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Edadismo

  Hace poco alguien me comentó que el edadismo era la segunda causa de discriminación laboral después de la de género. Al principio no entendí bien de qué hablaba, pero rápidamente me di cuenta de que se refería a la discriminación por razón de edad, y cuánta razón tenía, valga la redundancia.  El edadismo cada vez está más extendido. Diría yo que  impera a sus anchas sin que casi nadie tome cartas en el asunto. En esta sociedad en la que vivimos hay un excesivo culto a la juventud y eso se traduce en todos los ámbitos. La gente anda como loca tratando de frenar el envejecimiento sin darse cuenta que es algo contra natura. Porque lo natural es envejecer y demos gracias de que así sea porque lo contrario significa morir.  No digo que uno no deba cuidarse y tratar de estar siempre lo mejor posible, física y mentalmente, con independencia de la edad. Pero que eso no implique enloquecer por aparentar una juventud que no se tiene. "Los 50 son los nuevos 30" dice la gent...

¿Un país de flojos?

 Me pregunto en qué estaba pensando quien se inventó lo de las bajas menstruales o bajas por regla dolorosa . El nombrecito ya de por sí se las trae, por cierto.  Llevamos años luchando por instaurar la baja por paternidad y ahora que lo conseguimos, nos inventamos  la baja por regla dolorosa. Se supone que la baja de paternidad venía a compensar la desventaja con la que se enfrentaba una mujer a la hora de competir con un hombre por un puesto de trabajo. A igualdad de condiciones, algunos empleadores tendían a priori a elegir al hombre frente a la mujer por no tener que asumir  las bajas asociadas a los posibles embarazos de la candidata femenina. Y ahora entonces, ¿qué pasa? Quién va a querer contratar a una mujer que puede pedirse cada mes varios días de baja por el hecho de que le duela la regla.  Flaco favor nos hacen a las mujeres, sinceramente. Pero voy más allá. ¿De verdad hace falta regular una baja para amparar el dolor de regla?  Me pregunto yo e...

Quiero ser vigoréxica

Creo que si ahora mismo me permitieran pedir un deseo pediría ser vigoréxica. No quiero ser millonaria, ni invisible, ni saberlo todo, ni siquiera feliz, yo lo que quiero ser es vigoréxica. Me asombra la capacidad que tiene la gente para engancharse al deporte. Hoy en día todo el mundo hace deporte. Un hábito muy sano. No digo lo contrario. Pero es que la gente ahora hace cosas muy raras.   El otro día fui a un gimnasio y me quedé muerta. "¿A qué quiere apuntarse?" me preguntó la de recepción. "Pues no sé, ¿qué tienen?" le contesté yo. "Tenemos de todo" me dijo muy seria y comenzó a recitar: Bokwa Fi tness, Aquabiking, Aquapunching, Elipdoor, Power walking ... Casi me desmayo. Impertérrita, no sé fuera a pensar que era yo una anticuada, hice como que entendía lo que me decía y le dije que mejor me llevaba el folleto a casa para pensarlo tranquilamente.  Salí del gimnasio y traté de traducir aquello sin recurrir a Google. Tarea casi imposible. Bokwa ...

Cuerdos y ¿locos?

Hace unos días un amigo me comentó que le habían diagnosticado un trastorno mental,  le habían puesto tratamiento y a partir de ahora tendrían que hacerle seguimiento de por vida. Me encantó que me lo contase con tanta naturalidad, que no lo escondiese.  Dicen que en los últimos años se ha empezado a hablar mucho más de la salud mental y a raíz de la pandemia más si cabe. Es cierto que algunas enfermedades mentales tienen mayor visibilidad y que la demanda de psicólogos y psiquiatras en los últimos años se ha disparado pero creo, sin embargo, que aún sigue siendo un tema, no sé si tabú, pero del que a la gente no le gusta hablar.  Es curioso lo dados que somos a importar modas y costumbres americanas como calzarse una zapatillas de deporte aunque no vayas a hacer ejercicio o beber café por la calle en un vaso de cartón. Sin embargo, lo de tumbarse en el diván al mas puro estilo Woody Allen no ha llegado a triunfar.  Alguien me decía el otro día que era algo muy íntim...

De sueños y despertares

En estos últimos días he tenido dos sueños que no consigo quitárme de la cabeza. En uno sentía sobre mí, mirándome fijamente, un espíritu tan real que de verdad tiendo a creer que alguien esa noche velaba mi sueño. Cuando me desperté sobresaltada grité un nombre que ahora soy incapaz de recordar. El espíritu se esfumó y yo noté perfectamente cómo se desvanecía. El otro sueño es menos confesable por aquí pero digamos que me ha trastocado tanto o casi más que el primero. Es curioso ese primer minuto nada más despertar de un sueño. Un minuto en el que deseas seguir soñando para siempre o agradeces aliviado el haberte despertado. Esos minutos sin darnos cuenta son algunos de los instantes más cargados de emociones de toda nuestra existencia. Sin embargo, son instantes que nos pillan prácticamente dormidos y que la mayoria de las veces se escapan fugaces sin poderlos retener.  En ese primer minuto que sigue al despertar eres capaz de recordar con exactitud las sensaciones del sueño, viv...

Del metaverso y sus avatares

Me intriga mucho el metaverso, esa realidad virtual que poco a poco va agrandando sus dominios. A algunos les suena a ciencia ficción pero el metaverso ya está aquí, aunque aún no he tenido el gusto de visitarlo. Metaverso, así por resumir, es una especie de cuarta dimensión en la que cada uno de nosotros puede crearse un avatar y vivir una vida paralela, o perpendicular, depende cómo se mire.  Suena tentador eso de crearse otro yo. Imagino que cada uno será libre de crearse el avatar como mejor le parezca. Mas alta, más guapa, más flaca, más joven, con los ojos más azules, o con el culo de la kardasian, que para gustos los colores.  Me gustaría saber si la gente tenderá a crearse avatares que realmente les representen o si más bien dará rienda a su imaginación y aprovechará para crear avatares con los rasgos que siempre quisieron tener y nunca tuvieron. Me parece más apetecible lo segundo, ya que nos ponemos a inventar.  También me pregunto si esos avatares podrán mutar ...

Lecturas que dan mucho miedo

Aunque sé que no debo leerlos, porque me provocan pesadillas, siento una irremediable tentación de leer determinados textos que, a pesar de su letra pequeña y su imposible contenido, ejercen sobre mí una terrible atracción. Son textos cortos, de letra pequeña, compactos, comprimidos, con apariencia bondadosa y sin embargo, terroríficos. Los comparto por si a alguien le ocurre lomismo. Los prospectos . Cada vez que leo uno me prometo a mí misma no volver a leer ninguno más, pero al final, no me puedo resistir. Mi apartado favorito es el de Efectos secundarios. No soy hipocondriaca pero es leer el detalle de los efectos secundarios y empezar a ponerme mala. Los siento todos, de golpe. Dolor de cabeza, visión borrosa, temblores,  cambios de humor.. A medida que lo voy leyendo, los voy sintiendo. A veces, después de leer un prospecto he sentido tanto pavor que he tenido que tirar la medicina al cubo de la basura, y ahí sí que me he puesto malísima.   La composición de los geles, c...

Hablar sin decir nada

 Hace tiempo que dejé de ver el telediario. Con esto del Covid, uno acaba tremendamente deprimido. Aunque el riesgo de depresión no es la única razón ni tampoco la principal. Dejé de verlo porque me irrita que, teniendo en cuenta como está el panorama nacional e internacional, los telediarios dediquen más de 30 minutos al deporte y concretamente,  a las ruedas de prensa de futbolistas.  Me impresiona la capacidad de los futbolistas y de los comentaristas de fútbol para hablar durante horas de un gol, de una patada al balón. Pero, a diferencia de lo que me ocurre a mí, a la gente le interesa muchísimo lo que hablan los futbolistas, aunque hablem sin prácticamente decir nada. Peor aún, mucho peor incluso, es el caso de los tertulianos, capaces de dar mil vueltas a la absurdez más absurda, sobre todo si son del mundo del corazón. Me admira lo que saben los tertulianos. Da igual de lo que se hable, porque ellos saben de todo. Yo creo que los tertulianos han debido estudiar mu...

Feliz 2022!!

  Adiós a 2021, el año en el que todos teníamos puestas tantas esperanzas  que al final nos defraudó. El año que  preferimos pensar que fue de mera transición. El año de las vacunas, de las nuevas cepas, del Omicron. El año en que todos fuimos un poco virólogos.  El año en el que sigue habiendo "pandemias" más mortales que el Covid, para las que nadie parece buscar vacuna. El año en el que seguimos anhelando la normalidad, sin darnos cuenta de que, como la juventud, la tersura o la cintura, ya nunca volverá. El año en el que esquiamos por la Castellana, por la Puerta del Sol o por la Gran Vía. El año en el que nos disfrazamos de esquimales para ir a comprar el pan.  El año en el que, cuando le habíamos cogido el gustillo al teletrabajo, nos tocó volver a la oficina. El año en el que la frase más repetida en cada casa fue la de “niño, apaga la luz”. El año en el todos querían ser "la Ayuso" y el que lo niegue miente. El año en el que se nos fue una impresc...

Feliz Navidad!!!

Pues aquí estamos, si..  Aunque 2021 nos lo haya puesto difícil. Aunque no nos haya tocado el gordo, ni siquiera el flaco. Aunque sigamos sin encontrar la anhelada normalidad. Aunque nada parezca lo mismo. Aunque estemos metidos en la enésima ola y cada vez cueste más surfear. Aunque la cena de nochebuena cada vez se parezca más a la cena de los 10 negritos. Aunque la incertidumbre campe a sus anchas. Aunque hayamos pospuesto ilusiones. Aunque la mascarilla nos haya despegado las orejas. Aunque se hable más del virus que de la comida de Navidad. Aunque tengamos que volver a reprimir los abrazos. Aunque parezca que el tiempo se nos está escapando. Aunque haya muchos que ya no están. Aunque les echemos tanto de menos. Aún así, y a pesar de todo....  el Niño  Jesús está a punto de nacer!! Con eso me quedo! FELIZ NAVIDAD!!!