Ir al contenido principal

Recuerdos

Esta noche he tratado de recordar el nombre de un amigo al que hace tiempo que no veo. Me he desvelado. El nombre no me venía a la cabeza. Lo tenía en la punta de la lengua, pero no era capaz de atraparlo. Me he tenido que levantar para buscarlo en Google por su cargo. 

Me pregunto cómo funcionan en nuestra cabeza los mecanismos del olvido y del recuerdo.

Me pregunto si nuestra memoria tendrá una capacidad limitada y si cada vez que guardamos un nuevo recuerdo irremediblemente olvidamos otro antiguo. 

Hay recuerdos que no querríamos olvidar jamás. Instantes de nuestra vida, pequeños momentos que nos gustaría fijar para siempre y poder recurrir a ellos cuando necesitemos. Hacemos esfuerzos por grabarlos en nuestra memoria y, sin embargo, a veces se escapan, vuelan, y somos incapaces de recordarlos. 

Hay personas que ya no están de las que no quiero olvidar su voz, su risa, su olor o sus caricias. Pero no siempre lo logro por mucho que lo intente. 

Hay, en cambio, momentos que desearías no haber vivido, recuerdos que quieres borrar de tu memoria y que, sin embargo, vuelven a ti machacones. Trabajas con esfuerzo para destruirlos, para anularlos, y cuando crees que lo has conseguido, aparecen de nuevo. Es imposible arrancarlos del todo.

Hay recuerdos que no sabes si son vividos o soñados. Recuerdos disfrazados o casi inventados. Recuerdos que, de tanto recordarlos, se han borrado y los has dibujado de nuevo a tu antojo, como si la memoria fuese un lienzo que vamos retocando sin darnos cuenta.

Es bonito compartir recuerdos con otras personas, hablar de ellos, emocionarse con ellos. 

Es bonito guardar muy hondo los recuerdos, no solo en la mente sino también en el corazón. Vivirlos como si hubieran sucedido ayer. Poder casi tocarlos. Revivirlos. Es bonito también reírse de algunos recuerdos.

Es triste no recordar. Es triste saber que tus recuerdos un día volarán. Es triste pensar que llegará un momento en el que no tendrás con quién compartirlos.

Quizá por eso insistimos en contar las mismas historias. En repetir anécdotas. En enseñar fotos, en subrayar detalles. Es nostalgia, pero también es una forma de resistir. De sujetar lo que se escapa.

Porque, al final, somos, en gran parte, lo que recordamos… pero también lo que olvidamos.

Y esta noche, mientras buscaba un nombre en Google, me he dado cuenta de que, a veces, no se nos olvida solo una palabra, a veces, se nos olvida un trocito de lo que fuimos. Y eso sí que da miedo.

Feliz semana!








Comentarios

  1. Gracias Maria
    Siempre conmueves el ❤️

    ResponderEliminar
  2. Eres una talentosa!! Prejubilate y dedícate a esto!!!! Enhorabuena!! Pd. Quién es ese amigo..?

    ResponderEliminar
  3. Me ha encantado !!!!
    Para cuando tu libro?
    Escribes increíble!!!!!
    Feliz día de la madre!!!!

    ResponderEliminar
  4. Buff me ha chiflado Maria el final es brutal

    ResponderEliminar
  5. Querida María! Tener buena memoria es una suerte porque lo malo se va y queda lo bueno. Yo la tengo llena de momentos compartidos y tú estás presente en muchos de ellos. Tengo la intención de seguir almacenando por muchos años más. Feliz día de la madre!!! ‎

    ResponderEliminar
  6. Me fascina el misterio de la memoria

    ResponderEliminar
  7. Yo creo que es muy bonito como nuestra cabecita nos ayuda a borrar lo malo y recordar lo bueno. Si no, te mueres.

    Es un mecanismo de supervivencia y defensa.

    Yo lo que lo entiendo y para tu prox post es cómo por la noche te acuerdas de lo que no te acuerdas durante el dia

    ResponderEliminar
  8. Tranquila, a mi me pasa todo el rato; se me olvida hasta el nombre de personas a las que veo a menudo 😒
    Feliz día de la madre 💖

    ResponderEliminar
  9. Precioso María !!! 🩷🩷ya se quien era 😂😂😂😂😂

    ResponderEliminar
  10. Precioso! Un dia nuy bonito para leer esto. Bss

    ResponderEliminar
  11. Buenísimo Maria!!! Me ha encantado y me siento completamente identificada

    ResponderEliminar
  12. Ese momento "nombre olvidado" es tremendo! Y la de veces que me ha pasado durante el día y me despierto en medio de la noche con el dichoso nombre!!. Mi memoria está tan llena que soy consciente de que voy eliminando muchísima información sin importancia, intentando retener y volver de vez en cuando a lo que me hace sonreír o soltar la lagrimilla de la nostalgia, sobretodo del recuerdo de los que ya no están.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es curioso cómo funciona la memoria... una intriga!! Gracias x comentar!!

      Eliminar
  13. A veces nos quejamos de malos recuerdos que no nos abandonan y nos gustaría acordarnos solo de lo que nos importa, cuando lo importante es acordarnos de cuidar todos nuestros recuerdos y mantener para siempre la cabeza.

    ResponderEliminar
  14. María, te leo con retraso esta vez. Así que tengo que decirte que lo bueno se hace esperar!! Me encanta tu relato porque yo pienso muy amenudo en porqué recuerdo etapas de mi vida con tanta intensidad, como mis años de universidad, y sin embargo otras muy importantes están tan difusas...esto da para muchas conversaciones!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La memoria y los recuerdos son todo un misterio sin duda! Gracias x comentar Cristina! Y ese café cuando quieras!

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Vestimenta tradicional china.

No puedo vivir en China y no tener un “Qi pao” ( lo que para nosotros es el "típico vestido chino").  Tengo que decidir si me lo compro ya hecho o me lo hago a medida.  Buscando posibles modelos, he estado investigando sobre la “vestimenta” tradicional china y me ha parecido interesante dedicarle unas líneas. Originariamente, el traje tradicional chino era el  "Hanfu". El hanfu es un traje milenario, existe desde hace más de 3.000 años  e incluso hay quien dice que es el traje tradicional más antiguo del mundo y que en él se inspira el famoso kimono japonés.  El hanfu está compuesto de dos partes, una especie de túnica por arriba y una falda larga por abajo. Me parece espectacular. El Hanfu era la vestimenta de la dinastía Han, de ahí el nombre.  Los hanfu, que los vestían tanto los hombres como las mujeres, solían ser  de seda y existían muchos tipos distintos, dependiendo del rango social de la persona que lo vistiera....

Lanzamiento de bebés

Podría escribir páginas y páginas sobre la visita del Papa, un acontecimiento único que he tenido el privilegio de vivir intensamente.  Pero hoy quiero escribir sobre una de las mayores pruebas de fe de la que hemos sido testigos estos días: el lanzamiento de bebés al Papa. Qué mayor prueba hay, no ya sólo de fe, sino de confianza en el prójimo, que confiar tu bebé a una cadena humana formada por desconocidos. Sin embargo, cientos de madres han practicado cada día el lanzamiento de bebés olvidando por un instante el más mínimo sentido de la prudencia y hasta el más básico instinto de conservación de las crías que todo mamífero tiene por naturaleza. Un bebé que hacía cinco minutos no podía alejarse más de un metro de su sillita de pronto comenzaba una aventura épica por encima de una multitud de miles de personas. “¿Es suyo? No. ¿Lo conoce?. Tampoco. ¿Y por qué se lo entrega? Porque va hacia el Papa” Y allí que iba el niño en volandas pasando de unas manos a otras. Los niños más afo...

Barquitos de papel

Ayer hablaba con una amiga que está a punto de separarse. Era un matrimonio aparentemente feliz pero la convivencia fue deteriorándose poco a poco y han decidido seguir cada uno por su lado. Me dio mucha pena porque apreciaba de verdad a los dos. Mientras hablaba con mi amiga pensaba en un barquito de papel. Lo construyes con toda tu ilusión, con paciencia, buscando siempre el equilibrio perfecto. Doblas y desdoblas varias veces el papel para que todo cuadre. Prestas atención a los detalles, a las esquinas, a las aristas. Te esmeras al máximo.  Quieres que el barco quede perfecto, que no se hunda. Luego lo lanzas al agua con la confianza en que no se hundirá, convencida que tu barquito navegará y llegará donde quiera llegar. No importa que otros se hundan. El tuyo sobrevivirá. Pero de repente el barco empieza a mojarse. Por un lado, por otro... Al principio no le das importancia, después de todo es un barco de papel, es normal que se moje. Pero poco a poco ...

EL REY MONO

Si alguien no conociese a nuestro querido Don Quijote, personaje literario mundialmente famoso, pensaríamos  que es un inculto.  Sin embargo, hasta hace muy poco yo no tenía ni idea de quien era el Rey Mono ( Sun Wukong o Wukong), el protagonista de la gran novela  épica Viaje al Oeste, una de las cuatros grandes novelas clásicas de la literatura china, atribuida  a Wu Cheng'en y escrita en 1590.  Las otras tres grandes obras clásicas, por cierto, son   Romance de los Tres Reinos,  A la orilla del agua y Sue ño en el pabellón rojo. La cosa es que yo veía mucho rey mono por todos lados e, ignorante, pensaba que era por aquéllo del año del mono, pero no, el rey mono es un personaje muy popular y querido en China.  Su historia es fantástica y llena de aventuras, que voy a tratar de resumir (tarea sin duda complicada, porque es como tratar de resumir el Quijote). Wukong nació de una especie de “piedra huevo”. Al poco, se unió a un c...

Carpas domingueras

Como dice mi amiga Marta, experta en RRHH, poco se habla de la capacidad de liderazgo, el trabajo en equipo y el propósito común que supone montar una carpa dominguera en una playa del sur de España. El tema merece ser objeto de estudio en una escuela de negocios de prestigio  internacional. El éxito de cualquier carpa playera dominguera depende de muchos ingredientes sabiamente combinados, pero sin duda, requiere, ante todo, de un líder nato. Un líder capaz de aunar voluntades, coordinar equipos y distribuir eficazmente las tareas. Un líder con visión estratégica y enormes dotes de paciencia. Un líder que inspire con el ejemplo y motive sin tregua al equipo. Porque la inspiración y la motivación no pueden faltar nunca en tan ardua tarea. De lo contrario, es imposible de realizar.  Levantar semejante imperio bajo el sol y a una temperatura media de 30 grados precisa una enorme energía y una escrupulosa organización, sin olvidar un inmovilizado material digno de cualquier empre...

Lo que cala

Mucho se habla de la formación que necesitan los jóvenes, tanto la académica como la que tiene que ver con habilidades cada vez más demandadas como el pensamiento crítico o la creatividad. Sin embargo, poco se señala otra enseñanza, mucho más silenciosa pero que reciben a diario y cala profundamente: la del ejemplo Vivimos en un entorno donde cada vez se transmite más el “todo vale”, y si los demás lo hacen, no hay motivo para actuar distinto. La corrupción, la falta de coherencia, la indiferencia o incluso desprecio al bien común parecen haberse normalizado hasta el punto de que ya no sorprenden.  Me preocupa esta normalización, porque seguramente pesa mucho más que cualquier clase magistral. Porque los jóvenes aprenden de lo que ven y también de lo que respiramos como sociedad. Quizá  nuestra mayor responsabilidad, como padres, como educadores, pero también como personas de relevancia pública, como políticos, como empresarios… sea la de encarnar valores. Recordar que cada ge...

Errores freudianos

Escribo deprisa.  En general, como todos, voy por la vida demasiado deprisa. Supongo que es un signo de nuestro tiempo. Pero las prisas no son buenas. Las prisas son traicioneras. Escribir deprisa es peligroso porque a menudo dices cosas que no querías decir, y menos, dejar por escrito. Y no hablo sólo de cosas que nunca se deberían decir por escrito por inapropiadas, inadecuadas o inoportunas, sino también de errores fruto de esta aceleración cotidiana que nos invade. Supongo que no soy la única a la que le pasa. De hecho, a menudo recibo mensajes de personas más que formadas ( académicamente me refiero) con errores ortográficos garrafales. Quiero atribuirlo a las prisas porque, de lo contario, no tiene perdón.  Pero en mi caso, los errores son de otro tipo. Una vez, por ejemplo, escribí en un informe “Conejo de Administración” en lugar de Consejo. Lo peor es que además utilicé una herramienta predictiva de Word que replicó la palabra Conejo en cada lugar del Informe en el qu...

Dime qué uñas tienes y te diré quién eres

Siempre me fijo en las uñas. Hay quien mira los zapatos, la sonrisa, los ojos… Yo miro las uñas. Las uñas hablan por sí mismas. Son una seña de identidad, una carta de presentación. Sólo mirando las uñas puedes intuir cómo es alguien: si es cuidadoso o caótico, limpio o sucio, paciente o ansioso. No me gusta que la gente se muerda las uñas. No soporto el ruido que hacen, ni esa cara de concentración que se les pone mientras se las muerden. Las uñas largas en los hombres me horripilan. En mi casa siempre las hemos llamado “uñas de chino”, porque los chinos suelen llevarlas largas. Todas ellas o solo algunas, sobre todo la del meñique. Prefiero no saber para qué la usan. A veces intento ser comprensiva. Cuando conozco a un hombre con las uñas largas pienso que igual toca la guitarra. Pero casi nunca es así. La mayoría de las veces no hay guitarra, solo uñas. He dejado a dos novios por sus uñas. A uno, porque las tenía largas. Al otro, porque se las comía. Una noche fuimos al cine y se pa...

Viaje a Senegal

Recién llegada de Senegal.  Es muy difícil resumir en palabras tantas emociones. Vuelvo a Madrid llena de recuerdos, con el corazón cargado de sentimientos y con miles de "momentos retina", imágenes que quedarán grababas para siempre. En wolof, la lengua más hablada de Senegal, teranga significa hospitalidad. Teranga es una de las palabras que mejor definen este viaje. Senegal y su gente nos han hecho sentirnos "en casa".   Los senegaleses son gente amable, hospitalaria, que acogen al extranjero como a un amigo, que te reciben con cariño y  que se esfuerzan para que te sientas a gusto. Y así es como nos hemos sentido. Tafa, nuestro acompañante  senegalés durante todo el viaje, ha tenido mucho que ver en ello. Gracias a él hemos conocido mejor Senegal, su cultura y sus costumbres.  "Aquí matamos el tiempo, a diferencia de vosotros que el tiempo os mata” nos dijo un día. Y cuanta razón tiene. Viajar siempre es descubrir y en este viaje hemos descubierto mucha...