Ir al contenido principal

Cosas que no deberían cambiar

Hoy me he enterado de que los pronombres demostrativos ya no llevan tilde. Qué disgusto. Los pronombres demostrativos toda la vida han llevado tilde, pero ahora resulta que ya no es correcto acentuarlos. Hacerlo es una falta. Pues no lo entiendo.

Entonces resulta que los que siempre  nos hemos esforzado por escribir correctamente, a estas alturas vamos a cometer errores ortográficos sin casi saberlo. Me parece injusto. Como si no tuviésemos suficiente con ponernos al día con la nube y el big data. Ahora encima hay que reaprender lo que ya dábamos por sabido.


Hace tiempo asumí que no me sabía las capitales de un montón de países de reciente creación. Es un hecho, hay cambios geopolíticos que a todos nos superan. Es una especie de fuerza mayor contra la que no podemos luchar. Nos guste o nos guste, las fronteras cambian, se alteran y surgen nuevos nombres en el mapa político de los continentes. Si quieres estar al día y no quedar como un inculto hay que estudiarse de nuevo los países y sus capitales.

Pero es que hay básicos que no deberían cambiar. Suprimir tildes es como si nos dijeran que ya no se resta llevando.  Inconcebible.

Pasa lo mismo con los modales. Me da igual que la sociedad cambie, que las costumbres varíen, que todos seamos muy modernos, a mí me sigue gustando que me cedan el paso al entrar en un sitio.  Algunos hasta me tildarán de machista. ¿por qué un hombre debe ceder el paso a una mujer si somos iguales? 


No soy machista. Ni mucho menos. Es cuestión de educación, de galantería. ¿a la vieja usanza? Pues quizá, pero sigo educando a mis hijos para que lo hagan así. Por cierto, también me gusta los piropos.

Y hablando de educación, cada vez está más extendido el no saludar al entrar en un ascensor. Quizá hay casos en los que no resulte necesario. Estoy pensando por ejemplo en el típico macroascensor de un aeropuerto, de un hospital o de un rascacielos donde entra y sale la gente constantemente. En tal caso me parece lógico no saludar. 

Pero es que la gente no saluda ni a sus vecinos en su propia casa ni a sus compañeros de trabajo en la oficina. Entras en un ascensor, saludas y nadie te contesta. Es como si fueras un fantasma. Y eso, en mi opinión, es mala educación, lo mires por donde lo mires.

Me da la sensación de que antes era diferente. Ahora cada uno va a lo suyo, nos da igual el de al lado, lo que se lleva es hacerse el ocupado y siempre tenemos la excusa de ir mirando el móvil..

Insisto, hay cosas que nunca deberían cambiar. Que no cambien por favor!

Feliz semana!







Comentarios

  1. Yo no entiendo bien que al despedirse se diga "hasta luego", me parece mejor decir "hasta otro dia" o la frase que se ha puesto tan de moda "que tenga un buen dia"

    ResponderEliminar
  2. yo tampoco puedo con el "hasta luego"!!! y me encanta "adios". así rotundo, consistente, pero.... claro, con connotaciones para muchos, jaja...

    ResponderEliminar
  3. Ay amiga mía!! No puedo estar más de acuerdo con lo que dices!! Pronombres demostrativos sin tilde, mala educación, en fin.... una penita. Yo sigo creyendo en la educación de toda la vida. El hombre tiene que ser un gentleman. Me encantan las fotos de Woody Allen.
    Me chifla tu blog!!! Bss

    ResponderEliminar
  4. A ver...tampoco hay que pasarse. Hay veces que entras en el ascensor y el percal que te encuentras no te invita a ser la más simpática del lugar. Es mucho mejor hacer un gesto con la cabeza en plan saludo educado que ponerte a decir bobadas que al fin y al cabo no le interesan a nadie. No??

    ResponderEliminar
  5. Yo siempre saludo , pero....de vecinos que sé perfectamente que no lo hacen nunca ya si que no !!! Venga hombre!:que no me ves??? La que no te veo soy yo a ti que eres un Fantasma!! Venga hombre tanta tonteriaaa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ja ja, yo también me canso de saludar a los que nunca saludan! !

      Eliminar
  6. Totalmente de acuerdo, María. Yo, cuando no saludan, digo un buenos días muy alto y me cago en tó.

    ResponderEliminar
  7. A mi también me gusta que me cedan el paso al entrar o salir, y tampoco me considero machista... (a mis hijos les regaño constantemente porque no hay día que se les olvide... eso y que me ayuden con las bolsas de la compra...! A ver si empezamos a educarles desde pequeños para que no se pierdan las viejas costumbres...!

    ResponderEliminar
  8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  9. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  10. Totalmente de acuerdo Maria! No soporto que la gente no salude en el ascensor y yo lo que hago es que saludo bien alto hombre! De hecho en Londres una de las cosas que mas me chocaban cuando viví alli era justo que la gente no saludaba en los ascensores. Super maleducados y retraidos? No se pero me molestaba mucho. Y tambien he dejado a mas de uno en evidencia cuando harta de que me ignoraran o se hicieran los locos les he enfrentado con una frase tipo: "hoy tambien vas a hacer como que no me concoes?". Jajaja se quedan de piedra. Merece la pena prpbarlo con esos seres maleducados que todos tenemos cerca! Muchos besos!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ja ja, está bien esa frase! !! les descolocas rápido! ! Besos Irene

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Vestimenta tradicional china.

No puedo vivir en China y no tener un “Qi pao” ( lo que para nosotros es el "típico vestido chino").  Tengo que decidir si me lo compro ya hecho o me lo hago a medida.  Buscando posibles modelos, he estado investigando sobre la “vestimenta” tradicional china y me ha parecido interesante dedicarle unas líneas. Originariamente, el traje tradicional chino era el  "Hanfu". El hanfu es un traje milenario, existe desde hace más de 3.000 años  e incluso hay quien dice que es el traje tradicional más antiguo del mundo y que en él se inspira el famoso kimono japonés.  El hanfu está compuesto de dos partes, una especie de túnica por arriba y una falda larga por abajo. Me parece espectacular. El Hanfu era la vestimenta de la dinastía Han, de ahí el nombre.  Los hanfu, que los vestían tanto los hombres como las mujeres, solían ser  de seda y existían muchos tipos distintos, dependiendo del rango social de la persona que lo vistiera....

Lanzamiento de bebés

Podría escribir páginas y páginas sobre la visita del Papa, un acontecimiento único que he tenido el privilegio de vivir intensamente.  Pero hoy quiero escribir sobre una de las mayores pruebas de fe de la que hemos sido testigos estos días: el lanzamiento de bebés al Papa. Qué mayor prueba hay, no ya sólo de fe, sino de confianza en el prójimo, que confiar tu bebé a una cadena humana formada por desconocidos. Sin embargo, cientos de madres han practicado cada día el lanzamiento de bebés olvidando por un instante el más mínimo sentido de la prudencia y hasta el más básico instinto de conservación de las crías que todo mamífero tiene por naturaleza. Un bebé que hacía cinco minutos no podía alejarse más de un metro de su sillita de pronto comenzaba una aventura épica por encima de una multitud de miles de personas. “¿Es suyo? No. ¿Lo conoce?. Tampoco. ¿Y por qué se lo entrega? Porque va hacia el Papa” Y allí que iba el niño en volandas pasando de unas manos a otras. Los niños más afo...

EL REY MONO

Si alguien no conociese a nuestro querido Don Quijote, personaje literario mundialmente famoso, pensaríamos  que es un inculto.  Sin embargo, hasta hace muy poco yo no tenía ni idea de quien era el Rey Mono ( Sun Wukong o Wukong), el protagonista de la gran novela  épica Viaje al Oeste, una de las cuatros grandes novelas clásicas de la literatura china, atribuida  a Wu Cheng'en y escrita en 1590.  Las otras tres grandes obras clásicas, por cierto, son   Romance de los Tres Reinos,  A la orilla del agua y Sue ño en el pabellón rojo. La cosa es que yo veía mucho rey mono por todos lados e, ignorante, pensaba que era por aquéllo del año del mono, pero no, el rey mono es un personaje muy popular y querido en China.  Su historia es fantástica y llena de aventuras, que voy a tratar de resumir (tarea sin duda complicada, porque es como tratar de resumir el Quijote). Wukong nació de una especie de “piedra huevo”. Al poco, se unió a un c...

Barquitos de papel

Ayer hablaba con una amiga que está a punto de separarse. Era un matrimonio aparentemente feliz pero la convivencia fue deteriorándose poco a poco y han decidido seguir cada uno por su lado. Me dio mucha pena porque apreciaba de verdad a los dos. Mientras hablaba con mi amiga pensaba en un barquito de papel. Lo construyes con toda tu ilusión, con paciencia, buscando siempre el equilibrio perfecto. Doblas y desdoblas varias veces el papel para que todo cuadre. Prestas atención a los detalles, a las esquinas, a las aristas. Te esmeras al máximo.  Quieres que el barco quede perfecto, que no se hunda. Luego lo lanzas al agua con la confianza en que no se hundirá, convencida que tu barquito navegará y llegará donde quiera llegar. No importa que otros se hundan. El tuyo sobrevivirá. Pero de repente el barco empieza a mojarse. Por un lado, por otro... Al principio no le das importancia, después de todo es un barco de papel, es normal que se moje. Pero poco a poco ...

Lo que cala

Mucho se habla de la formación que necesitan los jóvenes, tanto la académica como la que tiene que ver con habilidades cada vez más demandadas como el pensamiento crítico o la creatividad. Sin embargo, poco se señala otra enseñanza, mucho más silenciosa pero que reciben a diario y cala profundamente: la del ejemplo Vivimos en un entorno donde cada vez se transmite más el “todo vale”, y si los demás lo hacen, no hay motivo para actuar distinto. La corrupción, la falta de coherencia, la indiferencia o incluso desprecio al bien común parecen haberse normalizado hasta el punto de que ya no sorprenden.  Me preocupa esta normalización, porque seguramente pesa mucho más que cualquier clase magistral. Porque los jóvenes aprenden de lo que ven y también de lo que respiramos como sociedad. Quizá  nuestra mayor responsabilidad, como padres, como educadores, pero también como personas de relevancia pública, como políticos, como empresarios… sea la de encarnar valores. Recordar que cada ge...

Carpas domingueras

Como dice mi amiga Marta, experta en RRHH, poco se habla de la capacidad de liderazgo, el trabajo en equipo y el propósito común que supone montar una carpa dominguera en una playa del sur de España. El tema merece ser objeto de estudio en una escuela de negocios de prestigio  internacional. El éxito de cualquier carpa playera dominguera depende de muchos ingredientes sabiamente combinados, pero sin duda, requiere, ante todo, de un líder nato. Un líder capaz de aunar voluntades, coordinar equipos y distribuir eficazmente las tareas. Un líder con visión estratégica y enormes dotes de paciencia. Un líder que inspire con el ejemplo y motive sin tregua al equipo. Porque la inspiración y la motivación no pueden faltar nunca en tan ardua tarea. De lo contrario, es imposible de realizar.  Levantar semejante imperio bajo el sol y a una temperatura media de 30 grados precisa una enorme energía y una escrupulosa organización, sin olvidar un inmovilizado material digno de cualquier empre...

Dime qué uñas tienes y te diré quién eres

Siempre me fijo en las uñas. Hay quien mira los zapatos, la sonrisa, los ojos… Yo miro las uñas. Las uñas hablan por sí mismas. Son una seña de identidad, una carta de presentación. Sólo mirando las uñas puedes intuir cómo es alguien: si es cuidadoso o caótico, limpio o sucio, paciente o ansioso. No me gusta que la gente se muerda las uñas. No soporto el ruido que hacen, ni esa cara de concentración que se les pone mientras se las muerden. Las uñas largas en los hombres me horripilan. En mi casa siempre las hemos llamado “uñas de chino”, porque los chinos suelen llevarlas largas. Todas ellas o solo algunas, sobre todo la del meñique. Prefiero no saber para qué la usan. A veces intento ser comprensiva. Cuando conozco a un hombre con las uñas largas pienso que igual toca la guitarra. Pero casi nunca es así. La mayoría de las veces no hay guitarra, solo uñas. He dejado a dos novios por sus uñas. A uno, porque las tenía largas. Al otro, porque se las comía. Una noche fuimos al cine y se pa...

Recuerdos

Esta noche he tratado de recordar el nombre de un amigo al que hace tiempo que no veo. Me he desvelado. El nombre no me venía a la cabeza. Lo tenía en la punta de la lengua, pero no era capaz de atraparlo. Me he tenido que levantar para buscarlo en Google por su cargo.  Me pregunto cómo funcionan en nuestra cabeza los mecanismos del olvido y del recuerdo. Me pregunto si nuestra memoria tendrá una capacidad limitada y si cada vez que guardamos un nuevo recuerdo irremediblemente olvidamos otro antiguo.  Hay recuerdos que no querríamos olvidar jamás. Instantes de nuestra vida, pequeños momentos que nos gustaría fijar para siempre y poder recurrir a ellos cuando necesitemos. Hacemos esfuerzos por grabarlos en nuestra memoria y, sin embargo, a veces se escapan, vuelan, y somos incapaces de recordarlos.  Hay personas que ya no están de las que no quiero olvidar su voz, su risa, su olor o sus caricias. Pero no siempre lo logro por mucho que lo intente.  Hay, en cambio, mome...

Errores freudianos

Escribo deprisa.  En general, como todos, voy por la vida demasiado deprisa. Supongo que es un signo de nuestro tiempo. Pero las prisas no son buenas. Las prisas son traicioneras. Escribir deprisa es peligroso porque a menudo dices cosas que no querías decir, y menos, dejar por escrito. Y no hablo sólo de cosas que nunca se deberían decir por escrito por inapropiadas, inadecuadas o inoportunas, sino también de errores fruto de esta aceleración cotidiana que nos invade. Supongo que no soy la única a la que le pasa. De hecho, a menudo recibo mensajes de personas más que formadas ( académicamente me refiero) con errores ortográficos garrafales. Quiero atribuirlo a las prisas porque, de lo contario, no tiene perdón.  Pero en mi caso, los errores son de otro tipo. Una vez, por ejemplo, escribí en un informe “Conejo de Administración” en lugar de Consejo. Lo peor es que además utilicé una herramienta predictiva de Word que replicó la palabra Conejo en cada lugar del Informe en el qu...

¿ La realidad supera la ficción?

 Madrid, 2085. - Tío ¿sabes que hoy he estado hablando mucho con mi abuela? -¿Presencialmente? - No, bro. No te pases. ¿Tú sabías que nuestros abuelos pensaban? -¿Cómo que "pensaban"? ¿ellos? ¿Sin un modelo de asistencia cognitiva?   -Sí. Usaban su cerebro. Todo el día. Para tomar decisiones, hacer cálculos, recordar cosas… Incluso para elegir entre dos tipos de leche.   -Pobre gente. Sin filtros, sin predicciones… todo a pelo. Qué fuerte. -Y aprendían idiomas.  -¿Cómo que aprendían?   - Tal cual, repetían verbos,memorizaban palabras.... No lo entiendo bien. - No me lo creo. - ¿Y qué me dices del transporte? ¡Conducían coches! Y usaban manos, ojos y nervios.   -¿Pero no les daba ansiedad tener que mirar la carretera?   -Claro que sí. Por eso, se insultaban entre ellos cuando lo hacían. -Uf. Me da vértigo solo pensarlo. -¿Y sabes que "iban al cine"?   -¿A ver una sola peli?  -¡Sí! Y se quedaban sentados, callados,...