Mi madre dice que los niños ( a las niñas les pasa mucho menos), cuando llegan a la adolescencia, entran en “descomposición factorial”. Creo que es una expresión que se ha inventado, o quizá ya la decía mi abuela, no lo sé, pero es cierto. Los niños, cuando llegan a los 14 o los 15, se descomponen como paso previo a su transformación. Les crece la nariz, les sale el bigotillo, les crecen tres pelos en la barbilla, se llenan de granos, las extremidades se les empiezan a alargar, les cambia la voz, les crece la nuez, emiten “gallos” y les crecen pelos en las piernas. Es un proceso natural y los pobres lo llevan lo mejor que pueden.
Sin embargo, “poco se habla” como se dice ahora, de otro proceso de descomposición factorial, igualmente natural, pero que, por razones desconocidas, se silencia. Me refiero a la descomposición que sufrimos las mujeres llegadas a una determinada edad. Algunas leerán estas líneas y me regañarán. Otras no se verán reflejadas, bien por ellas, pero otras muchas se sentirán identificadas.
Ya sé que los 50 son los nuevos 30, me da igual. A partir de los 50 la mujer entra en descomposición factorial, lo cual no significa, ni mucho menos, que vaya a peor, no. A veces, esta descomposición, previa, como en el caso de los adolescentes, a una transformación, da como resultado una mujer mucho mejor, una mujer transformada y renovada, aunque suene a anuncio.
Hasta los 50 tu piel es más o menos tersa, alguna arruga por aquí, y alguna por allá, nada de que asustarse, pero, ay, a partir de los 50 la cosa cambia, y quien diga que no es así, miente, o es un robot, que también puede pasar.
Un día te miras en el espejo y te descubres patas de gallo; otro día, el código de barras alrededor de la boca; otro, la arruga del entrecejo; otro, las alas de murciélago. Hasta aqui, más o menos asumible, pero ay el día que descubres tu cuello, ese día ya no hay marcha atrás. Porque para el cuello no hay salida. De ahí que, a partir de una cierta edad, cada vez se vean más mujeres con pañoleta al cuello, o con cuello vuelto, la que lo aguante, claro, porque el calor corporal también se transforma en esta fascinante etapa de la vida y los cambios repentinos de temperatura te juegan muy malas pasadas.
Hasta los 50, una mantenía más o menos la cintura. A partir de los 50, la cintura se pierde y no hay quien la encuentre. Por no hablar del contorno, que de repente se te dispara, o de la invencible grasa abdominal.
A partir de los 50 las mujeres necesitan tomar colágeno, magnesio, ácido hialurónico, Omega 3 y no se cuántas cosas más. Se pierde densidad ósea, se gana flacidez, se altera el sueño, las hormonas se descompensan y cambia a menudo el estado de ánimo, por no extenderme mucho más.
Sin embargo, hay que hacer como si nada. Porque reconocerlo es como reconocer que has entrado de lleno en la vejez. Además, las mujeres estamos muy acostumbradas a disimular desde muy pequeñas. Después de todo, estamos acostumbradas a desangrarnos sin inmutarnos. Eso es así.
En África, la "menstruación" (qué palabrita) es un terrible tabú. Nadie habla de ello a las niñas. Y este desconocimiento de algo tan importante provoca enormes consecuencias.
En este lado del mundo, en cambio, lo que es tabú es la menopausia. Ni siquiera a las propias mujeres nos gusta mucho hablar de ello. Más de una prefiere morir de un ataque de calor antes que sacar un abanico y airear a los cuatro vientos que está sufriendo un sofoco.
“Del dinero no se habla”. De la menopausia tampoco. Y tal cual lo escribo me pregunto si a mí misma me gusta hablarlo. No me gusta airearlo, pero me encanta compartir “casuística” y “mejores prácticas” con mis amigas. Porque en esos momentos de amigas da igual tener 20, que 30, que 40 o 50. La energía es la misma, los gritos, las risas, el quitarse la palabra unas a otras, o el llorar si hace falta. En esos momentos de chicas vuelves a ser la que siempre fuiste, con menopausia o sin ella.
A partir de los 50 las mujeres estamos fantásticas. Quizá no tan tersas, ni tan delgadas, quizá con algo más de tripita, quizá más flácidas, quizá con la sensibilidad a flor de piel. Pero a la vez mucho más seguras, más atrevidas, más desinhibidas y mucho más capaces de decir que no, que también es algo que se aprende con la edad.
Dicen que con los 60 llegan las hernias, los músculos bloqueados, los tirones, las sorderas incipientes. Da igual, estamos preparadas. Porque en sentido inverso seguiremos avanzando en madurez y sabiduría, en saber estar, en poderío, en paciencia y en agudeza. Y por supuesto, en belleza.
¡A vivir, que son dos días!.
Feliz semana.
Buah!! Un 10!
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EliminarBuenísimo. Me siento totalmente identificada!
ResponderEliminarGracias!! Y a vivir!
EliminarMaravilloso Maria!! De acuerdo en todo
ResponderEliminarMuchas gracias!
EliminarNadie mejor que tú para dar visibilidad al tema con elegancia …☺️😘
ResponderEliminarJeje. Muchas gracias!
EliminarDescomposición factorial, pero con la cabeza más en su sitio que nunca ;)
ResponderEliminarTotalmente!
EliminarBuff Maria no me he podido sentir más identificada!!!
ResponderEliminar😆😆
EliminarTotalmente de acuerdo y muy bien reflejado. Y que podamos seguir viviendo etapas y evolucionando. Gracias por articulo estupendo. Marta
ResponderEliminarA vivir!!
EliminarJajaja tal cual!!😂
ResponderEliminar😄😄
EliminarLos 50s te preparan para recibir los 60s ... disfrútalos porque a los 60 empieza la "decadencia" ... ye lo dice una que está muy orgullosa de haber llegado a pesar de las averías que traen consigo.
ResponderEliminarComo siempre, una reflexión fantástica
Decadencia? Nunca!!
EliminarHacia un tiempo que no te leía!!! Por fín me puse a ello. Eres fantástica!! Ya con tus palabras me he tomado el reconfortante para, al menos, dos meses!!. Gracias
ResponderEliminarMil gracias!
EliminarEn plena descomposición factorial, hasta neperiana. Y ya medio sorda ...llevo ventaja 😂
ResponderEliminarJaja. Me encanta lo de neperiana!
EliminarMuy bueno Maria! Me ha encantado
ResponderEliminarMuchas gracias!
Eliminar¡Muy bueno, María! Estáis estupendas. Lo importante es la actitud ante la vida. También para nosotros (¿pitopausia?, jajajaja). Hay que saber envejecer con dignidad.
ResponderEliminarAsí es querido!!
EliminarMe ha encantado mary, y allí mi me has arrancado una sonrisa en medio de los sofocos y la "mala leche" 🤣🤣🤣
ResponderEliminarReal como la vida misma...😘
Jeje... ánimo!!
EliminarA los 50 seguís estando estupendas! Viva la menopausia carajo
ResponderEliminarJaja😍😍
EliminarEl color, el cuerpo y el sabor de un vino que madura con gracia e inteligencia. Seguridad en los lances y su persona. La pasión de un amor a los 17 y dale alegría a tu cuerpo, Macarena
ResponderEliminarOle y ole💃💃
EliminarLos 60 son los nuevos 40! Allá que vamos! 😘😘
ResponderEliminarA x el toro!
EliminarOlé! Me representa 😊
ResponderEliminarY yo ya sufro un poco de sordera 🗣️; en eso me adelanto a las de 60
Un beso grande, guapa. Tu estás estupenda
Tú más!!
EliminarEste comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminarQue tienes que decir de los 84.gracias preciosa cincuentaan̈era
ResponderEliminarPues q seguro q estás más que fantástica!!!! De hecho... aunque me salgas anónima intuyo quien eres y si adivino .. eres muy 🔝🔝🔝
EliminarMe ha encantado Maria.... Si cada vez estamos mejor, hemos aprendido a conocernos, a querernos, a valorarnos más, a saber como bien dices a decir que no, sin resentimiento ni culpa.... A valorar y disfrutar como somos y a recibir con alegría esos años que vienen ahora si, para disfrutarlos nosotras como mujeres y personas, no madres, trabajadoras, esposas, amigas, sino a tener esa plenitud de todo lo que hemos vivido, lo que hemos co. Partido, lo que hemos sacrificado... Ahora si es nuestro momento❤️
ResponderEliminarQue sabia eres!
EliminarAy! Me ha encantado! Identificadisima y sobre todo xq ya he pisado los 60!!!
ResponderEliminarAhora es todo el tiempo… pero si estas fenomenal para tu edad! Lo odioooo🤣💦💦💦
Ufff jaja
EliminarNada mejor para "airear" esto que nos toca vivir. Mira que hemos tenido que transitar las mujeres por cambios hormonales reflejados en nuestro carácter. Que decir de la adolescencia (tan terrible como la que describes de los chicos), la maternidad (la más dura posiblemente de todas. Pero este nos llega a los 50, digo yo, ¿tan difícil es montar un adecuado esquema que explique lo que viene a pasar?. Ni la generación que antecede, ni las revistas de consumo femenino le dedican más de 2 págjnas (mejor dedicarlo a la crema de belleza) y tampoco tu misma ginecóloga que te receta paciencia y resignación porque es lo que toca a esa edad. Menos mal que ya empieza a ser tema de conversación y menos mal que esperamos se amplíe la investigación en este campo. Mejorar la calidad de vida de la mitad de la población no está tan mal como objetivo
ResponderEliminarBien dicho!!
EliminarMaría!! Genial tu artículo. Has calcado todos los "sintómas" de las que pasamos de los 50. Yo llevo peor las alas de murciélago que las arrugas,je,je. Y lo de la "descomposición factorial" buenísimo. Sigue escribiendo aaí de bien!! Besos. Cristina
ResponderEliminarMil gracias Cristina!!! Besos
EliminarDe los q más me ha gustado!!!
ResponderEliminarMuchas gracias!
EliminarMe ha gustado mucho María! Yo también creo que a partir de los 50 las mujeres estáis espléndidas. Cambiáis, si, pero no a peor.
ResponderEliminarOle!
EliminarGuauuuu RuizMo, me ha encantado!! Nosotras cómo el buen vino ganamos con los años!! La descomposición factorial ( MUNDIAL tu mami) cuando nos llega, la afrontamos cómo podemos, pero en mi humilde opinión, todo es cuestión de ACTITUD ante ella querida amiga.
ResponderEliminarTú si que eres Mundial Romerez!😍
EliminarSiii, qué ganas!!! 👏🏼👏🏼
ResponderEliminarMe han encantado tus reflexiones sobre “la cierta edad”; buenísimo y muy cierto. 👋🏼 Aunque lo de los 60’s es otro capítulo! 😂😂
Lo bueno es que “la década prodigiosa” nos deja nuevas y excelentes perspectivas y visiones a disfrutar desde el “sexto piso” (también con algo de vértigo… 🤪🤪)
¡Buen día! 😘❤️
Seguiremos fantásticas!!
EliminarAsí es!! Me parto con las alas de murciélago 🤣🤣🤣
ResponderEliminarSi algo no perdona, es el maldito envejecer y bueno! Saquémosle partido!! No se como aún, pero desearía tener un botoncito justo al lado del espejo al que pudiera darle y con ello para el envejecimiento un momento… un momento carajo que esto va muy rápido y tengo cosas pendientes por Dios!! Jajajajaja!! A vivir se ha dicho!
Brava una vez más @MariaRuizMoyano
Mil gracias!
EliminarCuantas palabras para resumir que las mujeres a los 50 estáis divinas. Buena semana!!!
ResponderEliminarDivinas!
EliminarOlé olé y oleeee!!!!
ResponderEliminar🤪🤪
EliminarEstoy completamente IN !! Gracias María ! Aireando de forma elegante y divertida como tu misma con 20, 40 o 60 ! Un abrazo y gracias
ResponderEliminarMil gracias
EliminarMaría me ha encantado, me he reído mucho con lo de llevamos “desangrándonos” desde la infancia, pero además en mi caso textual y literalmente😆😂 y también me siento totalmente identificada con lo de las amigas, ahí siii que da igual si tienes 20 40 o 60 me parece a mi( las cosas no cambian, gritamos, lloramos nos quitamos las palabras las una a las nosotras, me he sentido muy identificada también ….😂)
ResponderEliminarTe han faltado las “líneas de marioneta”, o eso es a los 60? Abrazos
ResponderEliminar🤪🤪
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