. Instantes de nuestra vida, pequeños momentos que nos gustaría fijar para siempre y poder recurrir a ellos cuando necesitemos. Hacemos esfuerzos por grabarlos en nuestra memoria y, sin embargo, a veces se escapan, vuelan, y somos incapaces de recordarlos.  Hay personas que ya no están de las que no quiero olvidar su voz, su risa, su olor o sus caricias. Pero no siempre lo logro por mucho que lo intente.  Hay, en cambio, mome...

Errores freudianos

Escribo deprisa.  En general, como todos, voy por la vida demasiado deprisa. Supongo que es un signo de nuestro tiempo. Pero las prisas no son buenas. Las prisas son traicioneras. Escribir deprisa es peligroso porque a menudo dices cosas que no querías decir, y menos, dejar por escrito. Y no hablo sólo de cosas que nunca se deberían decir por escrito por inapropiadas, inadecuadas o inoportunas, sino también de errores fruto de esta aceleración cotidiana que nos invade. Supongo que no soy la única a la que le pasa. De hecho, a menudo recibo mensajes de personas más que formadas ( académicamente me refiero) con errores ortográficos garrafales. Quiero atribuirlo a las prisas porque, de lo contario, no tiene perdón.  Pero en mi caso, los errores son de otro tipo. Una vez, por ejemplo, escribí en un informe “Conejo de Administración” en lugar de Consejo. Lo peor es que además utilicé una herramienta predictiva de Word que replicó la palabra Conejo en cada lugar del Informe en el qu...

¿ La realidad supera la ficción?

 Madrid, 2085. - Tío ¿sabes que hoy he estado hablando mucho con mi abuela? -¿Presencialmente? - No, bro. No te pases. ¿Tú sabías que nuestros abuelos pensaban? -¿Cómo que "pensaban"? ¿ellos? ¿Sin un modelo de asistencia cognitiva?   -Sí. Usaban su cerebro. Todo el día. Para tomar decisiones, hacer cálculos, recordar cosas… Incluso para elegir entre dos tipos de leche.   -Pobre gente. Sin filtros, sin predicciones… todo a pelo. Qué fuerte. -Y aprendían idiomas.  -¿Cómo que aprendían?   - Tal cual, repetían verbos,memorizaban palabras.... No lo entiendo bien. - No me lo creo. - ¿Y qué me dices del transporte? ¡Conducían coches! Y usaban manos, ojos y nervios.   -¿Pero no les daba ansiedad tener que mirar la carretera?   -Claro que sí. Por eso, se insultaban entre ellos cuando lo hacían. -Uf. Me da vértigo solo pensarlo. -¿Y sabes que "iban al cine"?   -¿A ver una sola peli?  -¡Sí! Y se quedaban sentados, callados,...