Ir al contenido principal

Colaterales


En estos días complicados, hay un término que se repite en cada noticia que leo: “efectos colaterales”.  

Colateral quiere decir secundario, que se produce de manera indirecta. Si buscas sinónimos en el diccionario te sale accesorio, adyacente, marginal. Me pregunto dónde está la línea entre lo principal y lo colateral. ¿Puede esta línea desdibujarse y hasta desaparecer? ¿ puede ser más gordo el efecto secundario que el directo?

Me temo que cuando los efectos colaterales crecen y se intensifican, es imposible desentrañar ya lo esencial de lo colateral, porque todo se vuelve esencial, no hay colateralidad que valga. 


No tenemos más que mirar a nuestro alrededor. Parece, a bote pronto, que el efecto directo del coronavirus es la enfermedad o la muerte. Pero, ¿acaso todo lo demás es colateral? La lista de colaterales es tan grande y dramática que me cuesta situarlos en la categoría de accesorio o secundario: desempleo, cierre de negocios, ruina, familias destrozadas… 

Para evitar la extensión y multiplicación de los colaterales, hay que atacar la esencia, hay que ir al origen, vencer al virus. Aunque en este caso, me temo que será de difícil aplicación el “muerto el bicho se acabó la rabia”. La rabia se habrá extendido tanto que muchos colaterales habrán mutado y se habrán convertido en esencia, con sus propios colaterales, algo así como los gremlins. Una cadena infinita. Los colaterales darán lugar a “Co-colaterales”: hambre, aumento de la desigualdad, vulnerabilidad, exclusión, brecha, falta de confianza en el gobierno, soledad, desencanto, miedo…

Afortunadamente, y por no resultar tan negativa, también hay colaterales positivos, como la solidaridad, la colaboración, la empatía, la imaginación, la creatividad, la generosidad, la resistencia, la fe, el emprendimiento, el esfuerzo…  Quizá estos colaterales puedan hacerse más fuertes que los negativos. Quizá ellos también sean capaces de reproducirse hasta el infinito.  

Mucha gente dice que después de esta crisis nada será igual, que saldremos reforzados. Ojalá sea así. Me temo que el ser humano olvida pronto y vuelve rápido a ser el que era, tropieza demasiado con la misma piedra. Pero quizá seamos capaces de cambiar la tendencia, la inercia.

 Ojalá esta vez los colaterales positivos se potencien hasta límites desconocidos y logren así vencer a los negativos. Ojalá entre todos, juntos y solidarios, logremos salir adelante sin que nadie se quede de nuevo atrás. Ojalá no se quede solo en un slogan. 

Comentarios

  1. María, yo creo que si habrá muchos efectos colaterales, pero intuyo qué habrá más efectos colaterales negativos que positivos ya que estos primeros están siendo fomentados de una forma escandalosa y los positivos han estado siempre en la sociedad bien de una forma latente o de una forma presente y clara, bueno, de todas formas, que Dios nos ampare y veremos lo que ocurre.

    ResponderEliminar
  2. Muy bien escrito y muy bien elegido el tema. Me temo q va haber muchos efectos colaterales negativos. Un abrazo Cusi

    ResponderEliminar
  3. Realmente María sigo pensando que eres una estupenda ESCRITORA, tu capacidad de percepción y análisis es extraordinaria y la forma en que describes los resultados de ese análisis es de columnista de primera categoría Chapeau

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jaja!!! Mil gracias!! Se nota que me quieres!!! Te voy a contratar de manager!!! Beso fuerte

      Eliminar
  4. Qué bueno, Maria, el ejemplo de los Gremlins. Buena comparación. Yo, la verdad, creo que el desenlace final a a depender de cómo evolucione el virus en los próximos 12 o 18 meses.
    Sin embargo soy positivo, después de la Edad Media vino el Renacimiento.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jaja. Tienes toda la razón!!! No perdamos la esperanza!!! Abrazo

      Eliminar
  5. Yo quiero pensar que nada es ajeno al plan de vida que hay diseñado para cada uno de nosotros habitantes temporales del planeta tierra.
    Por tanto y sin interferir en lo evidente tendremos que ser cada uno el que aporte lo suyo propio sin esperar nada a cambio ni nada de nadie.
    Esperar a que decidan por mi (léase los gobernantes) me retrasa mucho la vida, son lentos y torpes generalmente porque quieren hacerlo bien en vez de hacer lo correcto.
    Gracias María, eres muy muy buena con tus propuestas y tus exposiciones, incluso mejor.
    Yo no voy a esperar a nadie.... de hecho, ya estoy corriendo ��

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias María Jesús por tu comentario brillante. Qué razón tienes. Cada uno debe aportar lo suyo. La pena es que a muchos les va a quedar poco que aportar... pero en fin, vayamos viendo poco a poco con optimismo razonable...beso fuerte!!!

      Eliminar
  6. Creo que es un análisis certero. Son sentimientos de muchos. Pero pintemos lo feo de colores y sepamos ser firmes en nuestras actitudes. Y no perdamos la calma.

    ResponderEliminar
  7. Efectivamente!!! Todo con calma se lleva mejor!!! Gracias querida Anita!!! Beso

    ResponderEliminar
  8. Como siempre tan acertado tu comentario. Tienes toda la razón Maria, los efectos colaterales van a ser tremendos y los co-colaterales también y mucho me temo que habrá más negativos que positivos pero tenemos que pensar, creer, esperar, rezar para que no sea asi y que de toda esta situacion tan cruel y maquiavelica saquemos cosas positivas todos. Un besazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues si Silvia...mejor pensar y sobre todo confiar en que algo positivo nos traerá todo esto.... gracias x comentar amiga!!! Besos

      Eliminar
  9. Todo lo negativo está ahí María, no podemos mirar hacia otro lado, pero la lección de vida y solidaridad que nos ha dado a todos la lucha contra el bicho seguro que nos da fuerzas para reactivarnos y reencontrarnos con más ganas que nunca! Beso enorme desde mis maravillosas 4 paredes!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso desde luego!!! Y para valorar muchas cosas que dábamos por descontadas y hoy nos damos cuenta lo valiosas que son!!!! Besos

      Eliminar
  10. Muy buena reflexión María. No sé qué decir porque yo, que tiendo a ser siempre muy positiva, esta vez me falta ese positivismo. Creo que los daños que está provocando esta crisis son atroces y creo que va a ser difícil que la sociedad y el mundo se recupere. Es verdad que el lado bueno de las personas está saliendo de forma inreíble y eso me consuela. Pero estoy bastante preocupada.... muchos besos amiga

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En tu caso habéis vivido un milagro irene!!! Así que aun dentro de la terrible preocupación estais contentos y nosotros x vosotros!!! Besos amiga!!!

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Vestimenta tradicional china.

No puedo vivir en China y no tener un “Qi pao” ( lo que para nosotros es el "típico vestido chino").  Tengo que decidir si me lo compro ya hecho o me lo hago a medida.  Buscando posibles modelos, he estado investigando sobre la “vestimenta” tradicional china y me ha parecido interesante dedicarle unas líneas. Originariamente, el traje tradicional chino era el  "Hanfu". El hanfu es un traje milenario, existe desde hace más de 3.000 años  e incluso hay quien dice que es el traje tradicional más antiguo del mundo y que en él se inspira el famoso kimono japonés.  El hanfu está compuesto de dos partes, una especie de túnica por arriba y una falda larga por abajo. Me parece espectacular. El Hanfu era la vestimenta de la dinastía Han, de ahí el nombre.  Los hanfu, que los vestían tanto los hombres como las mujeres, solían ser  de seda y existían muchos tipos distintos, dependiendo del rango social de la persona que lo vistiera....

Lanzamiento de bebés

Podría escribir páginas y páginas sobre la visita del Papa, un acontecimiento único que he tenido el privilegio de vivir intensamente.  Pero hoy quiero escribir sobre una de las mayores pruebas de fe de la que hemos sido testigos estos días: el lanzamiento de bebés al Papa. Qué mayor prueba hay, no ya sólo de fe, sino de confianza en el prójimo, que confiar tu bebé a una cadena humana formada por desconocidos. Sin embargo, cientos de madres han practicado cada día el lanzamiento de bebés olvidando por un instante el más mínimo sentido de la prudencia y hasta el más básico instinto de conservación de las crías que todo mamífero tiene por naturaleza. Un bebé que hacía cinco minutos no podía alejarse más de un metro de su sillita de pronto comenzaba una aventura épica por encima de una multitud de miles de personas. “¿Es suyo? No. ¿Lo conoce?. Tampoco. ¿Y por qué se lo entrega? Porque va hacia el Papa” Y allí que iba el niño en volandas pasando de unas manos a otras. Los niños más afo...

EL REY MONO

Si alguien no conociese a nuestro querido Don Quijote, personaje literario mundialmente famoso, pensaríamos  que es un inculto.  Sin embargo, hasta hace muy poco yo no tenía ni idea de quien era el Rey Mono ( Sun Wukong o Wukong), el protagonista de la gran novela  épica Viaje al Oeste, una de las cuatros grandes novelas clásicas de la literatura china, atribuida  a Wu Cheng'en y escrita en 1590.  Las otras tres grandes obras clásicas, por cierto, son   Romance de los Tres Reinos,  A la orilla del agua y Sue ño en el pabellón rojo. La cosa es que yo veía mucho rey mono por todos lados e, ignorante, pensaba que era por aquéllo del año del mono, pero no, el rey mono es un personaje muy popular y querido en China.  Su historia es fantástica y llena de aventuras, que voy a tratar de resumir (tarea sin duda complicada, porque es como tratar de resumir el Quijote). Wukong nació de una especie de “piedra huevo”. Al poco, se unió a un c...

Barquitos de papel

Ayer hablaba con una amiga que está a punto de separarse. Era un matrimonio aparentemente feliz pero la convivencia fue deteriorándose poco a poco y han decidido seguir cada uno por su lado. Me dio mucha pena porque apreciaba de verdad a los dos. Mientras hablaba con mi amiga pensaba en un barquito de papel. Lo construyes con toda tu ilusión, con paciencia, buscando siempre el equilibrio perfecto. Doblas y desdoblas varias veces el papel para que todo cuadre. Prestas atención a los detalles, a las esquinas, a las aristas. Te esmeras al máximo.  Quieres que el barco quede perfecto, que no se hunda. Luego lo lanzas al agua con la confianza en que no se hundirá, convencida que tu barquito navegará y llegará donde quiera llegar. No importa que otros se hundan. El tuyo sobrevivirá. Pero de repente el barco empieza a mojarse. Por un lado, por otro... Al principio no le das importancia, después de todo es un barco de papel, es normal que se moje. Pero poco a poco ...

Lo que cala

Mucho se habla de la formación que necesitan los jóvenes, tanto la académica como la que tiene que ver con habilidades cada vez más demandadas como el pensamiento crítico o la creatividad. Sin embargo, poco se señala otra enseñanza, mucho más silenciosa pero que reciben a diario y cala profundamente: la del ejemplo Vivimos en un entorno donde cada vez se transmite más el “todo vale”, y si los demás lo hacen, no hay motivo para actuar distinto. La corrupción, la falta de coherencia, la indiferencia o incluso desprecio al bien común parecen haberse normalizado hasta el punto de que ya no sorprenden.  Me preocupa esta normalización, porque seguramente pesa mucho más que cualquier clase magistral. Porque los jóvenes aprenden de lo que ven y también de lo que respiramos como sociedad. Quizá  nuestra mayor responsabilidad, como padres, como educadores, pero también como personas de relevancia pública, como políticos, como empresarios… sea la de encarnar valores. Recordar que cada ge...

Carpas domingueras

Como dice mi amiga Marta, experta en RRHH, poco se habla de la capacidad de liderazgo, el trabajo en equipo y el propósito común que supone montar una carpa dominguera en una playa del sur de España. El tema merece ser objeto de estudio en una escuela de negocios de prestigio  internacional. El éxito de cualquier carpa playera dominguera depende de muchos ingredientes sabiamente combinados, pero sin duda, requiere, ante todo, de un líder nato. Un líder capaz de aunar voluntades, coordinar equipos y distribuir eficazmente las tareas. Un líder con visión estratégica y enormes dotes de paciencia. Un líder que inspire con el ejemplo y motive sin tregua al equipo. Porque la inspiración y la motivación no pueden faltar nunca en tan ardua tarea. De lo contrario, es imposible de realizar.  Levantar semejante imperio bajo el sol y a una temperatura media de 30 grados precisa una enorme energía y una escrupulosa organización, sin olvidar un inmovilizado material digno de cualquier empre...

Recuerdos

Esta noche he tratado de recordar el nombre de un amigo al que hace tiempo que no veo. Me he desvelado. El nombre no me venía a la cabeza. Lo tenía en la punta de la lengua, pero no era capaz de atraparlo. Me he tenido que levantar para buscarlo en Google por su cargo.  Me pregunto cómo funcionan en nuestra cabeza los mecanismos del olvido y del recuerdo. Me pregunto si nuestra memoria tendrá una capacidad limitada y si cada vez que guardamos un nuevo recuerdo irremediblemente olvidamos otro antiguo.  Hay recuerdos que no querríamos olvidar jamás. Instantes de nuestra vida, pequeños momentos que nos gustaría fijar para siempre y poder recurrir a ellos cuando necesitemos. Hacemos esfuerzos por grabarlos en nuestra memoria y, sin embargo, a veces se escapan, vuelan, y somos incapaces de recordarlos.  Hay personas que ya no están de las que no quiero olvidar su voz, su risa, su olor o sus caricias. Pero no siempre lo logro por mucho que lo intente.  Hay, en cambio, mome...

Dime qué uñas tienes y te diré quién eres

Siempre me fijo en las uñas. Hay quien mira los zapatos, la sonrisa, los ojos… Yo miro las uñas. Las uñas hablan por sí mismas. Son una seña de identidad, una carta de presentación. Sólo mirando las uñas puedes intuir cómo es alguien: si es cuidadoso o caótico, limpio o sucio, paciente o ansioso. No me gusta que la gente se muerda las uñas. No soporto el ruido que hacen, ni esa cara de concentración que se les pone mientras se las muerden. Las uñas largas en los hombres me horripilan. En mi casa siempre las hemos llamado “uñas de chino”, porque los chinos suelen llevarlas largas. Todas ellas o solo algunas, sobre todo la del meñique. Prefiero no saber para qué la usan. A veces intento ser comprensiva. Cuando conozco a un hombre con las uñas largas pienso que igual toca la guitarra. Pero casi nunca es así. La mayoría de las veces no hay guitarra, solo uñas. He dejado a dos novios por sus uñas. A uno, porque las tenía largas. Al otro, porque se las comía. Una noche fuimos al cine y se pa...

Errores freudianos

Escribo deprisa.  En general, como todos, voy por la vida demasiado deprisa. Supongo que es un signo de nuestro tiempo. Pero las prisas no son buenas. Las prisas son traicioneras. Escribir deprisa es peligroso porque a menudo dices cosas que no querías decir, y menos, dejar por escrito. Y no hablo sólo de cosas que nunca se deberían decir por escrito por inapropiadas, inadecuadas o inoportunas, sino también de errores fruto de esta aceleración cotidiana que nos invade. Supongo que no soy la única a la que le pasa. De hecho, a menudo recibo mensajes de personas más que formadas ( académicamente me refiero) con errores ortográficos garrafales. Quiero atribuirlo a las prisas porque, de lo contario, no tiene perdón.  Pero en mi caso, los errores son de otro tipo. Una vez, por ejemplo, escribí en un informe “Conejo de Administración” en lugar de Consejo. Lo peor es que además utilicé una herramienta predictiva de Word que replicó la palabra Conejo en cada lugar del Informe en el qu...

¿ La realidad supera la ficción?

 Madrid, 2085. - Tío ¿sabes que hoy he estado hablando mucho con mi abuela? -¿Presencialmente? - No, bro. No te pases. ¿Tú sabías que nuestros abuelos pensaban? -¿Cómo que "pensaban"? ¿ellos? ¿Sin un modelo de asistencia cognitiva?   -Sí. Usaban su cerebro. Todo el día. Para tomar decisiones, hacer cálculos, recordar cosas… Incluso para elegir entre dos tipos de leche.   -Pobre gente. Sin filtros, sin predicciones… todo a pelo. Qué fuerte. -Y aprendían idiomas.  -¿Cómo que aprendían?   - Tal cual, repetían verbos,memorizaban palabras.... No lo entiendo bien. - No me lo creo. - ¿Y qué me dices del transporte? ¡Conducían coches! Y usaban manos, ojos y nervios.   -¿Pero no les daba ansiedad tener que mirar la carretera?   -Claro que sí. Por eso, se insultaban entre ellos cuando lo hacían. -Uf. Me da vértigo solo pensarlo. -¿Y sabes que "iban al cine"?   -¿A ver una sola peli?  -¡Sí! Y se quedaban sentados, callados,...